
Noviembre 06 de 2003 1100 hs
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Personas On Line en SEPRIN :
“El diario La Nación fue el único medio “de los grandes” que
no entró en el pacto de encubrimiento”
CUANDO LA MENTIRA ES LA VERDAD:

Ahmad Behbahani. ( EL DESERTOR iraní- cuyo nombre no es
ese...)
Abul Hasem Mesbashi ( TESTIGO C)
EL TESTIGO C MIENTE: Simple “ Menem fue el que
culpó a los iraníes del atentado de AMIA ” sin embargo, dice el testigo C, que
Irán le pagó a Menem , para frenar la campaña de propaganda en contra de
Irán...”
Antes había cambiado la declaración, diciendo que Menem no
tenia nada que ver. En otra declaración meses antes , dijo que Menem pagó para no echarle la culpa a
Irán... ( la información del NYT)
”...Con la caradurez desfachatada que lo ha caracterizado
siempre, sólo parangonable a la idiotez de los que le han dado crédito, cuando
se le señalaban las contradicciones con lo declarado otras veces, decía que
estas se debían a "errores de traducción". Es de
destacar que en México, al finalizar su declaración (por su iniciativa,
alegando que estaba enfermo) se le leyó la misma y él totalmente de acuerdo
con el contenido, firmó las 28 fs. de la versión escrita, que ahora
desautoriza y/o contradice en lo esencial.
Desde el punto de vista procesal existe suficiente evidencia
para procesar a "C" por "falso testimonio agravado" y para
solicitar su extradición al gobierno alemán para su juzgamiento.
Esperemos que esta mistonga declaración sirva para abrir
algunos ojos, al menos. Sino habrá que concluir que realmente no tenemos cura y
que todo está irremisiblemente perdido..” (*)
¿Cuál es la relación entre ambos “ Arrepentidos”?, uno
miente, el otro lo creen mentiroso.
sin embargo, el mentiroso dice la verdad y el verdadero es
un mentiroso.
El primer nombre es el famoso testigo , falso, según la CIA
y el FBI , que habló sobre los
atentados del avión de Panam y se
refirió al atentado de AMIA.
Durante el mes de Junio de año 2000 los medios
internacionales, mostraron la información la declaraciones del Iraní
arrepentido, que muchos creyeron que era el testigo C, pero no , no era, al
menos , seria un doble, sin embargo observe estos detalles :
Diario la
Nación 11-06-2000 “A
pesar de que coinciden en que Irán fue el que financió y planificó el atentado
contra la AMIA, la declaración del testigo "C" y la de Ahmad
Behbahani difieren en un punto: mientras este dudoso arrepentido iraní (CBS) ,habla de que los ejecutores del ataque
son sirios que vivían en Buenos Aires y que fue coordinado por Ahmad Jibril,
secretario general del Frente Popular Sirio Iraní para la Liberación de
Palestina, el ex funcionario de Irán protegido por Alemania ( Testigo C) señala
a agentes libaneses de la Jihad islámica. ...”
Veamos una
Publicación de la Revista la Maga del 26 de agosto de 1998, en un reportaje a
Levinas, aquí creemos que esta mucho mas claro todo, súmele a esto la muerte
del testigo que sabía del Contenedor con los explosivos, lo matan una semana
antes que declare...Ah y que casualidad, la empresa de contenedores,
manejaba explosivos también, es de un dueño de origen sirio, y además , compro Amonal
, y además existe una factura por la
compra..” Y por supuesto, el uso de ese Amonal , dice que fue utilizado para unas canteras o diques, pero las
pericias muestran que sólo una parte se usó, el resto no se sabe donde fue
usado, sin embargo el cálculo determina que “el resto de lo que quedó” es aproximadamente
igual a la cantidad de explosivo para volar por ejemplo, la AMIA”
( ver nota de archivo de Seprin : es interesante observar, que , casualmente , Un testigo, que las
primeras versiones decían sin importancia, y que luego se observó que era el
que vio el Volquete , que contendría los explosivos ... Murió en Uruguay victima de un asalto y muerte ...
