| COMO
MURIO MONSEÑOR ANGELELLI –
¿Asesinato o accidente? –¿Mártir o víctima
? – El próximo 4 de agosto se recordará
el aniversario de la muerte de Monseñor ENRIQUE ANGELELLI , nuevamente
un accidente de tránsito que costó la vida del ex Obispo de La Rioja,
es tergiversado pretendiendo hacerlo aparecer como un homicidio, con la sola finalidad
de desacreditar a las Fuerzas Armadas, convirtiendo falsamente un simple pero
desgraciado accidente vial, en un horrendo crimen perpetrado contra tan alta autoridad
eclesiástica. Es por ello que en nuestra calidad de católicos
y basándonos en profundas investigaciones realizadas oportunamente, a pedido
del Obispo sucesor de Angelelli , Monseñor BERNARDO WITTE, trataremos de
transmitir algunas de las circunstancias establecidas en diversos documentos recopilados
por distintos investigadores, los que ponemos a disposición de nuestros
lectores como contribución al conocimiento de la verdad , para desmentir
las patrañas urdidas en forma tan artera, y con tan baja finalidad.
Sin lugar a dudas, la muerte de un Obispo, que tuvo un gran protagonismo
religioso y político, en una comunidad reducida pero con mucha religiosidad
cimentada en tradiciones como el “Tinkunaco” , la leyenda de “San Francisco Solano”,
la “Virgen India” , la “Virgen de Andacollo” , “El Señor de la Peña”,
y con fuerte devoción a la figura patronal de “San Nicolás de Bari”
, y a la imagen del “Niño Alcalde”, pero cuya feligresía y en especial
el clero riojano, se encontraba dividido en bandos enfrentados (ortodoxos y progresistas),
como consecuencia del arribo de sacerdotes tercermundistas, conjuntamente con
el Obispo Angelelli, que tiene su máxima expresión en la expulsión
y repudio realizado al Obispo en la localidad de Anillaco, a la que los pobladores
declaran “Capital de la Fe” , difundiendo el Grupo Castro Barros un documento
público titulado “Informe sobre La Rioja, una provincia invadida por guerrilleros
clericales marxistas”. Al ser conocido el fallecimiento, se lanzaron
infinidad de versiones : accidente – envenenamiento – disparo sobre las gomas
– artefacto explosivo – encerrona con otros vehículos – etc.. ANTECEDENTES:
El accidente en el que pierde la vida Monseñor ENRIQUE ANGEL ANGELELLI,
y se lesiona el Vicario-Cura ARTURO ALDO PINTO se produce el día 4 de agosto
de l976, en la Ruta Nacional N° 38 Km. 1.056, próximo a la localidad
de Punta de los Llanos, como consecuencia del vuelco de la camioneta marca Fiat
125 – multicarga, chapa patente F 007968 perteneciente al Obispado de La Rioja.
Informe policial en el lugar del accidente: De acuerdo
al sumario policial Exp N° 5090 – 6 “el vehículo se sale del asfalto
para tomar la banquina, por espacio de 86 pasos normales, formando un semicírculo,
... Al tomar contacto el rodado otra vez con el asfalto,.... , por la huella que
allí se encuentra, se podría indicar, como el sitio donde se produjo
el primer vuelco, .......(siguen los detalles, finalizando) .....a 28 pasos del
extinto Obispo se encuentra la camioneta Fiat 125 volcada sobre el costado derecho
......presenta la rueda derecha trasera desinflada, sin huellas de reventón,
con muy poco dibujo del neumático, en ese mismo costado está cortado
el amortiguador. En su interior no se observan manchas de sangre” Informe
del peritaje mecánico A fojas 21 del sumario policial,
el perito mecánico Ramón Antonio Soria, en su declaración
testimonial expresa: “la rueda trasera del costado derecho: su cubierta se encuentra
en buen estado a pesar del poco dibujo que tiene; la cámara de este mismo
rodado presenta tres parchaduras y una rotura de trece centímetros en la
parte externa; la llanta presenta una torcedura en el arista de afuera hacia adentro,
producida por un golpe, posiblemente con la cinta asfáltica”........
