
Agosto 27, 2004 13:07
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Personas On Line en SEPRIN :
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VUELVEN LOS GUERRILLEROS: ALIANZA ENTRE GORRIARAN MERLO Y EL GRUPO PIQUETERO MTD- UNA FUERZA DEL CONURBANO SUR
El torturador “Gorriarán Merlo” , o “interrogador “ en Nicaragua,
autor del Asesinato de Somoza
y del Ataque al regimiento
de Infantería III de la Tablada
por parte del MTP, Movimientos Todos por la Patria, ha “blanqueado su
alianza estratégica con el Movimiento piquetero MTD (Movimiento Trabajadores
Desocupados)- Resistir Vencer. Gorriaran
Merlo ya tiene su MTD al incorporar a su organización a los desocupados
del "MTD-Resistir y Vencer". La alianza estratégica entre el grupo liderado
por el ex-jefe guerrillero del PRT y el MTP junto al MTD Resistir y Vencer
liderados por Rubén "tiburón" Núñez, Pablo Vera y Cesar Villa,
permite volver a pensar una fuerza política nacida en el sur del conurbano
bonaerense que retome las banderas del ahora caído en el olvido Movimiento
Todos por la Patria.
Según se observa en estos informes :
PIQUETEROS CON LOS GUERRILLEROS ZAPATISTAS
Rubén Núñez El día de la
plata 23 de Junio de 2004
-------- DE LA PAGINA LA DECADA DEL 70- IMAGENES DEL ATAQUE A LA TABLADA El Ataque al cuartel de La Tablada. Imágenes del horror 1. El Ataque al cuartel de La Tablada. Imágenes del horror 2. El Ataque al cuartel de La Tablada. Imágenes del horror 3. El Ataque al cuartel de La Tablada. Imágenes del horror 4. El Ataque al cuartel de La Tablada. Imágenes del horror 5. El Ataque al cuartel de La Tablada. Imágenes del horror 6. El Ataque al cuartel de La Tablada. Imágenes del horror 7. El Ataque al cuartel de La Tablada. Imágenes del horror 8. El Ataque al cuartel de La Tablada. Imágenes del horror 9. El Ataque al cuartel de La Tablada. Imágenes del horror 10. Entrevista con Gorriarán
Merlo - Cómo fue el ajusticiamiento de Somoza SIN COMENTARIOS: Cátedra – Taller de Investigación: Movimientos Populares
Primer charla: jueves 10 de abril de 2003
Movimientos Populares y Neoliberalismo
Panelistas: Miguel Bonasso, Marcelo Koenig del MP20, y Tiburón Núñez del MTD Resistir
y Vencer. David (Cimarrones): Buenas noches, en nombre de
la agrupación Cimarrones les damos la bienvenida y damos inicio a esta
cátedra - taller de investigación sobre Movimientos Populares en América
Latina y en Argentina en particular. Están con nosotros los compañeros
Miguel Bonasso, escritor, periodista y militante político de Movimiento
de Participación Popular; Marcelo Koenig que es profesor en derecho e
integrante del Movimiento Patriótico 20 de Diciembre y el compañero “Tiburón”
Núñez que es miembro del MTD Resistir y Vencer. El por qué de esta cátedra nosotros
lo encontramos muy sencillo, entendemos que a partir del 20 de diciembre
en nuestro país se abrió una etapa nueva y desde la Universidad no se
puede dar la espalda a todo el proceso que se viene dando en nuestro país
y en el resto de América Latina, más entendiendo que la Universidad en
general ha dado la espalda en muchas ocasiones a todo lo que tenga que
ver justamente con lo popular y lo nacional. Nosotros entendemos este
lugar como una trinchera más contra el neoliberalismo y todas aquellas
políticas de exclusión. Vincular el pensamiento el pensamiento nacional
en estos claustros no es tarea fácil, más cuando el neoliberalismo se
ha hecho cultura y no tiene mejor reproductor que los claustros y los
medios de comunicación. Esto no es algo espontáneo sino que viene siendo
el proceso de un encuentro de la agrupación y nosotros como estudiantes,
y algunos como docentes ya, con otros sectores en la lucha del pueblo.
Nosotros tal vez lo vemos como algo sencillo, acá en la facultad no lo
ven así, pero es una pelea que nosotros damos o intentamos dar día a día
humildemente. La modalidad de la cátedra es muy sencilla. Esto va a funcionar como talleres
de investigación sobre dos temáticas, una es la desocupación y por eso
hoy nos acompañan los compañeros del MTD; y la otra es la cuestión agropecuaria
y vamos a estar trabajando con los compañeros del Movimiento Campesino
de Santiago del Estero, MoCaSE, que va a estar presente en sucesivas charlas.
En el programa que se estuvo repartiendo están las fechas, va a haber
presentaciones plenarias donde expondrán diferentes compañeros diferentes
temáticas y bueno se abrirá el debate. Pero la idea es que aquellos interesados
en investigar la temática y en producir conocimiento junto con los compañeros
del MTD y del MoCaSE van a tener un espacio semanalmente donde se va a
estar trabajando en este caso con el MTD en los barrios acá y preparando
en el caso del MoCaSE una pasantía a Santiago del Estero donde se irá
chequeando conviviendo con ello todo lo que se estuvo viendo en los talleres.
Por eso, a los interesados, al final la exposición de hoy les pedimos
por favor que se queden, van a estar compañeros tomando los datos para
combinar conjuntamente los días en los que va a funcionar el taller. Eso
en cuanto a lo formal y a la modalidad. Otra cosa que me pidieron los compañeros
del MPP están juntando avales para presentarse y dar la pelea electoralmente
en la Capital Federal, va a haber compañeros dando vuelta unas hojitas
juntando firmas aquellos que lo deseen pueden hacerlo. Vamos a dar a paso,
primero nos va a dar la palabra el compañero tiburón, hablando un poco
de qué es esto de la desocupación que parece que hace tiempo que se instaló
en nuestro país y hay gente que no se resigna a llamarse desocupado y
salir a la calle a la pelear, y después van a hablar los demás compañeros.
Tibu (MTD Resistir y Vencer): Buenas
noches. En primer lugar agradecer a la cátedra que han tenido la
gentileza de transmitir la experiencia que venimos haciendo como
organización de desocupados en esta Argentina de hoy. Cuando nosotros
nos empezamos a organizar como desocupados allá por el ‘95 principios
del ’96 era el fenómeno nuevo que empezaba a aparecer en Argentina. Un
país industrializado a través de las políticas implementadas desde la
dictadura del ’76, con todo lo que fue el “alfonsinismo” y el broche del
“menemismo”, la concentración por un lado de la riqueza de los argentinos
en pocas manos y la desocupación que se fue generando en ese momento.
Ante esa alternativa eran tiempos del pensamiento único, de lo no poder,
nos fuimos encontrando un grupo de compañeros, ante la alternativa de
salir a organizarnos como grupo de desocupados y crear un movimiento social
que peleara por un trabajo genuino. Yo vengo, vamos a decir, de otro país,
en los ’70 un país industrializado, desarrollado. Nos empezamos a encontrar
con un grupo de compañeros a ver cuál es la alternativa, si nos resignábamos
a todo ese aluvión neoliberal que se iba implementando en nuestro país
y en toda América Latina o salíamos a pelear por nuestra dignidad. Así
fuimos conformando una comisión muy primaria allá en Corina, que es un
barrio de Avellaneda donde la primer discusión era si nos considerábamos
desocupados o realmente trabajadores desocupados, de ahí la sigla MTD.
Empezamos a discutir qué queríamos emprender si era un partido, una clase,
nosotros creíamos que tenía que ser un movimiento amplio donde lo que
nos unía era la falta de laburo, concretamente salir a abrir las persianas
de la fábrica, y después de empezar a caminar nos conformamos en movimiento.
Por qué movimiento, por que creíamos que era amplio, el desocupado no
tenía camiseta, podía ser peronista, socialista, radical, independiente
y con la reivindicación puntual de salir a pelear por el laburo digno.
Y ahí empezamos a discutir por qué nos teníamos que llamar movimiento,
como trabajadores que habíamos sido en algún momento como parte de este
pueblo, de ahí trabajadores y en este momento estábamos desocupados y
seguimos hoy desocupados. Y ahí sale el Movimiento de Trabajadores Desocupados.