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AMIA Muere un Testigo |
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La nota de
Levinas :
Gabriel Levinas
"Que la verdad no pueda ser develada, no es excusa para dejar de
buscarla"
La Maga, Nota del 26 de agosto de 1998. Producción y reportaje:
Vicente Zito Lema y Conrado Yasenza.
Gabriel
Levinas es artista plástico y autor del libro Arte argentino contemporáneo.
Como periodista fue fundador y director de la revista El Porteño. En la
actualidad realizó diversas investigaciones periodísticas free-lance. Trabajó en
el norte argentino en un proyecto de protección de la fauna con aborígenes
wichi. También redactó un informe sobre la investigación del caso Amia para el
Comité de Relaciones Exteriores del Congreso de Estados Unidos de América. En
relación con la causa Amia, Levinas fue el responsable de su informatización, a
pedido de la Daia, entre los años 1997 y 1998. Actualmente está por finalizar
un libro sobre el caso en la editorial Sudamericana. En esta entrevista,
Gabriel Levinas describe las razones por las cuales se involucro en la
investigación del caso Amia, las posibles causas del atentado y su relación
personal con las instituciones Daia-Amia, asi como también el vinculo actual
que mantiene con el organismo que agrupa a un sector de los familiares de la víctimas:
Memoria Activa.
-¿Qué significó en su vida el atentado a la Amia?
-Fue
una masacre más dentro de las que hemos vivido y que, para mí, empiezan con
Trelew, porque esa fue la primera vez que, de manera ostensible, desde el
Estado se hacía un fusilamiento casi sin encubrirlo. Me parecía que era una
cosa que no se la podía dejar pendiente, y sin embargo se la deja pendiente. Se
hace un acuerdo nacional y se negocia esa situación. Qué hubiera pasado si en
aquel momento se hubiesen ajustado las cuentas, ¿los 30 mil hubieran sido 30
mil? Es difícil saberlo. Yo pienso que por ahí no. Pero si después de los 30
mil se iba a dejar todo así, cada vez iba a ser más grave. Antes de las
elecciones, el las que ganó Alfonsín, se estaba negociando. En ese momento yo saqué
una nota en El Porteño donde decía que el miedo era una mala inversión, que
negociar por miedo era una mala inversión, que primero fueron 16, después
fueron 30 mil y más tarde cuántos íbamos a ser. Que con o sin miedo había que
seguir adelante y sin negociar esa historia. Y para que les fuera más difícil
negociar en aquel momento se me ocurrió mostrar las caras, cosa que nadie
creía, de los chicos desaparecidos. Inundé la Ciudad de Buenos Aires con las
fotos de los chicos desaparecidos. Cuando los políticos estaban ya por firmar
con los militares un nuevo acuerdo y apareció esa historia de los afiches, yo
creo que pensaron dos veces si podían firmar también eso. Yo aprendí con el
tiempo que algunas cosas se pueden hacer aunque sea un solo tipo, como francotirador.
Yo empecé esta investigación, pero hubiese preferido que la haga otro.
Yo
veo que el periodismo confunde lo que es la fuente de trabajo y hasta dónde
pueden llegar las obligaciones con esa fuente de trabajo. Nosotros estamos con
los pelos de punta con lo de Cabezas, luchando con todo ese cuerpo corporativo
de la policía. Y de repente acá nos encontramos con una situación, donde
también hay 86 muertos, y la prensa, también en una situación corporativa,
acepta haber mentido, a sabiendas, para defender su fuente de trabajo. Y hasta
dónde la defensa de la fuente de trabajo justifica que
vos mientas. Hay 86 muertos.
-¿Cuáles son las razones o motivaciones que lo impulsan para
involucrarse en esta investigación?
-Yo
tengo en realidad más cosas en común y más relación con la gente que murió en
la Amia que la gente de Trelew, en términos de conocimiento. Por otra parte, mi
padre construyó ese edificio y fue miembro del tribunal de ética de la Amia.