A fojas 22 en las fotografías tomadas al vehículo accidentado
se puede apreciar que el volante se encuentra en perfecto estado. A fojas 23 la
fotografía muestra la puerta delantera costado derecho, completamente destrozada
y doblada. A fojas 24 se ve el costado izquierdo del rodado con su puerta abollada,
desencuadrada y trabada. Informe médico
Del examen del cuerpo del Obispo, el médico forense Dr Enzo Herrera Paez,
informa el 4 de agosto de 1976 que presenta las siguientes lesiones: “CABEZA:
herida cortante en región parietal izquierda, de trozo lineal de 3 “cm
de largo. Otorragia izquierda-solución de continuidad en hueso occipital
“con múltiples trozos de fracturas lo que evidencia una fractura conminuta
del “occipital.” “BOCA: de su boca desde el istmo de las fauces deja ver
lo sólido de gran cantidad de sangre y coágulos. De ambas fosas
nasales sale sangre con iguales características. “MIEMBROS SUPERIORES:
Marcada rigidez cadavérica – Mano izquierda excoriaciones múltiples
– mano derecha y muñeca gran sufusión hemorrágica en región
dorsal de la misma, con excoriaciones múltiples y pérdida de sustancia
en dedo índice, pulgar, medio y anular. MIEMBROS INFERIORES: Acentuada
rigidez cadavérica – pérdida de sustancia (piel) en talón
del pie derecho. Pérdida de sustancia (piel) en talón de pié
izquierdo. En el miembro inferior izquierdo en región lateral del muslo
presenta dos grandes heridas, la primera de 10 cm por 5 cm (largo por ancho),
la segunda de 5 cm de largo por 7,5 cm de ancho, interesa planos superficiales.
En pierna cara interior sobre la tibia presenta una herida que interesa planos
superficiales de 8 cm de largo por l cm de ancho. Autopsia
El día 5 de agosto a las 0200 hs en cumplimiento de la orden del
Sr Juez se practica la autopsia del cadáver comprobándose la fracturas
en 1°,2°,3°,4°, 5°, 6°, y 7° costilla con lesión
en pulmón derecho, específicamente lóbulo inferior y parte
interior del lóbulo superior, encontrándose sangre en cavidad torácica
de 150 cm 3. Hemitorax izquierdo, en esta región se comprueba la fractura
de 4°, 5° y 6° costilla del arco posterior. Corazón: en el
hemidiafracma izquierdo cara superior, se observa un hematoma difuso de 7 cm de
largo. Cavidad abdominal: colon transverso de color lila presentando en su lado
izquierdo y cerca de la implantación en el intestino un hematoma de l0
cm de largo por 7 cm de ancho. Hígado: en cara inferior lóbulo derecho
se observa una herida de trazo irregular de l cm de largo.(Continúa con
una extensa descripción del resto del cuerpo incluyendo la región
craneana, documentada fotográficamente). Conclusiones
del sumario: En la elevación del sumario, la autoridad
interviniente, hace constar “Que a criterio de esa instrucción las supuestas
causas probables del accidente se originaron por” 1° Por haberse dormido el
conductor y acompañante que lo “podía haber advertido. 2° Que
en la ruta en forma imprevista se le cruce un “animal. 3° Por haber sufrido
el conductor algún contratiempo en su salud, “que lo llevara a salir del
pavimento con el rodado y cuando retornaba al “mismo volcar.”
Publicaciones periodísticas, comentarios y versiones:. El
5 de agosto de 1976 el diario “El Independiente” de La Rioja, periódico
que se caracterizaba por el apoyo brindado a la gestión de Angelelli, y
su oposición al gobierno del proceso, en su edición N° 6553
informa: “Falleció en un accidente Monseñor Enrique Angelelli” “Se
produjo al “reventarse la cubierta izquierda trasera dando el rodado dos tumbos
en uno “de los cuales fue despedido Monseñor Angelelli que al golpear contra
el “pavimento sufrió una muerte instantánea por traumatismo craneano.