Con una forma de lucha, fenómenos nuevos, al cerrarse las fábricas con
nuevas prácticas, formas de confrontación o de empezar a reclamar nuestros
derechos fue a través de ollas populares en un principio, hasta que aparecen
los cortes de ruta a través de todo lo que fue la pelea de los compañeros
del sur, de Cutralcó, de Neuquén, nuevas formas, herramientas, con la
lectura de que en su momento los obreros para reclamar sus reivindicaciones
paraban las fábricas, en ese momento no existían las fábricas y el nuevo
método de lucha, que empezaron a hacer los cortes de ruta, los piquetes;
como una forma de empezar a arrancarle al Estado, al sistema, al poder
lo que nos habían sacado estos gobiernos cipayos y vende patrias que habíamos
tenido en los últimos tiempos. En esto fue toda la experiencia que
vinimos haciendo desde el ’95 en adelante, donde fueron confluyendo diferentes
organizaciones de desocupados como el eje de empezar a instalar el tema
de la desocupación en la Argentina. En todo este proceso nosotros lo que
vinimos viendo, que más allá de las reivindicaciones puntuales como movimiento
social reivindicativo, y voy a ser reiterativo, con el eje central del
trabajo digno, veíamos que teníamos un techo, que lo social iba de la
mano hacia lo político. Que la salida de una u otra forma es política.
Toda esta experiencia que venimos haciendo durante todos estos años, veíamos
la necesidad de generar un gran movimiento de masas y todo lo que había
sido toda la lucha de la resistencia peronista, las conquistas que había
generado este pueblo en la distribución de la riqueza, volvía a tener
un dique de contención hacia todos los sectores. En esta lectura no sólo
los desocupados van a cambiar esta historia sino que se tenía que nutrir
de los diferentes sectores, ir aunando todas las reivindicaciones estudiantiles,
los obreros ocupados, que se transformara en un gran movimiento político
social, y en esta construcción estamos. Hoy por hoy, seguimos reivindicando
el trabajo digno para todos los argentinos o para todos los que viven
en esta patria, pero sabemos que el enemigo es poderoso, lo grandes grupos
económicos son los que digitan la política hacia los argentinos de la
mano del FMI, o mejor dicho abonando a los dictados del FMI, y en este
marco creemos que hoy lo que está faltando en Argentina es una referencia
política que contenga todas las luchas sociales que se van generando para
ir generando un gran movimiento de masas. Pero no quisiera ser muy pesado en
esto, sino que le daría tiempo para las preguntas como una forma de ir
intercambiando experiencias. Por ahora nada más. Marcelo (Movimiento Patriótico 20 de Diciembre):
Cuando lo escuchaba a Rubén... Tibu: Sí, me llamo Rubén. Marcelo: Veía que para muchos argentinos,
para muchos hombres de cualquier parte de Latinoamérica o del mundo, la
realidad aparece fragmentada como en uno de los noticieros de televisión
donde aparece un piquetero cortando una ruta, después aparece una señora
cocinando, después aparecen los yanquis tirando bombas y masacrando a
un pueblo, aparece todo en una sucesión de imágenes que, es tarea y es
parte de la construcción de esa unidad de sentido de la que hablaba Tibu,
desde el pensamiento nacional darle una explicación. A partir de la comprensión
que es imposible iniciar un proceso de liberación si no es a partir de
entender cuales con las condiciones de la dominación. En este camino, y tratando de enmarcarme
un poco en la cuestión de la problemática que plantean los compañeros
de Cimarrones en la cátedra hay que volverse en principio hasta el ’76
para empezar a entender el proceso de implementación de esto que algunos
llaman neoliberalismo, de esto que algunos llaman globalización y que
es un proceso de dominación de los pueblos. Este proceso de dominación
tiene una característica particular, que al mismo tiempo que integra en
un consumo elitizado a pequeños sectores de la población, excluye a la
mayoría popular. Desde ahí uno empieza a entender la importancia, el valor
central, de las luchas de los excluidos. El proceso de globalización y
exclusión es un mismo proceso y la manera de enfrentarse no se agota en
lo reivindicativo, de acá la importancia de esto que planteaba Rubén de
pensar la lucha como más abarcativa que la sola lucha por la cuestión
del trabajo que es una lucha como necesidad de los compañeros que están
sin trabajo. En el proceso de la implementación
en Latinoamérica de este modelo hay algunas bases estructurales de Latinoamérica
que contribuyeron al desarrollo de ese proyecto. Una, sin duda que se
está implementando crecientemente en Argentina, aquí hay que leer que
60% de los compatriotas son pobres, pero que quizás en otros países tiene
mucha más fuerza, es el tema de amplias poblaciones marginalizadas. Quizás
el paradigma de este tipo de modelos es Brasil, donde uno encuentra el
consumo a nivel de los mejores del mundo en pequeñas porciones de las
grandes ciudades tipo San Pablo o Río y al mismo tiempo encuentra conviviendo
en una misma ciudad las “favelas” o encuentra toda una región que se halla
totalmente excluida como el nordeste, y es precisamente de aquí donde
empiezan las respuestas organizadas de los excluidos, y en esto hacer
una mención, una referencia a los Sin Tierra. Al mismo tiempo, otra de las condiciones
estructurales para la implementación de esto es la implementación de democracias
formales, democracias vacías que restringen la participación popular solamente
a ir a votar. Vaciar el sentido de la democracia que es una cosa que en
la Argentina siempre fue una lucha popular, desgajar la idea de que la
justicia social y la democracia fue una cosa que solamente se implementó
a partir del año ’83, todos los procesos anteriores, la democracia fue
siempre de la mano de procesos crecientes de justicia social, siempre
fue una lucha popular por obtenerla. Hoy, que parece que tuviéramos democracia,
de hecho estamos a 15 días de una votación para elegir presidente, si
bien el “Que se vayan todos” apareció como diluido y falto de fuerza,
el “Que se queden todos” que es lo que nos proponen estas elecciones tramposas
realmente tiene casi ninguna fuerza. Hoy a 15 días de las elecciones nadie
está ni preocupado salvo los medios por meter esta discusión, y la gente
lo va a hacer como una obligación en algunos casos, en algunos casos entendidos
como opción por el mal menor y en otros casos como es el caso de nosotros
no vamos a ir a votar o vamos a hacer un voto programático o alguna cosa
que muestre nuestro repudio a esta trampa. Estas democracias formales no son
patrimonio de la Argentina, en toda Latinoamérica se fueron implementado
este tipo de democracias y este tipo de vaciamientos. No hace falta mencionar
los ejemplos, pero está claro que así como el proceso de dictadura fue
un proceso simultáneo en todas las dictaduras complacientes con el Pentágono,
se había formado la Escuela de las Américas, fueron un proceso paralelo
en toda Latinoamérica, estas democracias formales también lo son. Otra cosa de la que quería hablar
es quizás una cosa muy obvia, pero una de las debilidades que tiene Latinoamérica
para enfrentar este proceso de globalización imperialista es su propia
fragmentación. Desde hace 200 años nosotros tenemos una historia de pequeños
estados naciones y que no hemos tenido la capacidad, la inteligencia,
la grandeza, lo que fuere de conformar o de concluir esta gran nación
inconclusa que es la patria grande latinoamericana, y esto es también
una debilidad en el proceso de este sistema de dominación. Pero también
existen condiciones tanto desde el punto objetivo como desde el punto
de vista subjetivo que hacen completamente imposible la imposición de
este sistema de dominación, o por lo menos lo digo desde la voluntad,
que creo que la voluntad es una de esas. La historia de esos pueblos es
la historia de pueblos que lucharon por su liberación y que siguen luchando.