Hagamos
un par de salvedades. La primera es que yo no estoy de acuerdo en investigar el
hecho en sí. Yo creo que ese es trabajo de la policía, me guste o no me guste,
y del juez. Yo lo que tengo que hacer es investigar cómo ellos investigan y
denunciar si lo hacen mal. Y aparte me parece, por distintas circunstancias a
lo largo del tiempo, que hay hechos en común con investigaciones previas mías.
acerca de los militares, los desaparecidos, etc., que me han servido
enormemente para entender esto. Para la mayoría de la gente, todos esos
movimientos iniciales desbordados por la situación, donde la policía actuó sin
saber qué hacer, todos esos hechos, la gente los interpretó como errores, como
una situación de subdesarrollo, y era todo mentira, formaba todo parte de un
esquema. Ellos sabían qué era lo que tenían que hacer, sabían muy bien lo que
significan los peritajes para las compañías de seguros, porque viven de eso.
Saben qué se puede tocar y qué no, porque hay un Código Procesal, y acá en
ningún caso se observó ese tipo de situaciones. Además, veo que quienes deben
llevar adelante la observación de la investigación judicial, que vendría a ser
la querella, en realidad son prácticamente casi cómplices de lo que está
pasando. Un año, la Amia y la Daia estuvieron sin penalista. Así, dentro de mis
motivaciones incluyo la actuación absolutamente deficiente de las instituciones
judías.
La razón del hecho: la voladura de la Amia
-¿A qué razones atribuye la voladura de la Amia?
-Yo
puedo tener impresiones personales, pero debo ser muy cauto y prudente. Yo no
sé qué pasó. Acá todavía no se pusieron de acuerdo ni los investigadores
oficiales. Lo que sí podemos decir, sin equivocamos, es que la masacre de la
Amia fue posible porque no se investigó la masacre de la embajada.
-¿Cuál cree que es el nexo entre el primer atentado y el segundo?
-Yo
creo que existen nexos, y también creo que existe una relación entre el
Hezbollah, y esto. Pero eso es una suposición. Existen una serie de datos
llamativos que tienen que ver con el expediente. Se hicieron allanamientos, que
estarían indicados por el caso de la embajada, recién con la masacre de la
Amia. Pero mucho más no sé por qué no investigué el primer atentado.
-¿Se puede sospechar que no hay relación y que, cómo a veces sucede
con los crímenes seriales, se usa lo que en apariencia es una relación para
causar un segundo hecho y que el primero le sirva de cortina aunque no tenga
nada que ver?
-Puede
pasar. En la investigación que tendrían que haber hecho y no se hizo, da para
esa suposición. Yo no puedo tener certezas de nada porque el expediente fue,
adrede, muy contaminado. Y las pruebas fueron arruinadas. Se necesita la más
alta decisión política para contaminar tanto el expediente. Hoy es muy difícil
encontrar elementos que permitan procesar y condenar a los culpables. Pero sí
se pueden encontrar huellas de aquellos que se dedicaron a borrar huellas, y
uno por esas pistas también puede llegar. Yo quisiera evitar todas las
presunciones y las hipótesis, porque las hipótesis son un arma de doble filo,
son necesarias para ver con qué concuerdan. Por eso yo lo que hice fue tomar
todas las hipótesis como si fueran mías, pero sólo provisionalmente. Si no uno
termina viendo solamente aquellas cosas que sirven a la hipótesis que se
formula. Por ejemplo, Román Lejtman me llegó a decir que para él no tenía
ninguna importancia que el juez no haya citado a los casi 300 heridos. Sólo se
ha citado a 20. Si no es importante, para qué se citó a 20. Uno sólo de los
testigos que no fueron citados pudo haber visto algo que podría ser una clave.
Por eso, lo primero que hay que hacer es ver a todos ellos. A Román Lejtman le
parecía que eso carecía de relevancia, porque para su hipótesis no era
importante. Por eso las hipótesis terminan comprometiéndote con situaciones que
después es muy difícil dar vuelta. En este momento, una de las cosas más
difíciles para mí, teniendo evidencias clarísimas de un montón de cosas, es
cómo hacer que los tipos que han escrito hasta libros sobre el tema vayan para
atrás porque se equivocaron.
Investigaciones y libros publicados sobre el caso
-¿Qué visión tiene acerca de los libros publicados sobre el tema
por Juan Salinas, Jorge Lanata y Joe Goldman, por ejemplo?
