Lease en modo pontencial
09-03-03
08
de Marzo de 2002.
CRÓNICA:
Acalorada tarde de éste 8 de Marzo que en un comienzo del día, amenazó con lluvias torrenciales, manteniendo expectantes a un gran grupo de personas que esperaban con fervor reunirse en La Plaza de Mayo para pedir pacíficamente la Libertad del Cnel. Mohamed Alí Seineldín.
Siendo las 16.30 horas, se podía apreciar las columnas formadas sobre Diagonal Norte, en espera de otras, para caminar juntas hacia la Plaza.
En la cabecera de la avenida, y ya casi sobre la Catedral, la Sra. Marta, esposa del Cnel, recibía incontables saludos de personas desesperadas que cruzaban las sogas que utilizaron los organizadores para conservar el orden de la marcha. Manos y gritos desesperados de LIBERTAD! LIBERTAD AL CORONEL!. Hombres y mujeres con banderas, que agitaban al compás de un pedido desesperado y de evidente angustia en los rostros, buscando libertar a su líder nacional, como salida del dolor de un Pueblo oprimido. Binchas, globos y bengalas del color de la bandera, manuscritos precarios como así también grandes pancartas y pasacalles se iban apoderando poco a poco de la plaza...
Y el calor ascendía, y las miradas se iluminaban con el agitar de los brazos, y los gritos de ARGENTINA!!! ARGENTINA!! ... LIBERTAD!! LIBERTAD!!...
Aproximadamente se apreciaba una gran multitud en éste nuevo pedido de Libertad al Coronel, cerca de 8.000 personas estuvieron reunidas en la Plaza Mayor. Muchos rostros cansados, hombres y mujeres humildes, mostrando todos los símbolos Patrios, se sumaban a la marcha, mezclándose con excombatientes de Malvinas, diferentes movimientos, partidos políticos, agrupaciones independientes, simpatizantes, y gente que se sumaba espontáneamente.
Se podía sentir un espíritu de idealismo, de esperanza, de unión, sobretodo cuando la esposa del Cnel. Dirigió unas palabras a la gente, en las cuales remarcó la indiferencia en el trato recibido en la Casa de Gobierno, y se percibía en esas palabras un sentido de humillación, que la gente al escucharla comenzó a gritar cada vez más alto LIBERTAD!! LIBERTAD!!! Estamos con Ud.!!! Sra.!! VIVA LA PATRIA!!!
Más tarde, al cierre de ésta edición, nos enteramos que a la Sra. Marta, le habían solicitado el remitente de la carta, y que especificara cual era el domicilio del Coronel Seineldín.... ¿?
GALERIA 1
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