En “cambio el otro sacerdote quedó en la cabina al parecer con graves “heridas.”....
Los comentarios y las versiones sobre el accidente, ratificaban
esta hipótesis, incluyendo la de un gomero de la Ciudad de Chamical que
habría advertido al Padre Pinto, que los neumáticos de la camioneta
estaban en pésimo estado y que no viajase de ese modo. En
forma extraoficial, también se comentó que de la observación
de los distintos rastros del accidente los investigadores habrían llegado
a la conclusión que el vehículo era conducido por el Padre Pinto,
pero para no tener que iniciarle proceso por presunto “homicidio culposo”, dado
su estado de salud, no determinó quien conducía la camioneta, dejando
la duda sobre quien manejaba en el momento del accidente. A su vez,
el sumario A 2516, iniciado el 11 de agosto de 1976, en el JUZGADO DE INSTRUCCIÓN
EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL N° 1 a cargo del Dr. Rodolfo Nicolás
Vigo, Secretaría Dr. Elmer Raúl de la Fuente, actuando el Agente
Fiscal de los Ministerios Públicos en Turno, Dra. Guzmán Loza, Carátula:
ANGELELLI, Monseñor Enrique Angel S/Fallecimiento. El caratulado demuestra
la total ausencia de sospecha de otro tipo de causal, lo que no es objetado por
la fiscalía. Otros peritajes: Todos los
antecedentes existentes sobre el accidente fueron estudiados por un perito, no
interviniente en la causa, especializado en accidentes viales, con amplia experiencia
en el tema, a fin de determinar en forma totalmente imparcial la mecánica
y causas del accidente, quién luego de un meduloso y pormenorizado informe
concluye expresando: a. Agentes externos activos en la producción
del accidente: No existen acciones de agentes externos en la producción
del accidente, solo actúan como agentes externos pasivos, la banquina de
tierra y ripio flojo y el reborde de la calzada asfaltada, en la unión
con la banquina de ripio. b. Factores desencadenantes del accidente
Los factores desencadenantes del accidente, se estiman que fueron una conjunción
de aspectos que se enumeran a continuación: - Elevada velocidad
de circulación de la pick-up. - Cubierta trasera derecha gastada en un
70% - - Cámara de la rueda trasera derecha con elevada obsolescencia (con
tres parches). -Posible falla humana en la conducción del vehículo
-Falta de estabilidad y tenida de la pick-up, que no poseía carga en la
caja. -Desvío suave hacia la banquina y pérdida de adherencia
con respecto al asfalto. PRUEBA DE LA EXPULSIÓN
DEL ACOMPAÑANTE HACIA EL ASFALTO. En oportunidad de estar girando
la pick-up en el sentido antihorario y abrirse la puerta en esa oportunidad, por
la acción de la fuerza centrífuga y del vector que animaba al cuerpo
del acompañante, este debió ser expulsado violentamente por el espacio
libre dejado por la puerta abierta, golpeándose contra el asfalto con singular
violencia (se debe tener en cuenta la elevada velocidad de circulación
de la pick-up, que surge de la declaración de Pinto y de los sucesivos
vuelcos que sufrió la misma, luego del giro antihorario. (Se hace
constar que el único cuerpo expulsado del vehículo es el del Obispo,
y que la única puerta que se abre durante el vuelco es la derecha, con
lo que queda demostrado que el Obispo no conducía el vehículo).