Rubén decía que uno de los vacíos centrales en la Argentina de hoy es
una referencia política, lo que falta en Argentina no son luchas. Hay
un montón de argentinos en la calle peleando, de algún modo, de otro modo,
los compañeros cortando rutas, los estudiantes planteándose algunas cuestiones
como rescatar el pensamiento nacional, tratando de vincular su práctica
y su lucha estudiantil con las otras luchas, los que tenemos el privilegio
de todavía tener empleo dando una pelea por recuperar en alguna medida
lo que nos robó esta devaluación en nuestros salarios, y hay un montón
de peleas que se van dando fragmentadas, pero que no tiene un cauce, no
tienen una referencia política que les dé sentido, quizás en cómo se estructura
esa referencia política, cómo se resignifica la democracia está el centro
de la resolución de lo que Rubén plantea como esta falta de referencia
política, que es una crisis de representatividad pero mucho más profunda
que solo eso. Es una crisis del régimen en su totalidad, se está repensando
a ver cómo sigue, la legitimidad que va a tener el gobierno que surja
de estas urnas es mucho menor en la implementación de la que tuvo el anterior
y que la que tuvo el anterior del anterior. Por último, para terminar de hablar
de las condiciones y tratar de hacer un intercambio y lo escuchemos a
Miguel que siempre es más interesante, dentro de los mecanismos de implementación
de este sistema de globalización donde los grupos económicos tienen un
papel preponderante, es lo que Rubén mencionaba como el tema de la deuda
externa. La deuda externa crece cada vez más en relación a los PBI de
cada uno de los países latinoamericanos, pero la deuda externa hoy funciona
como una cadena de dominación pero fundamentalmente funcionó como la polea
de implementación de los planes del neoliberalismo. El crecimiento de
esta deuda que cada vez se muestra más como fraudulenta, asociada a la
corrupción estructural, como impagable y como sin voluntad de ser pagada
sino de ser una herramienta de condicionamiento, fue poco a poco a través
de los famosos acuerdos marcos con el FMI generando las condiciones para
la enajenación de nuestra economía. Hoy los grupos económicos, en la Argentina
lo sabemos más que en cualquier país de Latinoamérica, se han apropiado
no solamente de todas las empresas que se construyeron en base a la riqueza
y al ahorro de los argentinos, y eran del Estado y crecieron en ese marco
y por eso se hicieron grandes, sino también incluso de las empresas que
construyeron los empresarios privados. La apropiación, la dependencia
de nuestra economía de los grupos económicos transnacionales es hoy más
alta que nunca en la historia Argentina. Por eso, y para cerrar, quisiera hacerlo
con lo mismo que hablaba Tibu, si nosotros no somos capaces de encontrar
en un cauce político un sentido para todas las peleas que se están dando,
si nosotros no somos capaces de juntarnos aquellos que tenemos distintas
reivindicaciones, distintas problemáticas, incluso distinto origen político
ideológico pero que nos encontramos en esta idea de la necesidad de un
proceso de liberación nacional no vamos a tener solución, la Argentina
aparece como un país inviable y aparece como el único destino la fragmentación,
la disolución. Es claro que la crisis de gobernabilidad aparece cada vez
no como una cosa creciente sino como una cosa que la pueden estabilizar
pero la pueden estabilizar como estabilizaron la economía, con un ajuste
terrible, con una economía devaluada, una política devaluada, unas elecciones
que valen mucho menos que otras elecciones, todo un proceso político que
está sostenido con alfileres pero está en nosotros los argentinos, en
particular nosotros los militantes tenemos una responsabilidad grande
en este asunto en romper los mecanismos, romper los quintismos, romper
los vedetismos y empezar a construir esa herramienta de liberación que
es nuestro único camino para poder seguir siendo dignos. Miguel Bonasso: Buenas noches, yo también le quiero
agradecer mucho a los compañeros de Cimarrones la posibilidad de estar
aquí con los compañeros de esta mesa, con ustedes, creo que el tema propuesto
es estratégico, porque estamos en una suerte de doble emergencia. Estamos
en una emergencia nacional y literalmente nacional, porque la Argentina
en un próximo paso, en un avance parecido a lo que significó el avance
del menemismo, lo que hizo el menemismo en el ’89, podría ser ahora la
regionalización, la fractura territorial, la entrega del territorio y
la definitiva adscripción como colonia sin capacidad de mantener su identidad
como estado nación. Este es el proyecto de la potencia imperial que pretende
un mundo unipolar, que está masacrando a sangre y fuego al pueblo iraquí,
que burlándose de su propia propaganda en torno a la democracia y el respeto
a la libertad de prensa asesina periodistas pero después condena a Cuba
o hace condenar a Cuba por los miserables, por supuestas violaciones de
la libertad de prensa en Cuba, se preocupan por la libertad de prensa
en Cuba y con los tanques dispara directamente contra aquellos que no
han querido ir subordinados con sus fuerzas de ocupación, y que han ido
por al libre, por así decir, a cubrir la guerra y a cubrir los aspectos
que ellos, desde el punto de vista propagandístico, querían ocultar. Así de grave es la cosa, así de grave
es la situación de emergencia nacional con 60% de la población debajo
de la línea de pobreza, 9 millones de argentinos debajo de la línea de
indigencia, es decir con hambre, careciendo de lo más elemental, sometidos
en esta democracia formal, en esta democracia impuesta también por Roma,
impuesta por el imperio, sometidos al clientelismo electoral, sometidos
al no pleno ejercicio de su ciudadanía, porque el pleno ejercicio de su
ciudadanía significa no sólo poder votar, sino poder elegir, poder optar.
Esto tiene un punto de inflexión que nos hizo a muchos estar muy esperanzados,
al participar en esas luchas, que fueron las luchas del 19 y
20 de diciembre del 2001, creo que fueron un parteaguas y sin ningún
lugar a dudas es muy probable que van a tener consecuencias favorables
para el campo popular, siempre y cuando se puedan interpretar las señales
de lo que esos acontecimientos quisieron decir. Qué pasó el 19 y el 20,
que concurrió para esa gran explosión popular que fue comentada a nivel
mundial, que fue noticia de primera página, no pudieron evitarla, ni siquiera
revistas como Newsweek y demás podían eliminar esas fotos de “intifada”,
esas fotos de jóvenes valientes enfrentándose con una represión policial
salvaje, sin precedentes, superior incluso en número a la ejercida en
las calles por la dictadura militar, no a la ejercida clandestinamente
por la dictadura militar, pero sí a la ejercida cuando la dictadura reprimió
movilizaciones masivas, nunca hubo 34 muertos, como hubo bajo el gobierno,
supuestamente democrático de la Alianza. Lo que pasó es una suma de elementos
que tienen que ver, por supuesto, con la crisis terminal en algún sentido,
del sistema de valorización financiera inaugurado por la dictadura militar
con José Alfredo Martínez de Hoz como ministro de economía y cuando hablamos
de valorización financiera conviene recordarle a los compañeros que aludimos
no solamente al poder de los bancos, al poder de la estructura financiera
sino a que se pasó de una economía de producción, se pasó de una economía
como decía Rubén, Tiburón, no te preocupes a mí me decía Cogote, en esta
mesa yo paso a ser Cogote, se pasó de una economía de producción a una
economía de especulación, a una economía rentística, donde incluso los
activos financieros pasaron a ser en las grandes empresas más importantes
que los activos productivos, que los activos industriales. De ahí que
la disminución de la producción y de ahí el fenómeno terrible de la desocupación
del cual Rubén nos hablaba desde su propia lucha, desde la lucha del MTD,
el Movimiento de Trabajadores Desocupados. Ese proceso explota, viene
el corralito, Cavallo no logra disciplinar a los distintos sectores de
la burguesía enfrentados, podríamos llamar de un lado los dolarizadores
y del otro lado los devaluadores, los que como el diario Clarín, el grupo
Clarín tenían interés rápidamente en que se licuaran sus deudas y lo consiguieron.
