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DESAPARECIDO
EN ISRAEL :
Extrañas
cosas tiene el destino, o la providencia , al parecer el argentino sobreviviente
del atentado en Israel, donde un palestino detonó una bomba en un colectivo,
es un desaparecido que figuraría , hasta con su foto en el listado de
la CONADEP. Investigando algunos detalles parecer ser que se trata de
la misma persona, quien huyo de la Argentina en 1975 y figura como desaparecido
en 1976 . Tenía parece ser 20 años en esa época . Si es así es otro error
de mas de 200 mil dólares de la CONADEP?
No
es la primera vez , que ocurren estos problemas , ya Argibay y Righi,
también están desaparecidos según un listado e Conadep, lo mismo que el
Juez Meabe etc.
Ahora
, oportunamente, alguien
, a raíz de la nota de Clarín del Día 23 /02 , donde entrevistan a
la esposa de un argentino Daniel Najmanovich, dónde el periodista
comienza diciendo :
“...Ocho
israelíes y un suicida palestino murieron ayer en un nuevo atentado
terrorista en Jerusalén en el que resultaron heridas más de 60 personas,
entre ellas, el argentino Daniel Najmanovich,
que emigró a Israel desde su país natal en 1975...”
"En el cielo está escrito nuestro destino", comentó anoche
a Clarín Ofelia Najmanovich, la esposa de Daniel, cuando
su marido aún no había salido de la sala de recuperación en el hospital
Shaarei Tzedek, aunque estaba claro que su vida no corría peligro. La
mayoría de los muertos tenía entre 18 y 32 años.
Lo
extraño , es que existe un homónimo en algunos listados de desaparecidos :
RAFAEL
DANIEL NAJMANOVICH
19 años. Soltero. Argentino. Estudiante de Est.secund. |CI No:7721723|
Desaparecido el:23/7/76, No.CONADEP:3565, Decl.No:4655
Fue secuestrado en CAPITAL C.Post:1425
No hay testimonio de su paso por un C.C.D. ( Centro Clandestino de Detención)
Como
dijimos , lo interesante , es que Obviamente el desaparecido , es de origen
Judío. Las edades , al parecer coinciden , este hombre ahora tendría
58 o 60 años. Y Emigro en 1975 según relata el cronista de Clarín,
y figura como desaparecido
en 1976.
Si
es así, cabe preguntar, porque el gobierno Argentino , mantiene como secreto
de estado , las listas de los familiares que cobraron la indemnización
, de mas de 200 mil dólares del estado Argentino.
Estos
errores , como la de la Jueza Argibay, o Righi, o tantos otros ,
habrán cobrado la indemnización del Estado?
Se
oculta un oscuro negocio con los abogados del CELS y la CONADEP?, vinculado
a oscuros manejos de los gobiernos?
Sería
interesante cruzar las bases de datos de los políticos con los listados
de la Conadep, seguramente , se encontrarán muchos homónimos como este.
Además
, falta , 20 mil desaparecidos, ya que la Embajada de EE.UU. afirman que
fueron 10 mil , mientras que los Militares del procesos afirman que fueron
8 mil desaparecidos ...(
según un informe que ya hemos publicado (http://www.seprin.com/menu/represion/indexesp.htm
)
Repetimos,
el gobierno debería publicar las listas de familiares que cobraron la
indemnización, porque hay indicios de Fraude al Estado Argentino.
ANEXOS
I:
Nota
de Clarín sobre el Atentado en Israel :
http://old.clarin.com/diario/2004/02/23/i-01601.htm
ANEXO II
La
dimensión cuantitativa.

INFORME CO.SO.FAM
BARCELONA, MARZO DE 1999
En el apartado anterior la dimensión cualitativa
es evidente que la mayoría de las instituciones e individuos preocupados
por el tema, destacan sin ningún género de duda, la actitud discriminatoria
en el tipo de represión sufrido por las víctimas judías. Esto se debe,
sin duda, a lo masivo e irrefutable de los testimonios de las víctimas
supervivientes y de los protagonistas que han vivido de cerca este proceso.
Para ello se ha considerado exclusivamente a la percepción objetiva de
los efectos concretos sobre las víctimas, superando incluso los temores
o la influencia circunstancial de intereses políticos o de grupo.