-Yo
creo que el libro de Lanata tiene un par de aciertos. Fue un libro demasiado
prematuro, yo sé que él puso el nombre, pero lo hizo Goldman. En el caso de
Goldman, él me confesó que trabajaba part time para el FBI. Él me dijo que
cualquier otro juez que no fuera Galeano podría ser peor. Cosa que es un error
jurídico, porque no existen jueces mejores ni peores, existe voluntad política.
Goldman creía que a Galeano no había que moverlo, y Galeano es la clave del
asunto, porque es, de alguna manera, el que cierra todos los caminos.
-¿Cuál es el aporte de este libro a la investigación?
-Creo
que, de entrada, Lanata no se tragó una cosa que era intragable: que un tipo
que sabe que va a cometer tal atentado, y que encima se dedica a la compra y
venta de autos usados, vaya y deje el número de motor puesto. Eso no tiene
ningún sentido, y de ese estilo había un montón de datos. La otra cosa que
rescato es que Lanata y Goldman denunciaron las presuntas desprolijidades que
hubo de entrada, y que fueron de todo tipo. Al inicio de todo este asunto,
cuando fui llamado para colaborar con el abogado León Smolienski, que integraba
la mesa de abogados de la Daia, y me enteré que todos y cada uno de los
cadáveres fueron saqueados por la policía y por los bomberos, cosa que la Daia
conocía y no se animó a denunciar, yo me pregunté: "¿SÍ no se animaron a
denunciar un robo simple, se van a animar a enfrentarse con los tipos que
pusieron la bomba?”.
El
libro de Lanata funcionó con independencia, esa es la ventaja que tiene sobre
casi la totalidad de las demás investigaciones relacionadas. El libro de
Salinas es más complicado, primero porque él se complica mucho y porque quizá
necesita menos elementos para encontrar conexiones entre cosas que, por ahí,
para un caso de esa naturaleza se necesitarían más. Al mismo tiempo es un libro
que estuvo condicionado por la propia Amia, porque lo financiaba. Hay que ver
cómo hubiera salido sin esa financiación. Cada uno tiene un poquito de razón,
el asunto es ver cuál es la importancia relativa de cada una de esas cosas y la
única teoría que sirve va a ser aquella que junte la totalidad de los hechos
que realmente sucedieron. Ninguna hipótesis sirve si hay que ocultar parte de
la verdad. No quita esto que actualmente Salinas esté realizando otro excelente
trabajo sobre el caso.
-En estos libros, ¿hay alguna hipótesis que involucre el conjunto
de los hechos?
-No,
ninguna lo hace. Creo que yo estoy más cerca de hacerlo. Cuando vi que ese
expediente crecía dos o tres cuerpos por semana dije: "Está la policía
detrás de esto". Pero no lo puedo probar, es una forma de entrar en el
problema, como se hacía antes. Si la policía no está en la puerta, zona libre.
¿Quién era el comisario? Era uno de los instructores del Cape (Centro de
Adiestramiento de la Policía Especial), que en la época de los milicos, por
ofrecimiento de los propios grupos de policías, armaron un grupo de tareas que
a su vez entrenaba a otros oficiales, y los convertía en comandos. Eran
absolutamente antisemitas. El tipo que dirigía la Comisaría 7, es decir el que
manejaba la cuadra de la Amia, era uno de los instructores del Cape: Gastón
Fernández. Ese tipo era el que tenía a su cargo la custodia de la Amia. Y la
Daia, a los tres meses le hace un homenaje al tipo, por su participación en el
salvataje.
-Aparte de estos dos libros, existe el libro oficial de la Daia. ¿
Qué es lo que rescata y condena del mismo?
-No
rescato nada. Yo creo que ese libro es un fiasco. Yo mismo, en su momento,
preparé un montón de elementos contundentes que no fueron incluidos. Es un
libro absolutamente tibio, que solamente viene a cumplir con una necesidad de
parecer que uno está un poco enojado con el Gobierno, pero no demasiado. Viene
a cumplir con el manierismo del enfrentamiento, pero no hay tal enfrentamiento.