Esa eclosión económica arrastra a un sistema político que a su vez había
sido vaciado por su adscripción al discurso único del Consenso de Washington,
por su adscripción al discurso del neoliberalismo. Lo que había ocurrido
es que los dos grandes partidos populares, de la historia argentina, la
Unión Cívica Radical expresión, a comienzos del siglo XX, de las capas
medias, y el partido peronista, expresión de las masas trabajadoras, del
acceso de los trabajadores y de la mujer en la política argentina en los
’40, justamente cuando se inicia el proceso de industrialización por sustitución
de importaciones, el otro esquema completamente distinto de la valorización
financiera, se vacían de su contenido. La expresión de eso más acabada
es por supuesto, Carlos Menem, que dilapida el patrimonio nacional lo
entrega, destruye... (fin de la cinta) ... sino que responde a un modelo
estructural de corrupción, el modelo es corrupto, a parte de que Menem
sea un chorro, que ya sabemos que es un chorro, más allá del hecho puntual
de que él sea un chorro y que se haya rodeado de chorros. El modelo es
básicamente corrupto y hay un ejemplo muy claro que es la diferencia entre
las tasas de interés internas, las tasas de interés internacionales, la
convertibilidad utilizada justamente para la fuga de capitales, el endeudamiento
externo utilizado para favorecer esa fuga de capitales, todos estos son
los elementos que van llevando a esta crisis, pero decía que de la crisis
económica pasamos a la crisis social y de la crisis social a la crisis
política y la crisis política de lo dos grandes partidos es su vaciamiento,
los políticos argentinos de los dos grandes partidos se limitan a hacerle
la venia a los gerentes de las transnacionales, a los gerentes de los
bancos, a los tecnócratas, al poder económico fuertemente rentístico,
fuertemente financiero. Hay una alternativa que fracasa, que
es la alternativa del Frente Grande, del Frepaso y fracasa porque no se
atreve precisamente a desafiar al modelo único, al Consenso de Washington,
no se atreve a desafiar al poder hegemónico. Esto se ve muy claro con
la renuncia de Chacho, el momento en el cual Chacho renuncia, la embajada
le aconseja mantener prudencia no encabezar el liderazgo opositor, que
en ese momento ya estaba reclamando un sector de la sociedad argentina
y que va a expresarse el 20 de diciembre, por eso hace ese paso de comedia,
ese baudeville, que es irse del gobierno y dejar a la gente del Frepaso
dentro del gobierno, esto resultaría inexplicable sino fuera porque le
aconsejan no romper la convertibilidad, no desestabilizar económicamente
al gobierno. Desde luego que el 20 de diciembre,
y conviene analizarlo para poder llegar a ver después del 20 de diciembre,
y por lo tanto que nos ocurre ahora, que está ocurriendo ahora con el
movimiento popular o intentar acercarse a una explicación, porque es una
explicación que tenemos que encontrar entre todos y rápido. La no respuesta
al vaciamiento de los dos grandes partidos por parte del Frepaso, deja
virtualmente al conjunto, yo diría más que de la clase política porque
no es una clases como se suele simplificar, es una corporación, deja a
la corporación en una crisis de legitimidad absoluta. Esa democracia formal
que según Alfonsín iba a permitir comer, vestirse, demás, demuestra que
al contrario, que su producto final ha sido la exclusión de millones de
argentinos, o sea que su producto final es exactamente antitético con
lo que la democracia debe ser, que es el gobierno de las mayorías, se
supone que el interés de las mayorías. La explosión que sigue a esta crisis
popular, de gran magnitud, muchas veces yo he visto en las jóvenes generaciones,
hay una idealización de los ’70 algunos planos, yo les puedo decir que
en los ’70, y acá el compañero Tiburón me va a dar la razón seguramente,
añorábamos que hubiera un “porteñazo”, nunca hubo un “porteñazo”. Hubo
7 insurrecciones en el interior, dos cordobazos, el rosariazo, el mendozazo,
etc., nunca hubo un porteñazo. No hubo un argentinazo, no hubo, desde
luego, el derrocamiento de algún milico por la eclosión popular, Onganía
fue reemplazado por Lanusse porque había por supuesto un gran proceso
de resistencia popular en marcha, pero un fenómeno de la magnitud del
19 y el 20 sísmica, no se había producido en el país. Ese movimiento ¿era
totalmente espontáneo?, yo creo que no era totalmente espontáneo, creo
que estaba precedido por una serie de luchas que, como bien se decía en
esta mesa, luchas parciales, diferenciadas, sectoriales. Un momento muy
interesante fue el momento de la huelga de Aerolíneas, que precedió a
la eclosión del 20, fue como un renacimiento de un sentimiento nacional.
Hubo una gran angustia verdadera, legítima que se podía palpar en las
calles ante algo que ya había ocurrido, que era la pérdida de la línea
de bandera, pero nos había ocurrido algo mucho más grave que no produjo
el mismo efecto emocional habíamos entregado el petróleo a Repsol, y habíamos
entregado la renta petrolera que significaba miles de millones, que significa
miles de millones de dólares. El país había, en ese plan salvaje, de neoliberalismo
salvaje había llegado a extremos que no llegó nadie, ni Salinas de Gortari
en México no se atrevió a privatizar PeMex, Petróleos Mexicanos porque
hubiera habido una nueva revolución mexicana o algo parecido. Pero en
Argentina, Menem llegó hasta el extremo de vender la acción de oro de
Aerolíneas Argentinas. Entonces, había hechos, precedentes,
había luchas, hubo 1000 cortes de ruta en el 2001, se movilizaron decenas
de miles de trabajadores desocupados, piqueteros como dicen los medios,
y correctamente porque piquete era el instrumento de huelga cuando existían
las fábricas. Al no existir las fábricas, el piquete se traslada a las
rutas cosa que no entendían muchos señores que les molestaba ir con el
auto y que los privaran teóricamente de su libertad de circulación cuando
a los compañeros los habían privado del derecho elemental al trabajo.
Estas luchas que precedieron, la consulta popular de la CTA en torno del
seguro de desempleo, que reunió 3 millones 100000 firmas, no fue poco,
no es un detalle menor. Ahí quedó completamente deslegitimado el gobierno
de De La Rua, con el efecto de esa simple consulta y la velocidad con
que se juntaron 3.100.000 firmas. Todas estas distintas luchas, estas
distintas formas de resistencia hicieron eclosión en un fenómeno espontáneo
generalizado nacional. La bandera argentina fue tal vez el símbolo mayor
que apareció en las calles de Buenos Aires durante el porteñazo. La inmensa
mayoría de los manifestantes no se movían, no nos movíamos con siglas,
sino que nos movíamos con la bandera argentina. Este fenómeno masivo y
espontáneo de enorme importancia ha parecido diluirse en el tiempo que
resta hasta estas tristes elecciones, frente a las cuales estamos con
distintas opciones. Qué pasó desde esa eclosión, que no fue solamente
el cacerolazo fue una de sus expresiones, otra expresión muy importante
fue el enfrentamiento en las calles de una juventud que con el mismo coraje
que los jóvenes de los ’70, salió a enfrentar a la policía que estaba
disparando con balas de plomo además de con balas de goma, y hubo 80 heridos
de bala, no hubo más muertos de puro milagro. Qué pasa a partir de entonces,
aparentemente hay casi un espíritu comunero con la aparición de las Asambleas
vecinales, toda una voluntad democrática de nuevo cuño, un intento de
democratización de la democracia con la voluntad de pasar de una democracia
formal a una democracia participativa, una democracia en la que realmente
el pueblo fuera protagonista de su propio destino. La gente, como la llaman
los personajes de los medios, pasó a ser pueblo, justamente pasó a tener
una identidad y una voluntad clara que se manifestó como en el origen
de la democracia en al ágora, en el espacio público, en las plazas, en
parque Centenario, en las distintas esquinas. Y este proceso después decayó,
en muchos casos tomó vertientes interesantes con la ocupación de lugares
públicos que habían sido abandonados por el propio Estado, en la solidaridad
con los trabajadores que tomaban fábricas que habían sido abandonadas
por sus patrones, y en otros casos se diluyó, se disminuyó su intensidad
cuando algunos vecinos pensaron, no el legítimo deseo de cualquier agrupación
política de influir, sino que había aparateada, hubo una crítica a la
aparateada que bajó el nivel de intensidad y de calidad de las asambleas.