A la hora de analizar la sobrerrepresentación de las víctimas judías,
subyace la históricamente reiterada actitud de determinados grupos judíos
y no judíos que se niegan a "creer" y luego aceptar las realidades
específicas de la situación de los judíos durante la dictadura. Al hacerlo
olvidan el desarrollo de los últimos cien años de historia argentina y
mundial, teñida de una constante de cíclicos rebrotes de expresiones y
de actos de antisemitismo mas o menos violentos. Son muchas las digresiones
posibles respecto de esta sobrerrepresentación pero, a los efectos de
la presentación a la justicia española, es conveniente remitirse a los
datos más concretos.
Como es sabido existen diferentes análisis respecto del número total de
víctimas judías de la represión. En cualquier caso, no cabe duda que el
porcentaje de afectados de ese origen está en proporción mucho más alta
a la de la comunidad judía respecto de la totalidad de la población del
país. De acuerdo a estudios demográficos llevados a cabo por la Universidad
Hebrea, su número habría descendido del año 1975 a 1980 de 265.000 a 245.000,
no incluyendo esta cifra los posibles casos de desaparecidos. Es decir,
que en su totalidad representarían el 0,98% de la población argentina,
estimada para 1976 en 26.140.000 de personas.
Si bien el número total de desaparecidos no puede definirse en términos
exactos, el análisis de COSOFAM Barcelona proporciona un listado provisional
e incompleto, basado exclusivamente en la información de la CONADEP a
setiembre de 1984, de 1.296 casos de judíos víctimas de la represión,
que sobre los 10.424 casos denunciados ante esta Comisión, representan
el 12,43%. El informe NUNCA MAS menciona en su Anexo casos de detenidos
desaparecidos no resueltos del orden de 8.956 personas, lo que representaría
una proporción de judíos desaparecidos del orden del 12,47% y además,
un 15,62% de las victimas consideradas como muertos al momento de presentación
del informe de la CONADEP, en 1984. De acuerdo con las estimaciones de
algunas organizaciones de derechos humanos, el número total de casos de
este tipo que afectaron a la población en general habría llegado a cifras
entre 15.000 y 30.000 personas. En una conversación con un miembro de
la CONADEP, éste transmite su estimación personal e informal de que todos
aquellos desaparecidos o muertos en distintas acciones militares (confrontaciones,
"ley de fuga", etc.) cuyos cadáveres fueron entregados a los
familiares, se elevaría a un total de 12.000 a 15.000. Por su parte, Timerman
relata en su libro ("Preso sin Nombre....) una conversación con un
oficial de la marina, a las pocas semanas del golpe militar. El marino,
al hacer referencia a la estrategia represiva decía...
--"Si exterminamos a todos (los terroristas), habría miedo por varias
generaciones.
-- ¿Que quiere decir todos?
--Todos.....unos 20.000. Y además sus familiares. Hay que borrarlos a
ellos y a quienes puedan llegar a acordarse de sus nombres."
COSOFAM Barcelona por su parte coincide con otras asociaciones de derechos
humanos en que la cifra total de desaparecidos se aproxima e incluso supera
las 30.000 personas.
Dentro de esas cifras, determinar el número de aquellos de origen judío
es sumamente complejo. En algunos casos las listas publicadas fueron basadas
en denuncias de familiares, en otros, simplemente se tomaron de otras
listas generales aquellos apellidos similares a los comunes dentro de
la comunidad judía. También ha habido muchos casos de descendientes de
matrimonios mixtos, que sólo han podido ser contabilizados cuando el conocimiento
del apellido materno indicaba su condición de judío. En la preparación
de este Informe no han podido ser considerados los expedientes individuales
de la CONADEP, aunque sí algunos de los testimonios realizados ante el
propio juzgado de instrucción de la Audiencia Nacional . Tampoco se ha
dispuesto de los miles de expedientes de las causas archivadas en los
tribunales argentinos por la vigencia de las leyes de obediencia debida
y punto final, ni de las posibles revelaciones que se hayan producido
durante el transcurso del proceso a la cúpula militar argentina. Además,
seguramente en el contenido de la instrucción del juez Bagnasco, referida
al secuestro de niños durante la dictadura militar, se podría encontrar
información de interés en relación con los niños de madres judías nacidos
en cautiverio.