TESTIMONIOS DE UNA MENTIRA El 4 de
agosto de 1983, a los siete años del accidente y a raíz de una maniobra
elaborada en el Obispado de Neuquen a cargo de Monseñor Jaime de Nevares,
y en base a declaraciones públicas efectuadas en el homenaje a Monseñor
Angelelli, con la participación de los Obispos Monseñor Jorge Novak,
Monseñor Miguel Hesayne, el “ Premio Nóbel de la Paz” Adolfo Pérez
Esquivel ,y el sacerdote Antonio Pugjane (el mismo que participa en el asalto
a los cuarteles de La Tablada junto a Gorriarán Merlo) en que manifiesta
entre otras falsedades que: “A poco de salir de Chamical, el “Obispo Angelelli
era seguido por dos coches”, “Que al verse perseguido, a “alta velocidad habría
hecho un viraje brusco que hizo que las ruedas “delanteras de su vehículo
se trabaran por lo que la camioneta se clavó en el “suelo y voló
16 metros sin rozar el asfalto, allí rebotó, y se arrastró
quedando “7 metros mas adelante sobre la banquina izquierda” “ Que el Obispo habría
“sido sacado del vehículo por los asesinos y su nuca molida a golpes, debido
a “que esta era la única lesión que presentaba, ni un solo rasguño
en otra parte “de la cabeza ni en su cuerpo” “Que personas que concurrieron en
auxilio “encontraron al Obispo tirado en el suelo y que aún estaba vivo,
que lo “levantó un poco y en ese momento el Obispo expiró”
Si el Obispo se hubiera tomado el trabajo de leer los informes médicos,
no habría incurrido en esta falsedad con tanta ligereza.
En base a lo dicho, el 5 de agosto de 1983, se inicia en Neuquen por parte de
la Defensoría del Tribunal Superior de Justicia, el sumario (Expte 22.139/83),
caratulado “Acuerdo Extraordinario N° 1992” . El Tribunal Superior
de Justicia, se declara incompetente por razones de jurisdicción, y remite
lo actuado el mismo el 5 de agosto, al Superior Tribunal de Justicia de La Rioja.
El 19 de julio de 1986, se inicia en el Juzgado Criminal y Correccional
de Primera Instancia N° 1 de La Rioja , a cargo del Dr. Aldo Fermín
MORALES el Expte 23.350/86 caratulado “NN-Homicidio Calificado y Tentativa de
Homicidio Calificado, donde se toma declaración a falsos testigos como
posteriormente se demuestra, en la Cámara Federal de Córdoba., que
imputaron en sus declaraciones a personal militar, objetivo final de la maniobra.
El 29 de julio de 1988, el diario “LA PRENSA”, publica declaraciones
del Obispo de La Rioja, Monseñor Bernardo WITTE, en la que afirma, en relación
a la decisión tomada en 1986 por el Juez de La Rioja : “Nos “sorprendimos
que la misteriosa muerte de Monseñor Angelelli, haya sido “caratulada de
asesinato sin que se tengan las pruebas suficientes” . “En la “causa se incluyó
a militares sin suficientes pruebas, y luego estos recibieron “los beneficios
de las leyes de punto final y obediencia debida, sin que “pudieran defenderse”
El 27 de septiembre de 1988, ante la negativa del Juez MORALES de tomarle
declaración testimonial, se presenta el único testigo presencial
del accidente que sufrió el Obispo, por tercera vez en el Obispado de La
Rioja y relata con lujo de detalles como vio lo ocurrido en razón de encontrarse
encaramado en un poste de la línea de alta tensión que une la localidad
de Patquía con Chamical, efectuando la reparación de la misma. “Manifiesta
que “aproximadamente en el Km 1057 de la Ruta Nac N° 38 , la camioneta se
“desvía de la ruta hacia la derecha sin disminuir la velocidad recorriendo
mas “de 100 metros con las dos ruedas derechas sobre la banquina, alejándose
del “centro de la ruta, hasta que en determinado momento el conductor en una “brusca
maniobra, como si se despertara, trata de volver al centro de la ruta, “oportunidad
que escucha el reventón de la cubierta, ve un giro hacia la “izquierda,
apertura de la puerta derecha, expulsión de un cuerpo vestido de “negro,
y posterior vuelco en dirección a la banquina opuesta, donde el “vehículo
queda de costado en dirección opuesta a la que venía.” “Que
la persona que acompaña al conductor es la que queda tirada en el “suelo.