Pero el nivel de conciencia que el 20 de diciembre creó, está presente
en el pueblo argentino, este es el dato importante. Nosotros, a veces,
no nos damos cuenta de que los hechos históricos tienen consecuencias
mucho más a largo plazo de lo que es nuestro tiempo existencial, nuestro
tiempo de vida. No se puede saber, la generación de conciencia de eso
cómo va a reflotar. Lo que sí podemos percibir es que las luchas están
dispersas, que las luchas están fracturadas, que obviamente las opciones
electorales son el esquema del mal menor, frente al mal mayor del retorno,
por ejemplo de Menem, convertido ahora en especie de Le Pen que encima
de todo amenaza con criminalizar el conflicto social, sacar el ejército
a la calle en un país donde hay 30.000 desaparecidos, donde estamos reclamando
por los 30.000 desaparecidos y no hay una respuesta de conjunto. No hemos
podido, no hemos sabido sobre esto tenemos reflexionar, unir las cuentas
dispersas del collar, las cuentas están, están dispersas. Tal vez no hemos
aprendido a convivir en la diversidad, no hemos aprendido a articular
una respuesta, a recrear un movimiento nacional, porque una de las cosas
que hay que hacer nada más y nada menos es reemplazar lo que fue la formidable
fuerza social del peronismo. Ese peronismo vaciado de contenido no está
vaciado de base, muchos compañeros de la base social siguen siendo peronistas,
y es probable que se dé incluso la deformación y la patología de que algunos
de ellos voten por Menem, en función de los símbolos más que en función
de las políticas, esta es la cruda realidad. Frente a esto hay que dar la pelea
por la constitución del movimiento de liberación nacional, que sólo puede
darse interpretando muy bien el fenómeno del 20 de diciembre y asumiendo
lo que no se ha asumido hasta ahora que es la representación política
del 20 de diciembre. El 20 de diciembre marca un parteaguas en la historia
argentina es un momento de la dignidad colectiva. Este movimiento, y con
esto termino, imprescindible con nuevos instrumentos, desde la democracia
participativa y por la democracia participativa, para la democracia participativa,
es imprescindible frente a la realidad de agresión brutal de un gobierno
nazi en Washington. Acá estamos frente a un fascismo con infinitamente
más poder material que todo el fascismo hitleriano durante la Segunda
Guerra Mundial. Estamos viendo la monstruosa sangría practicada en Irak
la voluntad de avanzar sobre Corea del Norte, o sobre Siria, o sobre Irán,
o sobre Cuba, o sobre la triple frontera, es decir ya en nuestro territorio,
ya hay tropas norteamericanas, ya hay la voluntad del establecimiento
de bases. Frente a esta situación de emergencia nacional e internacional
hay algunos datos esperanzadores: el triunfo del PT y Lula en Brasil,
el mantenimiento y crecimiento, la lozanía y la fuerza del movimiento
indígena del Ecuador, el ascenso de las masas campesinas de Bolivia con
Evo Morales, el muy posible triunfo del Frente Amplio en Uruguay, y un
dato mucho más importante, porque hace al corazón del poder de la lucha
del contrapoder en este caso, la consolidación del gobierno revolucionario
de Hugo Chávez en Venezuela que comienza a proceder en el sentido correcto
de mantener y perfeccionar esta consolidación del poder popular, echando
a 16.000 burócratas de Petróleos de Venezuela y logrando igual producir
3 millones de barriles diarios, este es uno de lo grandes triunfos. La
consolidación por suerte, porque la combinación de un poder militar adicto
a Chávez con una presencia popular indiscutible, los muchachos de los
cerros. Cuando me contaba José Vicente Rangel, el vicepresidente de Venezuela,
que cuando recuperaron el Palacio de Miraflores, y ahora estamos justamente
en los días en que se recuerda el primer año de ese acontecimiento singular,
único en América Latina la recuperación en medio de un golpe de estado
y la salvación de la vida del presidente Chávez. Y ahora van a saber por
qué se salvó, se salvó por varios motivos que tienen que ver precisamente
con los muchachos de los cerros, decía Rangel que cuando recuperan el
palacio de Miraflores, el lo llama al general Velázquez que se había alzado
y que era jefe de las fuerzas armadas y le dijo: general, usted se tiene
que rendir y Velázquez le dice: ¿por qué me tengo que rendir?, le dijo;
General, asómese a la ventana, mire los cerros que rodean Caracas, mire
quienes están descendiendo y va a encontrar la respuesta a su pregunta,
general, se tiene que rendir. Esto es un dato fundamental, porque ahí,
la democracia formal pasa a convertirse en democracia real. Yo creo que estos datos positivos
frente a los datos negros del gobierno nazi en Washington, no debemos
desaprovecharlos, Argentina debe desempatar, es clave para sumarse a este
proceso, Argentina debe sumarse. Sin Argentina no hay consolidación del
Mercosur y el enano maldito de Menem viene a sacarnos del Mercosur y a
meternos en el ALCA, con lo cual vamos a ser alcahuetes definitivamente,
no tenemos otros destino. La alternativa es, no sólo la fortificación
del Mercosur por nuestra alianza con Brasil, sino la incorporación de
los países del Pacto Andino con Venezuela a la cabeza para darle al Mercosur
el carácter de una alianza sudamericana estratégica, la generación de
un poder regional alternativo, esta es la perspectiva estratégica, esto
es lo que está en disputa, y por lo tanto, creo que debemos encontrar
la forma de encontrar la unidad en la diversidad, de mantener las distintas
siglas, de mantener las distintas identidades, como decía el compañero
Rubén de mantener los distinto orígenes ideológicos, políticos y aún sociales,
porque los compañeros piqueteros lo saben muy bien si no tienen una alianza
con los sectores medios, ellos constituyen el eslabón más débil de la
cadena, el eslabón sobre el que primero cae la criminalización y la represión
brutal. Entonces tenemos que lograr la unidad en la diversidad, de eso
se trata precisamente la conformación de un movimiento nacional. David: Después de estas tres claras exposiciones
la idea es abrir el debate a las preguntas o a otras exposiciones que
algún compañero quiera expresar. Yo tengo una pregunta, es verdad que
hay diferentes prácticas, diferentes orígenes en las diferentes organizaciones
del pueblo, algunos compañeros que constituyen partidos, otros compañeros
que vienen de una visión más movimientista, pero lo cierto es que hace
décadas que esta unidad que expresaban ustedes tres no se ha podido dar,
siempre ha estado en disputa, y por lo menos la sensación que uno tiene,
uno que no vivió justamente los procesos anteriores al ’80 sino que entra
a la política en los ’90, o a tener una conciencia social en los ’90,
se pregunta si no será una cuestión de los mecanismos con los cuales se
construye, el tipo de democracia representativa, las internas de cómo
se construyen los partidos políticos o las diferentes manifestaciones
de los movimientos como su relación con la marcha de la sociedad. Yo creo
que lo que se fue construyendo a partir del 20 de diciembre en estas asambleas
que se nombraban es otro tipo de democracia que no se veía en el país,
o por lo menos muchos no tenemos conciencia que haya sido así nunca, y
que lo que entra en crisis es esa idea de democracia que supieron construir
y que es mucho más lejos de los ’70 y que viene de la conformación misma
del estado nacional allá por 1880 capaz antes. A mí me gustaría saber,
si alguno de los 3 me puede contestar, o dar su opinión cuál es ese mecanismo
en el cual se puede ir conformando una nueva referencia política para
las masas populares. Tibu: Concretamente nosotros, en la misma
práctica. Después la lectura que hacemos de la idiosincrasia de este país,
del movimiento de masas que generó el peronismo, de la distribución de
la riqueza y que terminó vaciando las banderas históricas que levantaba
el peronismo, el tema de la soberanía, la justicia, la liberación nacional.
Con un movimiento obrero organizado que después del derrocamiento del
’55 estos sectores del pueblo de los humildes, habían tenido acceso a
lo que decía hace un rato en la distribución de la riqueza, que se había
llegado al 52% del PBI, eso fue roto a través de la implementación de
un modelo implementado por un lado, de concentración a partir de la dictadura,
y por otro lado con la matanza, la desaparición de miles de compañeros
que luchaban por más de ese 52% de la distribución de la riqueza, para
que la distribución de riqueza fuera el 100% hacia el conjunto del pueblo.
En ese marco, nosotros en este sistema de representatividad donde delegábamos
a los pseudo representantes con ese fenómeno nuevo de, como decía el compañero
Miguel, con la democracia se come, se educa, se van a abrir las persianas
de la fábrica, el poder y la concentración que se fue generando fue marginando
al protagonismo de nuestro pueblo. La experiencia que venimos haciendo
durante todos estos años es la democracia representativa, participativa
y eso fue toda una práctica que venimos haciendo durante todos estos años
en la toma de decisiones. Dejamos de lado la teoría y vamos a la práctica,
cómo empezamos a pelear por nuestra propia dignidad y por nuestros propios
derechos y en eso, cuando decimos democracia es eso, la decisión del pueblo.