Todo el mundo entiende que ellos deben tener una manifestación crítica, esa es
una forma de demostrarlo, pero, básicamen-te, no hay nada.
-¿Conoce otras investigaciones que se hayan realizado?
-El
periodista Omar Lavieri, el día 21, hace un pacto con Galeano. Hubo testigos
del pacto y aparte se puede demostrar solamente leyendo el Clarín. El pacto es
así: "Vos solamente mandás adelante la teoría de la Trafic, y tenés acceso
irrestricto al expediente". El pacto se cumplió. Yo lo fui a ver en el 95,
cuando iba a preparar un informe para un congreso, en Estados Unidos, sobre el
caso Amia. Necesitaba que hiciera un par de operativos de prensa, que publicara
alguna cosa para ver qué saltaba. El tipo me dijo claramente que él no publica
nada que no constara en el expediente. Ahora, le dije a Lavieri, si en el
expediente no hay nada, ¿vos vas a publicar nada? Eso no es periodístico. El
20, Clarín decía que, a juzgar por la forma en que se encontró el volquete, que
estaba bajo los escombros, que estaba desflorado, desgastado en todas sus
partes, eso era porque algo había explotado adentro. El 21 se olvidó de lo que
había publicado el 20, se olvidó de lo del volquete y habló de la teoría de la
Trafic. El 20 a la noche, en Clarín, fue la reunión con Galeano con un testigo
que era amigo mío y que está dispuesto a declarar. Pero no hizo falta ya,
porque Lavieri habló, en esos días, en el programa de Aliverti y le dijo que el
pacto no lo hizo él, que lo hizo directamente Clarín.
Después
tenemos a Román Lejtman, quien conoce mi trabajo y es el mismo que me dijo que
para qué iba a mentir Nicolasa Romero, cuando ahora ella misma reconoce que
mintió. La citan los abogados de la Daia, la interrogan, se pone a llorar y
Galeano le dice que se vaya porque está llorando. Nicolasa Romero es la única
persona que dice haber visto una Trafic en el lugar. La hermana que iba con
ella dice completamente otra cosa, no vio nunca una Trafic y cruzaba con ella
la calle. A Nicolasa casi la pisa una Trafic y a la hermana casi la pisa un
taxi, y el taxi sí está confirmado. Y encima Román Lejtman es el tipo que hace
el negocio con Telleldín y Galeano, para hacer el libro famoso, con el video de
por medio. Román Lejtman también aceptó la versión oficial de la Trafic para
tener acceso irrestricto al expediente.
La
Nación, por ejemplo, durante un año y medio no pudo acceder al expediente
porque no aceptó ese tipo de pacto. Al año y medio tuvieron que transar. La
prensa funcionó mal, a favor del encubrimiento, a veces sin darse cuenta, otras
veces sí.
Horacio
Verbitsky se tomó el trabajo de chequearme la información como en mi vida me la
chequearon. Eso me sirvió para respetarlo mucho más de lo que lo respetaba y
segundo porque me ayudó a aceitar y a reactivar el mecanismo que ahora me
permite tener estas conversaciones. Verbitsky es el más serio. En el caso de la
Amia murieron 86 personas, la prensa puede equivocarse, pero hay que tener el
más alto grado de honestidad intelectual. En eso no se puede fallar.
Investigaciones de los familiares e instituciones judías
-¿Tienen los familiares o las instituciones judías, abogados o
investigadores que traten de dar respuesta al porqué del atentado?
-Ellos
tienen abogados que forman parte de la querella, con lo cual son una suerte de
fiscal privado, controla un poco la causa. Pero el que tiene la obligación de
investigar es el juez, y la Policía Federal por orden del juez; cualquier otra
cosa no sirve, y creo que no existió ninguna otra
cosa.
-Desde esa fiscalización de la causa, ¿los familiares tienen una
idea acerca de qué es lo que ocurrió y quienes fueron sus responsables?
-Sí,
la tienen, pero creo que no es la correcta. Ellos siguen creyendo en la teoría
de la Trafic. Ahora dicen que no importa si el motor llegó andando o si lo
pusieron para desviar la causa, porque el motor está ahí. Yo creo que, de
entrada, es hasta sensato, pero en realidad no es así. Porque hay que saber exactamente
lo que pasó, de lo contrario. no podemos condenar a nadie.