El que conducía permanece en el vehículo hasta que el mismo termina
“su recorrido”. “Que en el momento del accidente no se encontraba
ningún otro vehículo sobre la ruta, ni tampoco circulando por la
misma.” “Que en agosto de 1986 en el Obispado y por indicación
del Sr. Obispo ya “relató lo mismo al Juez MORALES y quedó a la
espera de ser citado al “Juzgado para ratificar lo expresado, lo que nunca ocurrió.”
“Que posteriormente a la entrevista recibió ofertas de dinero
para no decir “lo que sabía y amenazas si llegaba a hablar. Que el 18 de
agosto recibió la “última llamada en que le ofrecen 50.000 dólares”.
“Que la presente declaración la realiza por entera voluntad
y en el temor “de que se cometa un atentado para evitar que pueda declarar ante
el Juez que “instruye la causa”. Monseñor Bernardo WITTE,
certifica al pié que lo expresado ha sido firmado en su presencia con total
voluntad del declarante. Procediéndose posteriormente a depositar lo relatado
en una Escribanía en hoja de actuación notarial N° 0.266.666,
para resguardo de la persona, en calidad de depósito con instrucción
de que sea entregado el sobre con membrete del Obispado de La Rioja, que contiene
lo declarado, debidamente refrendado a la autoridad competente en caso de muerte,
incapacidad o desaparición del exponente. El Juez
de Instrucción de La Rioja, al parecer también sin leer el sumario
que tenía en su poder, o con otra intención no conocida, luego de
tomar declaración testimonial a testigos no vinculados con el accidente,
con fecha 19 de junio de 1986, declaró que la muerte de Monseñor
Enrique Angelelli “no obedeció a un accidente de tránsito, sino
a un homicidio fríamente premeditado y esperado por la victima”.
Elevada la causa a la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba,
esta se aboca con total responsabilidad y dedicación a investigar si el
Obispo de La Rioja, murió como consecuencia de un accidente automovilístico,
o fue victima de un atentado criminal, puntualizando que los pasos dados en procura
de averiguar la verdad del hecho, se realizan en base a tesis, a las informaciones
recabadas y a los antecedentes en su poder. El l4 de marzo de 1989,
el Fiscal Federal Luis Roberto RUEDA, al contestar vista de la causa a la Cámara
Federal de Córdoba, en un pormenorizado informe refiriéndose a la
resolución del Juez Riojano, expresa: manifestaciones “ Por las razones
precedentes, considera este “ministerio que no es correcta la declaración
judicial relacionada en “tanto afirma que la muerte del Obispo fue a causa de
un homicidio, pues “resulta débil la objetividad probatoria en que se sustenta
el “razonamiento. En tal sentido, debe tenerse presente en la búsqueda
de “la verdad real, que el hecho mostrado como posible debe convertirse en “realidad
afirmativa o negativa en todas sus proyecciones objetivas, y “subjetivas y consecuencias
jurídicamente relevantes. La premisa menor “del silogismo judicial debe
integrarse completamente, a través de “operaciones prácticas y críticas
dirigidas a obtener la verdad del “acontecimiento juzgable. Debe revivirse el
pasado en su reconstrucción “y reproducción de actuales manifestaciones.”