La forma de construcción, de discusión es asamblearia y eso fue una práctica
que venimos haciendo durante todos estos años. Yo creo que el fenómeno
nuevo que se produce en Argentina el 19 y el 20 es que todo este sistema,
este modelo estructural hacia los grandes grupos económicos corruptos
en su médula, que por un lado dejaban la desocupación y por otro lado
se enriquecían más los ricos de siempre, los oligarcas del 900, la oligarquía
del ’95 y las multinacionales y los grandes grupos económicos. En esto
nosotros decimos, queremos una nueva democracia, será socialista, no sé
una nueva democracia, donde verdaderamente los argentinos, o nuestro pueblo
decida en qué país queremos vivir, en qué sociedad queremos vivir y en
esa construcción estamos, y creo que son experiencias nuevas. Lo del 19
y 20 de diciembre, es como decía Miguel, un hecho de masas donde sectores
nuevos, que no habían salido a la pelea a lo mejor a mediados del los
’90, sobre todo los sectores medios, nutre a toda la lucha de los piqueteros,
los desocupados, de los trabajadores mal pagos que fueron apareciendo
en la década del ’90. Entonces creo que es eso hoy lo que estamos buscando,
la construcción de una nueva sociedad, de una nueva igualdad, cuando hablamos
de igualdad, de solidaridad sabemos qué sociedad queremos construir, una
patria para todos, donde todos tengan derecho a la salud, a la vivienda,
al trabajo, a la educación y en esa construcción estamos. Sí desde una
concepción nacional, popular y revolucionaria y en el camino hacia un
gran movimiento de liberación nacional y social. Nosotros, desde una olla
popular, hasta la construcción de un microemprendimiento, hasta la toma
de una fábrica es la decisión de la asamblea. Creo lo que sí logró el
poder, el sistema durante todo lo que fue la dictadura militar y esta
democracia formal fue el individualismo que se generó en esta sociedad,
la batalla que perdió el pueblo fue durante el ’80, que se hiciera una
sociedad individualista, hoy creo que se empiezan a rescatar todos esos
valores, a partir de toda
la exclusión que fue generando el mismo modelo, que de alguna u otra manera
se termina envenenando con su propio veneno, que es lo que le está pasando
hoy al imperialismo y estas son experiencias que venimos haciendo. Creemos
que en esta práctica que venimos haciendo los desocupados tuvimos un gran
protagonismo durante lo que fue la década del ’90, hasta que aparece el
19 y 20 de diciembre, donde no hubo una organización, una referencia política
que continuara esa necesidad que nos pedía nuestro pueblo de que se vayan
todos, en una semana terminamos teniendo 5 presidentes, seguimos teniendo
un presidente que abonó a esa política de exclusión, no nos olvidemos
que había sido vicepresidente del cipayo más vende patria que tuvo este
país, y hoy nos gobierna y nos llama a elecciones de acá a 20 días, porque
creemos que desde el lado del pueblo no se formó una referencia que realmente,
todas esas luchas que se fueron generando y que fue la culminación del
19 y 20 de diciembre no tuvo una contención política hacia un proyecto
de liberación de nuestra patria. Miguel: Yo coincido totalmente, y en relación
a lo que dijo el compañero un pequeño matiz, creo que son varias las opciones
frente a estas elecciones amañadas, muy correctamente dicho, no sólo a
nivel nacional sino también en la Capital donde se acortan los plazos
electorales, precisamente para impedir que se puedan estructurar y organizar
las fuerzas que vienen de abajo en la construcción, imprescindible construcción
de abajo, como decía el compañero construcción asamblearia, construcción
verdaderamente democrática, y no de enjuagues arriba. Pero creo y perdónenme
la referencia histórica que el proceso más avanzado ocurrido en materia
social en el siglo XX en Argentina, que es la eclosión del movimiento
peronista como movimiento de masas, no debemos olvidarnos, aunque tiene
sus límites y tuvo sus límites, se hizo precisamente tomando la democracia
representativa pero cargándola de otro contenido, cuando Perón dijo: voten,
salten las tranqueras, rompan las tranqueras, eludan todas las trampas
de los patrones, pero voten, desborden las urnas; ahí se dio un proceso
pro el cual la democracia de abajo, que nunca había estado expresada en
el país como con la participación política de los trabajadores, eclosiona
hacia arriba dentro de los canales (fin de la cinta) Participar del 52% de la distribución
de la torta se da en gran medida utilizando la democracia formal pero
cargándola de contenidos. Como ex integrante, cosa de la que nunca he
renegado, de las famosas formaciones especiales de la guerrilla peronista,
de Montoneros mi caso concreto y particular, que nosotros también alcanzamos
un enorme desarrollo en un momento determinado peleando para que el pueblo
no sólo pudiera votar sino pudiera elegir, porque Perón estaba proscripto
y había que traerlo al país, y fue en función de esa campaña movilizadora
fenomenal que hizo la juventud peronista que se logró esa victoria que
desgraciadamente después se malogró. Yo creo que la visualización del
poder, también se da para las masas y para la sociedad en la construcción
de opciones diferentes en el plano del sistema político vigente, se torna
imprescindible la ocupación de la democracia representativa para hacerla
eclosionar desde adentro a la democracia participativa, hay que levantar
referentes claros de poder y de alternativa a este poder porque una de
las razones por las cuales tampoco hemos podido construir el movimiento
en estos meses que van pasado desde el 20 de diciembre y ha podido estar
el senador Duhalde a cargo interinamente de la presidencia, es porque
no hemos podido construir esa alternativa, ese referente de poder concreto
con el cual hoy las elecciones tendrían un sesgo completamente distinto,
tendrían probablemente un contenido transformador y revolucionario. Quería
decir esto porque me parece un matiz importante, y no significa esto que
excluyan las opciones de los compañeros que dice no hay que votar, está
bien en estas circunstancia no da ninguna gana de votar, pero sí hay que
construir referentes que la gente, que la sociedad, que el pueblo pueda
considerar que tiene alternativa de llegar al poder. Que eso se debe construir
desde la base no cabe ninguna duda, que se debe construir democráticamente,
absolutamente. Aquí el fin y los medios están absolutamente unidos, es
decir, la construcción de la fuerza pasa por un modelo irrestricto de
participación democrática, yo creo que ese es el desafío. Marcelo: Una cosita chiquitita nada más, a
mí me parece en gran parte, mirar la experiencia política de los últimos
años nos da la pauta de desde donde, si uno tiene que ver la historia
argentina es sin duda, como dice Miguel, una fuerte impronta y fuerte
fuerza de la vía de la democracia para al acceso al control del estado
nacional no sólo, pero fue una cuestión importante. Yo creo dos cosas,
una cuestión inescindible de pensar el ser nacional, y revolucionario,
como decía Rubén, es inescindible de la cuestión democrática. Si hay algo
que cambió o varió desde la concepción del nacionalismo revolucionario
que se tenía en los ’70 es el valor de la cuestión democrática. Esa cuestión
democrática no se restringe a lo electoral y quizás el matiz nuestro tiene
que ver con que nosotros particularmente no estrechamos ninguno de los
dos caminos. La cuestión electoral es una herramienta, una trinchera de
pelea, ahora es válida siempre que exprese la organización de las luchas
y no se puede construir desde ahí la referencia política, por lo menos
esa es nuestra posición. La referencia política necesariamente se va a
tener que construir en otro lado y va a tener que dar una pelea ahí como
en un montón de otros frentes que el movimiento nacional ese que es una
tarea pendiente va a tener que enfrentar a los planes del imperio en esos
terrenos. Quizás el gran fracaso del Frepaso no fue solamente esta dirección
progesista y esta visión errada de cual era la situación política de Argentina,
pensando que con atemperar la corrupción ya estaba, ordenarla, hacerla
prolija. El modelo no tiene una versión prolija, el modelo es esto, creo
que una de las cuestiones centrales por las que el Frepaso nunca estuvo
ni cerca de ser la expresión de un movimiento nacional es por dos cuestiones,
una es porque construyó su referencia de lo electoral desde lo mediático
y la segunda es porque no se manejó democráticamente en su estructura,
fue una fuerza profundamente antidemocrática y desde ahí era imposible
la construcción de un movimiento de liberación. David: En relación a lo último que estaban
diciendo me acercaron dos preguntas que se pueden sintetizar, porque las
dos apuntan a lo mismo, la pregunta es cómo se construye la referencia
política para la etapa y que características debe tener para poder expresarse
como referencia. Tibu: Nosotros creemos que en la práctica constante
y de las reivindicaciones puntuales que hoy estamos planteando en esto
que es el trabajo para todos. Hoy creemos que plantear el trabajo para
todos en Argentina es una utopía y para ser sinceros ni nosotros mismos
lo creemos, sí creemos que son formas para empezar a desenmascarar a este
sistema que no resuelve no la cuestión del trabajo, ni la cuestión de
la salud, ni la vivienda, ni la libertad. En esto vamos aprendiendo, sí
creemos que tenemos que nutrirnos de lo mejor de nuestra historia porque
este pueblo tiene historia, podríamos empezar por 1810, pasando por el
ejército del libertador San Martín, por las montoneras federales, las
luchas de los anarquistas, la lucha del irigoyenismo, la lucha de la resistencia
peronista, la lucha de las organizaciones político militares, somos eso,
lo que sí tenemos que buscar una síntesis de todo eso y una nueva identidad.