-¿A qué causas atribuye usted la insistencia, por parte de los
familiares, en la teoría de la Trafic?
-Los
familiares pueden ser los más creíbles, pero eso no significa que sean los más eficaces.
La sociedad les cree a los familiares de cualquier víctima, lo cual les otorga
también cierta impunidad. Es decir, y esto nunca me animé a decirlo, es un
sorteo macabro el que determina quién es creíble y quién no lo es. Hay quienes
están involucrados en esto porque perdieron un familiar, pero a su vez son
empleados más o menos jerárquicos de la Amia y de la Daia, tienen relación de
dependencia y, en algunos casos, no pueden en-frentarse demasiado.
-Hay familiares que están abiertamente enfrentados con las
instituciones oficiales judías, como la gente de Memoria Activa...
-Estoy
de acuerdo. Pero yo creo que, lamentablemente, durante más de un año, todo
Memoria Activa depositó en la Daia la responsabilidad de llevar a cabo la
querella. Directamente dieron por hecho que ellos lo tenían que hacer. La Daia
estaba feliz de esta situación y el Gobierno, más. Así se perdió un año muy
valioso de investigación. Y una vez que empiezan a trabajar, hay diferencias
enormes entre la gente que responde a distintas formas de pensamiento, y a su
vez de lealtades y deslealtades. Hay gente que por ejemplo, está bajo la órbita
de Luis Dobniewski, abogado de la Amia. Dobniewski avala absolutamente al juez.
-¿Cómo sintetizaría el pensamiento sobre lo ocurrido en la Amia del
grupo de familiares que integra Memoria Activa? ¿Qué versión o qué idea tienen?
-Yo
creo que este grupo ha sufrido un proceso bastante similar al de las Madres de
Plaza de Mayo, quienes, como sabemos, muy bien han peleado, y eso es
invalorable. Y yo puedo no coincidir con alguna metodología, pero no puedo no
estar de acuerdo con esa pelea. Esa pelea es única y la agradezco, porque eso
mantiene viva la posibilidad de que este caso se resuelva. Sin esa pelea, si
ellos no existen yo no existo. Para empezar, todo respeto, sobre todo por sus
víctimas. Todos los lunes, ese homenaje que se hace a las víctimas y esa
denuncia a la impunidad son muy valiosos. Para que ello sea posible son
fundamentales Laura Ginsberg y Diana. Ellas, entre otras personas, resultan el
alma de esta situación. Todos, sin excepción, nos equivocamos. Por suerte, yo
no perdí a nadie, ni en el momento de los desaparecidos ni en la Amia. Pero
estuve antes y ahora. Y esto no es una desventaja, puede ser una ventaja,
porque no es que a mí me eligió un sorteo macabro, sino que me puse a trabajar.
La experiencia que yo tengo creo que es valiosa y que tendría que ser tomada en
cuenta. Yo la ofrecí y no le dieron importancia. Tengo mucha información
cargada en mis computadoras, puedo cruzar datos. A mí me pagaba el propio Rubén
Beraja para que investi-gue. Yo trabajé para la Daia. La causa es una
herramienta, pero si acaso existe presión política para que haya decisión
política, el caso no se va a resolver. Y yo creo que los familiares de Memoria Activa
para la acción política son ideales. Pero creo que desperdiciaron una
posibilidad enorme, con un abogado que fue el único que alguna vez metió en
cana a canas, que fue León Smolianski, quien se pasó a los familiares y dejó a
la Daia, porque quería llevar adelante la causa. De la misma manera que metió
presa a toda la plana mayor de la Policía Federal en el caso Sivak.
-¿Qué es lo que sucedió con el abogado Smolianski?
-Se
fue de la Daia porque no pasaba nada. Era tanta la interna, tanta la presión,
el conciliábulo permanente, que renunció. Y Alberto Zupi, que es un tipo más
autoritario, parece que maneja mejor las cosas, las impone. Es un penalista que
estuvo a cargo el tema de Priebke, y lo hizo bien. Pero este caso lo haría
mejor un penalista más relacionado con el tema de siniestros, de seguros, que
un penalista político.