Con estas salvedades, COSOFAM Barcelona ha realizado el refundido y la
elaboración de una lista provisional e incompleta de víctimas judías,
en base a las listas de la ADL, de la revista ecuménica Clamor, de la
DAIA, del Comité de Familiares Víctimas de la Represión, de Israel, de listados de víctimas entre estudiantes y profesores
del colegio nacional Buenos Aires, de la confeccionada por la Federación
Universitaria Argentina, de la Comisión Nacional de Energía Atómica e
información extraída de testimonios a los que se ha tenido acceso, de
listados y de información directa de familiares y conocidos de víctimas
que no figuraban en la fuentes anteriormente citadas. El resultado provisional
y sujeto a una revisión más exhaustiva se situa en torno de las 1.900
víctimas, que en algún momento han pasado por los campos clandestinos
de detención de la dictadura, cuya situación de vivo, muerto o desparecido,
se desconoce. El listado de 1.296 víctimas judías tomado de la relación
de la CONADEP es el que permite evaluar con gran fiabilidad el impacto
de la represión antisemita. Está mayoritariamente integrado por víctimas
con apellidos de origen centroeuropeo -ashkenazis- a los que se han agregado
aquellos manifiestamente sefardíes, ya que -salvo informaciones directas-
los apellidos de origen español más comunes utilizados en algunos casos
por los sefardíes, no se han podido -por lo menos momentáneamente- determinar
y tomar en consideración.
Como evidencia indirecta, puede mencionarse un testimonio de Punta Chica
donde el porcentaje de los judíos detenidos se calculaba en un 8%. Un
recuento de los nombres de las víctimas detenidas desaparecidas que fueran
vistas por última vez en el campo de La Perla incluye a posible 14 nombres
judíos de un total de 83 (22%); otro informe sobre el campo el Vesubio
incluiría 12 nombres sobre un total de 46 (26%). Una lista de periodistas
desaparecidos presentaba 8 posibles nombres judíos sobre 71 (11% ).
En el propio sumario que instruye el juez Garzón, del listado provisional
e incompleto incorporado por la Federación Universitaria Argentina confeccionado
con nombre de estudiantes y docentes universitarios, que asciende a 2.125
víctimas, COSOFAM Barcelona ha podido identificar a 244 víctimas judías,
un 11,48% , porcentaje sensiblemente próximo al deducido de los listados
de la CONADEP.
Recientemente, la Comisión de Ex Presos Políticos de la ciudad de Rosario,
ha confeccionado una lista de muertos y desaparecidos de esa ciudad y
su entorno inmediato, en base a la consulta de archivos y entrevistas
a familiares. En esta lista figuran 520 personas de las que COSOFAM Barcelona
ha identificado a 58 víctimas de origen judío, un 11,15% del total. (*)
En líneas generales, se ha destacado que la estrategia misma de las desapariciones
ha tenido un poder paralizante en las familias, postergando o evitando
la presentación de denuncias. En ese contexto, puede asumirse que el número
relativo de judíos que no hayan oficializado su denuncia no haya sido
menor en proporción al del resto de la población afectada. De aplicarse
esta consideración a las 30.000 víctimas estimadas, el número real de
víctimas judías podría ascender a 3.726 personas, que para las 261.660
estimadas como de orígen judío en 1976, representan un 1,42%. Si se toman
las estimaciones de 235.000 personas de origen judío al final de la dictadura,
en 1983, este valor asciende al 1.59%.
Con las anteriores observaciones y salvedades, podría concluirse que el
total en las cifras generales de las víctimas de la represión se situaría
en un nivel siempre superior al 10%, que en el caso altamente fiable de
las listas de la CONADEP, se deja provisionalmente fijado en el 12,43%.
El número desmedidamente alto de víctimas de origen judío, que multiplica
en más de 12 veces su proporción en la población tomada sobre la proyección
del censo general al año 1976, ha sido objeto de distintas argumentaciones.
Algunas hacen referencia a la presencia judía en las diferentes profesiones
y en el estudiantado universitario. Otras, a la mayor concentración de
población judía en los grandes centros urbanos, supuestos focos de un
mayor activismo político y social. También ha podido especularse sobre
una tradicional sensibilidad e implicación judía en las cuestiones sociales,
que haya resultado en una mayor proporción dentro de grupos progresistas.
Dado que no es posible medir la incidencia de estos factores, estas argumentaciones,
que no toman en consideración los elementos relevantes del análisis de
COSOFAM Barcelona, no han podido ser sustentadas por grupos, incluso judíos,
que inicialmente se negaron a aceptar las evidencias de una actitud discriminatoria
que derivó en el genocidio comprobado de más de 1200 judíos.