Esta identidad creo que la vamos construyendo diariamente, sí tenemos
claro de una u otra forma quienes sin los que nos someten, los que nos
saquean, los que nos explotan y como acá se ha dicho anteriormente, creemos
que los desocupados tenemos que construir con los estudiantes, con los
campesinos, con los trabajadores, con todos los excluidos que luchan pro
un cambio social y en eso me parece que vamos aprendiendo. Nosotros creemos
que la práctica misma nos va enseñando cómo seguir avanzando, hoy en este
mundo globalizado donde en Irak van por el petróleo, acá ya los tenemos
adentro al imperio que ya no le quedan más máscaras, vienen por la tierra,
vienen por el agua, nos han dejado sin laburo, se han extranjerizado todos
los recursos estratégicos de este país, creemos nosotros que las empresas
tienen que volver a ser del Estado, creemos que las riquezas de este país
las tenemos que manejar los argentinos y creemos en la autodeterminación
de los pueblos, entonces en esto creemos que la conformación se va a ir
viendo en la práctica hasta que entre todos encontremos una síntesis de
cómo generar una identidad que nos contenga a todos y como bien se ha
dicho acá en la diversidad. Marcelo: me parece que hay algunos elementos
que vamos nombrando acá que son centrales para esa referencia. Tanto Cogote
como el Tibu decían el tema de no negar la referencia histórica. Ningún
movimiento nacional se hace si no es recogiendo las mejores tradiciones
de lucha del propio pueblo que lo constituye, esta es una cosa fundamental.
Obviamente que no alcanza, porque es cierto que muchas de las herramientas
que constituyeron los movimientos nacionales después fueron desvirtuadas
e incluso, como es hoy el PJ son el instrumento de aplicación del plan
de la oligarquía. Otra cuestión es el tema de la unidad en la diversidad,
la constitución primero de un movimiento de unidad en la diversidad pero
mucho más profundo, entender como un movimiento que aglutine las distintas
reivindicaciones, pero centralmente se aúne en una cuestión que cruce
a todo el movimiento en sí que es la cuestión nacional. Hoy en la Argentina
está más que nunca la clave de la discusión en torno a la cuestión nacional,
hoy cuando vemos toda esta muerte del imperialismo que hablaban todos
esos teóricos eurocéntrico como Negri, Hart, que plantean la pelotudez
de un contrapoder frente a la nada porque el imperio es todo y todos somos
parte del imperio, más que nunca está esta descarnada invasión y rapiña
imperialista nos demuestra que el imperialismo sigue vigente y que solamente
podemos enfrentar al imperialismo a partir de la reafirmación de lo nacional.
Creo que el ejemplo de Cuba, que el ejemplo de Chávez nos demuestra que
el Estado nacional sigue siendo una trinchera contra el imperialismo,
esto es una cuestión importante. Y otra cuestión importante tiene que
ver con lo popular, y acá quizás hay mucha más tradición de entender lo
popular pero hay una cosa que a veces a los compañeros que vienen de otras
experiencias les cuesta entender, que en la Argentina y en estas condiciones
de dominación del capitalismo ha surgido también un nuevo sujeto que son
los desocupados que no son una mera cuestión coyuntural sino que son parte
de esta pelea. No solamente para nosotros siguen siendo, los trabajadores
con empleo uno de los componentes fundamentales de este movimiento nacional
de liberación sino que también estos trabajadores que son cada vez más
que se quedan sin empleo van a ser un componente necesario y no nada más
que una mera cuestión de tiempo que se soluciona con políticas implementadas
solamente desde el aparato administrativo. Lo último, me parece que es la cuestión
democrática a la que hacía referencia antes. Sin esta cuestión de la democracia
mucho más profunda, que trasvase los moldes que son diques de contención
de la expresión de la voluntad popular, que rompa esta trampa, este corset
que nos ponen a nosotros con este modelo de democracia y que profundice
en las relaciones no solamente en cuanto a la decisión de la voluntad
popular sino también a las relacione sistemas de este propio movimiento
popular. Miguel: Yo coincido totalmente con los que
decían ambos compañeros y de manera particular con el acento subrayado
en el tema nacional. Creo que esta es una coyuntura en la que además nosotros
tenemos que tener un lenguaje distinto porque estamos frente a una situación
de segunda emancipación, de lucha por la segunda emancipación, bolivariana
en Venezuela, martiana en Cuba, sanmartiniana en Argentina, que apunta
claramente a decir no vamos a ser esclavos, no vamos a aceptar la esclavitud
que nos pretende imponer la unipolaridad de Washington, no la vamos a
aceptar, no importa que este sea el imperio más poderoso en términos militares
que jamás conoció la tierra, el imperio más sofisticado, no importa. Nosotros
creemos que si ganamos las conciencias, que si damos una batalla de ideas,
que si unimos a los compañeros podemos realmente desafiar la voluntad
de sometimiento del imperio, eso significa un lenguaje de gesta, volver
al lenguaje de gesta. No podemos discutir como pretenden encerrarnos en
los temas de la gobernabilidad de la que hablan los burócratas de la política,
no podemos hablar más de gestión y todo ese tipo de ridiculez. Tenemos
que levantar el lenguaje de gesta porque es la oportunidad de hacerlo,
no sólo porque moralmente es justo, es la oportunidad de hacer, porque
en este momento yo les puedo asegurar que el 80% del pueblo argentino
repudia visceralmente la brutal agresión contra el pueblo de Irak, esto
es así. Yo creo que en sentimiento nacional crece un odio contra el imperio
yankee absoluto, hay verdadero odio, y hay que levantarlo, no hay que
tenerle temor, porque una de las cosas justamente de las que nos vacunaron
y que nos trató de pasteurizar la política progresista fue la no definición
del problema del imperialismo y como señalaba muy bien el compañero Marcelo
contribuyeron a eso unos cuantos teóricos etnocéntricos y sus réplicas
locales. Hay que recuperar ese lenguaje simple de San Martín cuando decía
“seamos libres, lo demás no importa nada”. Hay que recuperar en esta construcción
democrática que tiene que hacerse a partir de la base, la voluntad de
que nosotros los argentinos digan lo que digan los teóricos de la derrota
queremos seguir siendo un estado nación. Y qué ese estado nación, además,
sólo podrá tener destino, sólo podrá tener posibilidad de realización
si se engloba en una perspectiva regional mucho más amplia, en la gran
alianza sudamericana, en la gran alianza de los pueblos del sur, esta
es una idea fuerza para construir el movimiento también en la Argentina
en esta coyuntura me parece. Persona del público: Yo quería plantear algo, hace
rato estaban hablando de la inserción de los sectores medios dentro de
este movimiento y realmente me plateaba internamente si será posible teniendo
en cuenta que los sectores medios en general son los representativos de
una parte más colonialista y quieran o no saltan únicamente cuando les
tocan los bolsillos. Tibu:
Cuando este país se convirtió en industrializado, se generó una clase
media que siempre fue ambivalente. Hoy creemos que es una clase media
que está medianamente pauperizada y esta concentración en pocas manos
va a tener que definirse en algún momento si va a jugar para un lado o
si va a jugar para el otro, siempre como que estuvieron colgados queriendo
llegar a los accesos oligárquicos pero siempre estuvieron a mitad de camino.
