A pesar de que este viernes habrá una nueva reunión
en el marco de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio
de Trabajo, un centenar de policías aún custodia la
planta de Artes Gráficas Rioplatenses (AGR), una de las empresas
del Grupo Clarín, que acaba de despedir a 119 trabajadores
-entre ellos los diez que conforman la comisión gremial interna-
que reclamaban que se les reconozca el pago de horas extras de acuerdo
a los criterios fijados por el Convenio Colectivo de Trabajo.
En la madrugada del viernes 3, unos 500 efectivos de la Guardia de
Infantería de la Policía Federal ingresaron a la planta
para garantizar la salida de las revistas Viva y Genios que allí
se imprimen. Dos horas más tarde, un tercio del personal de
AGR fue despedido. El operativo fue la respuesta a las medidas de
fuerza iniciadas por los trabajadores el 29 de agosto para exigir
el reconocimiento de los fines de semana trabajados y la erradicación
de las cámaras de video que la empresa había instalado
para vigilar los ámbitos de producción. "La planta
no estaba tomada, lo que había era una asamblea permanente",
aclara Mario Abraham, secretario de Organización de la Federación
Gráfica.
Ese mismo día, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación
obligatoria entre las partes hasta el próximo 21 de setiembre,
plazo que de acuerdo a los tiempos legales podría extenderse
por una semana más. "La empresa no acató la conciliación
obligatoria, cuya esencia es retrotraer todo hasta el momento previo
al conflicto", sostiene Abraham y argumenta: "No dejó
ingresar a la comisión interna para que cumpla su función
gremial. Tampoco reincorporó a los despedidos, los licenció
por 15 días".
La primera audiencia se realizó el lunes 6, donde la empresa
se negó a reincorporar a los despedidos pero ofreció
incorporar 119 nuevos empleados, propuesta que fue rechazada por el
gremio. "Ahora reincorporó a una docena de los despedidos,
pero les hizo firmar un documento donde les comunican que son suspendidos
por 15 días y los obligan a reconocer que habían tomado
la planta. Los compañeros están tan necesitados del
laburo, que aceptan cualquier cosa. Además, se comprometen
a no participar nunca más en conflictos gremiales", relata
Abraham que promete organizar una gran marcha para la semana próxima
y presentar una denuncia ante la Organización Internacional
del Trabajo.
Antes de que el viernes 3 la Infantería ingresara a los galpones
de la empresa para retirar por la fuerza los ejemplares impresos de
Viva, la empresa había intentado realizar el trabajo en los
talleres gráficos que utiliza el diario La Nación, pero
los trabajadores se negaron, solidarizándose con los obreros
de AGR. Pero tras el operativo, la empresa inició causa penales
a los delegados gremiales. El Grupo Clarín ya había
actuado de una manera similar cuando despidió a 117 trabajadores
del matutino que da nombre al holding. En aquella oportunidad, también
se deshizo de la comisión interna, filmó asambleas y
utilizó a las fuerzas policiales para reprimir a sus empleados.
(El título del presente artículo reproduce parte del
lema bajo el cual se edita el matutino Clarín)
( Fuente laVaca.org)