Al haber quedado establecido en este Informe el trato discriminatorio
hacia los judíos detenidos, en primer lugar se puede afirmar que las mismas
actitudes fueron las practicadas dentro del proceso de la selección de
las víctimas y el procedimiento de detención. A este respecto, es importante
destacar que los aparatos que tomaban a su cargo las distintas etapas
de la represión no tenían diferenciación interna significativa. Los que
procedían a llevar a cabo los arrestos no eran intrínsecamente distintos
de los torturadores y en muchos casos eran intercambiables. Los mismos
elementos que protagonizaron los secuestros, en muchos casos fueron responsables
por el interrogatorio y eventual asesinato de desaparecidos. En el caso
argentino, queda comprobado que la acción represiva ha sido planificada
operativamente de forma muy extendida, explícitamente programada en forma
descentralizada para poder implicar directamente al mayor número posible
de componentes de las fuerzas armadas y la policía. A diferencia de otros
países -caso Chile- en donde las acciones de ese tipo quedan monopolizadas
por una agencia especializada en la seguridad de estado, el gobierno militar
en Argentina utilizó sus distintas ramas, aun operando en las mismas zonas.
El conocimiento previo del destinatario de la detención y el conocimiento
anticipado de su presumible condición de judío, en primer lugar por la
identificación de su apellido, explica el anticipo de actitudes antisemitas
en los procedimientos, que luego se sistematizarían en los centros de
detención. No sólo se trata de militares sirviendo en las mismas unidades
y establecimientos, sino también contando con una similar mentalidad fanatizada.
En algunos casos, humillaciones verbales, inscripciones racistas, svásticas,
etc., en el momento de la detención ponen en claro que los captores tenían
conocimiento del origen judío de la víctima.
En segundo lugar, asumido el hecho de que la tendencia antisemita ha incrementado
el número de detenidos judíos, se puede establecer ya sin lugar a dudas
que, en las decisiones de eliminar a las víctimas ese origen había sido
en la mayoría de los casos, un factor determinante. Del análisis de los
listados de la CONADEP, surge --como ya se ha mencionado-- el dato incontestable
de que del total de los registrados como muertos, el 15.62% eran de origen
judío. De acuerdo a la ADL, los judíos tenían menos chance de ser liberados
que el resto. En nuestra referencia a la humillación verbal, repetidamente
se da cuenta de las amenazas de matar a los de origen judío como prevalente
dentro del proceso represivo. El rabino Morton M. Rosenthal de la División
Latinoamericana de la ADL explícitamente manifiesta que "los judíos
estarán bajo un peligro mayor por la prevalencia de sentimietos antisemitas
dentro de los miembros de los cuerpos de seguridad" y esta actitud
es simplemente coherente con la mentalidad de los ejecutores. Más específicamente,
han habido testimonios en donde se amenaza de muerte a un judío por su
raza. En un caso ... "respecto al joven Osvaldo Levín, aunque carecía
de antecedentes fue detenido y posteriormente 'trasladado' porque para
los militares el simple hecho de que fuera judío ya era un delito"
segun testimonio de Graciela Geuna, que también hace referencia a los
"traslados" declarando que: "Si bien en el campo "La
Perla" casi toda la totalidad de los secuestrados fueron trasladados
y hoy figuran como 'desaparecidos', solo hubo una liberada de origen judío
y fue absolutamente determinante en esa decisión el hecho de que su madre
no era judía. Como los militares sostenían que el judaísmo se transmite
por el vientre materno y no por el padre, a ella no la consideraban judía.
De lo contrario hubiera corrido la misma suerte en dicho campo que los
demás judíos" . Sofía Eppelbaum, cuyos tres hijos se encuentran entre
los desaparecidos, cuenta que le recomendaron ir a ver a un abogado conocido
por sus conexiones con los militares. Al contarle de la desaparición de
Luis Marcelo, uno de sus hijos, el abogado le preguntó si él era judío.
La madre preguntó qué tenía que ver su origen. El abogado no volvió a
interesarse en su caso.
La práctica de la tortura no tiene límites y los militares argentinos
lo demostraron en la generalidad de los ciudadanos que pasaron y quedaron
en las mesas de tortura de los centros de detención. Pero con los judíos
--siguiendo a Timerman-- "A los judíos querían borrarlos. El interrogatorio
a los enemigos era un trabajo; un placer o una maldición. La tortura a
un prisionero judío traía siempre un momento de divertimento a las fuerzas
de seguridad argentinas, un cierto momento de ocio gozoso"........."...el
odio al judío era visceral, un estallido,....".........."A un
prisionero político se le podía odiar porque estaba en el otro campo,
pero también se podía intentar convencerlo, darlo vuelta,......hacerlo
cambiar de bando, ...." " ¿Pero cómo se puede cambiar a un judío?..."