Creemos, y muchas veces los discutimos en la organización, que algunos
sectores medios son excluidos. En el ’99 nos habían invitado a una charla
en Avellaneda y los compañeros que íbamos recibiendo decíamos los egresados
del ’99 van a ser los desocupados del 2000. Desgraciadamente nos encontramos
con muchos compañeros donde expresar esa rebeldía que se ha expresado
el 19 y el 20, porque de una u otra forma este veranito, o la apertura
del corralito, del corralón son sectores que cuando en el ’97, ’98 que
todavía tenían acceso a algunas cosas, y cuando salíamos a cortar alguna
ruta nos puteaban porque les cortábamos el camino, fueron los mismos compañeros,
los sectores medios que voltearon de una u otra forma en conjunto con
todo el pueblo al gobierno de De La Rua. Yo creo que la idiosincracia
de este país es esto, cuando nosotros creemos que la transformación de
este país sí lo van a dar los sectores más excluidos, llamémoslo el protagonismo,
la vanguardia o el sujeto transformador, hoy a priori no sé quién es el
sujeto transformador que va a transformar este país. En un país industrializado
en la década el ’60 cuando el movimiento obrero estaba organizado era
la columna vertebral y era el que luchaba por un proyecto de liberación.
Hoy, por eso decía, las prácticas y esta nueva identidad que tendremos
que recrear se tendrá que definir. Creemos que este modelo, este sistema,
está concentración es un país para 5, 8, 10 millones de habitantes y los
demás seremos todos excluidos. Y ahí se tendrán que definir los sectores
medios de qué lado van a estar. Pero creemos realmente que los que van
a transformar son los sectores excluidos, los sectores trabajadores los
que van a transformar este país. Nahuel: haciendo referencia a la primer pregunta
sobre cómo se construiría un referente político alternativo de contrapoder,
yo coincido totalmente con lo que decía el compañero, yo soy Nahuel de
la Aníbal Verón, de la importancia de construir un poder popular, la importancia
de la participación de cada uno de los individuos, de cada uno de los
sectores en la construcción de este modelo. A mí me parece que preguntarle
a otro cómo podría construirse un referente político que exprese un contrapoder
al sistema vigente, me parece que es de difícil delegación que es la base
de lo que vino sosteniendo esto que es una democracia representativa,
una democracia vacía, formal y yendo al 19 y 20 es peligroso a veces entender
como una muerte y un renacimiento total porque hay un montón de continuidades
además de cortes, y que los sectores medios por ahí se expresan, que hay
un renacimiento de las asambleas populares que ahora están más estables,
pero que también hay ciertas continuidades, yo lo entiendo como un porteñazo,
más que un argentinazo. Voy a lo peligroso que me parece entender como
un momento coyuntural donde en cualquier momento puede aparecer un referente
que se manifieste como la síntesis de todo un movimiento que en realidad
lo está llevando la vanguardia de los sectores populares, que son los
sectores más pauperizados y una clase media que está itinerante y no creo
que haya habido un corte del todo sino necesidad de construir un poder
popular más que un contrapoder desde la participación en la democracia
directa y no una delegación y esperar un referente. Miguel: Yo quería hacer un comentario. Indudablemente
que el peso fundamental va a estar en los sectores excluidos, que además
son los que tienen la mayor urgencia social de hacerlo y ahí está el elemento
más dinámico de la respuesta. Pero yo creo que sería un gravísimo error
no intentar incorporar a los sectores medios, no intentar un trabajo político
serio sobre los sectores medios en un país que tiene todavía a los sectores
medios pese al empobrecimiento y algunos que se han caído de la clase
pero siguen siendo socioculturalmente sectores medios, o sintiéndose sectores
medio aunque ya socioeconómicamente no lo sean, porque eso fue también
un poco la base social del 19 y el 20. A veces hacemos una simplificación
y pensamos en sectores medios como únicamente ahorristas o prestamistas,
hay sectores medios profesionales, empleados, pequeños comerciantes, empresarios,
que se han caído de la clase o que están al borde, que saben que pueden
caerse de la clase, para los cuales sin ningún lugar a dudas tiene que
haber una prédica, los necesitamos de manera indispensable, el movimiento
popular los necesita de manera indispensable porque enfrentamos un poder
gigantesco que no es, solamente un poder nacional, no es un poder interno
exclusivamente, es la forma renovada de aquello que llamábamos la forma
oligárquico imperialista. Hay una forma nueva, distintos y en algunos
casos los mismos actores, los Alemann siguen, Alsogaray sigue, ya viejito
pero sigue jodiendo. Es fundamental conformar un bloque social y político
que tenga un peso tan grande que pueda torcer la situación de poder, este
es el elemento fundamental, y esto supone la prédica de los sectores medios.
No sé si esto contesta a la pregunta de si ellos querrán hacerlo o no,
si estos sectores medios se van a involucrar o no, yo tengo una esperanza,
yo creo que la conciencia nace de la práctica y no al revés. Creo que
a esos sectores medios también los cambió la experiencia del 20, los cambió
la experiencia de las asambleas, hay muchos sectores medios que están
involucrados en los comedores populares, que están trabajando en zonas
marginales, conozco mucha gente de clase media que está trabajando codo
a codo con los compañeros que están excluidos del sistema. Yo siento que
esa solidaridad debe transformarse en energía política, si no lo hacemos
no tenemos posibilidad de vencer, y acá se trata de vencer, no se trata
solamente de resistir. Resistir es una etapa pero tenemos que tratar de
vencer, tenemos que tratar de cambiar esta Argentina siniestra que cada
vez es más siniestra, que cada vez nos la hacen más siniestra, tenemos
que recuperarla para nosotros, para el pueblo, y en eso los sectores medios
son importantes. Marcelo: Quería hacer una aclaración cuando
nosotros decimos referencia política, no estamos haciendo alusión a un
jetón, no estamos haciendo alusión a un tipo que va a venir que vamos
a encontrar que sea el salvador de todos nosotros, la referencia política
implica la unidad en la diversidad de la que hablamos con una estrategia
común. Porque nosotros a partir de plantear esto como una disputa, como
una guerra todavía vigente, con esta alianza oligárquico imperialista,
si desde el campo del pueblo no nos podemos dar identidades comunes y
estrategias comunes no vamos a poder vencerlos y a esto es a lo que llamamos
referencia política, no a la irrupción de algún mago que nos junte a todos
porque nosotros creemos que eso negaría las condiciones esenciales que
nosotros le damos a ese movimiento nacional, entre esas la cuestión democrática.
...: creo que algunas asambleas han sido un avance
importante en la democracia directa participando. En algún momento ustedes
hablaron de las elecciones y justamente creo que esa es la delegación
del poder, participar dentro del proceso electoral nuevamente, sabemos
todos los desengaños que han traído en Argentina los procesos electorales.
Creo que hablar de la construcción a través la democracia directa, los
MTD, todo esto que se está haciendo son mucho más importantes que los
procesos electorales, creo que la construcción es en esos lugares las
asambleas, los MTD, una construcción no sé si paralela, no sé como definirla,
es revolucionaria, es una manera de tomar el poder, pero el verdadero
poder no el electoral. Creo que esto es muy importante que se hable, sobre
todo ahora que están las elecciones que están la Izquierda Unida y el
PO que decían que se vayan todos y ahora se suman a las elecciones, o
el mismo Altamira que ahora va a participar de las elecciones por el gobierno
de la ciudad de Bs. As. y uno dice la puta madre hasta esos tipos se caen
en vez de apostar a la verdadera construcción que son los proyectos productivos,
la autogestión, la democracia directa, que ya existen y habría que poner
mucha más fuerza. |