El 20 de abril de 1990 La Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba
en su resolución expresa: “La Corte Suprema de Justicia de la Nación
atribuyó a esta Cámara Federal la responsabilidad jurídica
de conocer e investigar la verdad respecto del hecho que costara la vida de Monseñor
Enrique Angelelli. A tales fines se practicaron numerosas medidas tendientes a
esclarecer su muerte, algunas de ellas totalmente nuevas, producto de la investigación
realizada por el Tribunal, como la identificación previa y citación
de Perotta, testigo a quién se atribuían versiones comprometedoras
respecto de la causa del accidente, y que cuando concurrió a declarar y
describió los hechos tal como los había visto, en nada coincidían
con la historia tejida alrededor suyo. También la declaración de
Hugo Alvarez, quién negó incluso haber pasado ese día por
el lugar del accidente, y que había sido sindicado como un testigo de fundamental
importancia. Asimismo se suman los complejos informes del médico de Tribunales
Federales, que sirvieron para explicar y aclarar los aspectos técnicos
de las lesiones encontradas y los posibles medios que las provocaron. No obstante
lo expuesto y todo lo actuado en autos, resulta imposible poder asegurar que el
hecho haya sido consecuencia de un accionar doloso. Está probado que la
muerte se produjo a causa del accidente, pero a esta altura de la investigación,
que se considera agotada, no hay elementos suficientes que permitan afirmar que
el accidente haya sido efectivamente provocado................... Por lo expuesto,
en virtud de las medidas instructorias practicadas y demás consideraciones
efectuadas, y atento que los medios de justificación acumulados no son
suficientes para demostrar la perpetración del delito, en concordancia
con lo dictaminado por el Señor Fiscal de Cámara, este Tribunal
estima pertinente dictar el sobreseimiento provisional de la presente causa.
Lamentablemente la Cámara no toma bajo su responsabilidad ,ni ordena
el esclarecimiento de las motivaciones que llevaron a la formulación de
falsas denuncias que oportunamente realizaron Mons. De Nevares y Fray Antonio
Puigjane en 1983, como así también la connivencia de otras personas
que intervinieron en el proceso como por ejemplo el Padre Pinto, Armando Torralba,
Mona Moncalvillo, Mons. Novak. Mons. Hessayne y otros, quienes a través
de una hábil campaña publicitaria y acciones jurídicas facilitadas
por la conducta atípica del Juez de La Rioja Dr. Morales, ofrecieron una
visión de la muerte de Angelelli , carente de seriedad, tendenciosa y con
marcados fines ideológicos, lo cual nos permite opinar que la justicia
en una causa tan dolorosa para el pueblo Argentino, y en especial para los Católicos,
no evidenció el propósito de ahondar el proceso en contra las personas
intervinientes, salvo los militares, y no dictó una resolución judicial
totalmente esclarecedora, autolimitándose por la situación político
social del momento, sin ajustarse a derecho. En cierta oportunidad
un Oficial Superior del Ejército, mantuvo una entrevista con el Nuncio
Apostólico en la República Argentina, Monseñor UBALDO CALABRESE,
donde le transmitió toda la experiencia recogida producto de profundas
investigaciones sobre el accidente durante varios años. Al término
de la misma, Monseñor Calabrese le respondió: “Coronel, el Vaticano
y Yo, sabemos perfectamente que Monseñor Angelelli perdió la vida
en un accidente de transito, que no fue un homicidio” Podríamos
aportar muchos mas antecedentes que demostrarían la sutil y engañosa
campaña desarrollada por ideólogos al servicio de una partidocracia
mafiosa que absorbió a muchos jóvenes que inspirados inicialmente
por un noble ideal, se vieron militando en una propuesta que retrajo al pueblo
a participar de una comparsa carnavalesca, donde se perdieron injustificadamente
muchas vidas, donde cada día los pobres son mas pobres, y cada vez son
mas los que pierden su trabajo y son condenados a convertirse en marginales.
La tarea de desmentir la montaña de falacias, de errores, y de
equívocos, existentes sobre lo acontecido no es fácil, cuando la
verdad no se difunde, cuando se mantiene por intereses espurios una falsa versión,
aprovechando el poder que dan los cargos y el dominio de los medios de comunicación
social. Dentro de pocos días, en la Provincia de La Rioja, de acuerdo
a lo que anuncian los diarios, se realizará con la asistencia de las mas
altas autoridades nacionales, un homenaje al Obispo Angelellis en conmemoración
de su fallecimiento, al que lamentablemente se sigue calificando de “asesinato”
lo que demostrará una vez mas que cualquier ocasión es propicia
para seguir sembrando el odio, la discordia, la lucha de clases, para que se cumpla
lo que decía un viejo dicho “a río revuelto ganancia de pescadores”.
Pueda ser que alguna vez nos gobiernen “estadistas” y no, “pescadores de votos”.
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