En tercer lugar, podría plantearse que una percepción exagerada del carácter
subversivo del judío lleve también a que se produzca una exageración numérica.
Kovadloff menciona su contacto con un militar de alto grado que consideraba
que posiblemente un 60% de los guerrilleros era de origen judío. Un estudiante
relata, después de escapar a Israel,
que cuando entran las fuerzas de seguridad a su colegio secundario en
Buenos Aires, a fin de buscar a los miembros de una presunta célula política
clandestina, al no saber quiénes eran sus componentes, pensaron originalmente
detener a un determinado porcentaje de alumnos de los grados superiores,
y someterlos a interrogación. Al recibir la lista de nombres, finalmente
se llevaron a aquellos de apellido judío, notoriamente ashkenazis. Si
el prejuicio y la expectativa que de él deriva, es que un porcentaje más
alto de judíos estén involucrados en actividades políticas, ello llevó
a decidir preferencialmente a arrestar a aquellos de ese origen. En este
caso, la decisión "lógica" había sido llevarse a todos aquellos
de origen judío. Es así que puede observarse un punto de ligazón con una
actitud antijudía a priori. También puede agregarse que no es necesario
plantear en forma dicotómica si el arresto se ha debido a razones de índole
político o étnica, ya que aún sin haber contradicción, en el proceso de
selección se detecta que se ha dado prioridad --para mal-- a aquellas
víctimas de origen judío.
En el caso de otras personas a las que también se acusaba de ilícitos
económicos, es evidente que se han seleccionado prioritariamente a aquellos
de origen judío. Más aún, en el mismo informe de la DAIA de enero de 1984
se reproduce en una lista de casos de judíos desaparecidos, detalles de
la presunta actividad política. Sobre un total de 195 nombres, solo 30
(15%) caen dentro de esa categoría (9, actividad estudiantil; 3, actividad
gremial; 18, actividad política); dentro de la "presunta actividad
económica" se encontrarían sólo 5. Dos casos serían de abogados involucrados
en el campo de derechos humanos. Eso deja un total de 158 (81%) registrados
sin actividad específica, y entre ellos 6 sin información alguna.
En otras palabras, más de tres cuartas partes de la lista mencionada no
nos permiten llegar a conclusiones sobre un activismo destacado de uno
u otro tipo, lo que refuerza la tesis de la existencia manifiesta de un
apriorismo antisemita.
Finalmente, se han mencionado repetidamente casos donde la razón principal
para la detención parece haber sido ligada a la vida institucional judía
en Argentina. Entre ellos, individuos como Daniel Najmanovich,
en donde sólo se menciona su militancia en el movimiento sionista, la
detención de Jaime Pompas (ex-presidente de la DAIA en Córdoba) y Jaime
Lockman en la misma ciudad. La detención temporaria de 5 israelíes en
Córdoba, sospechosos de subversión por haber participado en un seminario
sobre el Sionismo ; el caso del joven Horacio Oscar Saragovi, acusado
de haber tirado una botella incendiaria cuando iba al club judío y el
de dos israelíes, emisarios del Movimiento Juvenil Sionista del Hashomer
Hatsair, arrestados tambien en Córdoba en búsqueda de un grupo de miembros
juveniles de esa organización sionista que fueron arrestados previamente.
Entre los acontecimientos más dramáticos y con mayor repercusión mediática,
encontramos los secuestros del hijo e hija de los presidentes de la DAIA
en Buenos Aires y Córdoba. En el primer caso, tras raptar al hijo del
domicilio y luego amenazar a la familia se retiran los intrusos armados.
Después de cuatro intensos días de gestiones se produce la liberación
del joven, previo extenso interrogatorio.
A pesar de que el hijo parte hacia Israel,
queda su padre en su posición oficial de la comunidad judía, quien al
mantener ese cargo lleva a distintas especulaciones sobre una posible
relación entre la liberación y un posible compromiso. Por otro lado, la
desaparición de la hija de 16 años del presidente de la DAIA de Córdoba
-secuestrada con otra amiga no judía que reaparece pocos días más tarde-
lleva a su padre a renunciar a su posición comunitaria, tanto a fin de
poder dedicarse enteramente a la búsqueda de la misma como asimismo no
comprometer a la comunidad por los presuntos actos de su familiar. En
este caso, la búsqueda ha sido infructuosa, y la hija pertenece a aquellos
que fueron trasladados a un destino incierto, desde el campo de "La
Perla".
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