-¿Cuál es la posición de la Daia y la Amia frente a la necesidad de
hallar a los culpables?
-No
creo que ninguna de estas instituciones no quiera que los culpables vayan
presos. El tema pasa por lo que son capaces de hacer al respecto y lo que son
capaces de dar a cambio. Como primer punto, yo creo que cuando el presidente de
la Daia es presidente de un Banco (Banco Mayo), ya estamos condicionados. Esto
se lo dije a Beraja el primer día que lo conocí. Punto número dos, cuando
estalló la bomba, el Banco Mayo estaba a punto de caer. El efecto Tequila casi
lo tumba. Era un banco que estaba en condiciones de ser absorbido. No obstante,
el Banco Mayo no sólo no se cayó y terminó absorbiendo a otras instituciones,
sino que creció hasta 1997, más de catorce veces, y recibió préstamos. Esto
podría haber sido una estrategia del Gobierno para no enojarlo demasiado, sin
que Beraja le pidiese nada.
-¿ Cuál es su relación con Rubén Beraja?
-Yo
le pregunté a Beraja acerca de todo esto, y le dije que la mejor prueba de que
no tuviera nada que ver era que la causa avanzara, o por lo menos que hiciera
todo lo que pudiera. Entonces me pidió que trabajara con él. Me contrató y yo
sería un mentiroso si dijera que tuve alguna restricción a la información: me
dio todo y me permitió investigar desde lo técnico hasta lo económico. ¿Cuándo
interpreté yo que la situación no estaba bien?, cuando empezaron a pasar todas
esas cosas que yo decía, que yo encontraba un error en la investigación e iban
y lo limpiaban en lugar de investigarlo. Ellos siguieron llevando adelante la
teoría de la Trafic cuando yo ya había demostrado que lo de las piezas de la
Trafic era todo mentira. Ninguno de los vehículos coincidía con los pedazos
encontrados en la Amia. Por otro lado, esos pedazos hallados no conforman un
vehículo posible en condiciones de funcionar. Además, no se encontró lo que
estadísticamente siempre se encuentra, que es un 35 o un 40 por ciento de un
vehículo cuando explota. No se encontró ni un pedazo en el lugar de la
explosión, cuando físicamente, por lo menos, debe quedar el piso, el pedazo que
va para abajo. Se debió encontrar el chasis, porque el explosivo no rompe el
metal. Nassib Haddad es el propietario de la empresa de volquetes que puso el
volquete en la puerta y que además compró toneladas de amonal, que mintió en
una compra que era la cantidad exacta según los peritos, para poder llevar a
cabo el atentado. Esa compra la hizo cuando él no estaba autorizado aún para
comprar material explosivo -porque después él logró la autorización para hacer
un dique en Casa de Piedra -es decir que en ese momento Haddad compró
explosivos y los transportó por rutas nacionales y provinciales sin tener
permiso para ello, lo cual implica un delito federal. Galeano tiene
conocimiento de esto y como es un delito independiente del caso Amia debería
haber dado parte de ese delito o procesarlo él mismo, y no lo hace, por lo
tanto, casi se podría hablar de un encubrimiento. También la Daia conoce todo
esto, y tampoco hace nada. Hechos de esta clase hay varios.
-¿ Qué supone que hay detrás de esto?
-Por
empezar, yo creo hoy que pudo haber habido traiciones. En el caso de Beraja yo
creo que influyó la cultura de la conveniencia. Yo veía ingenuidad,
incapacidad, desidia y bastante miedo. Y al mismo tiempo una falta de
conciencia del poder que se tenía, y del poder que implicaba ser una comunidad
judía, con el apoyo irrestricto de toda la comunidad internacional que estaba
esperando una señal para hacer lo que tenían que hacer. Y Beraja lo frenaba.
Esto no es todo. Yo soy investigado por el juez, es pinchado mi teléfono.
Después pasan dos o tres cosas que son fundamentales para mí. Una es el caso de
Cúneo Libarona, donde yo veo a un juez de la Nación negociando con un imputado
en la causa, una declaración consensuada a cambio de dinero. Y al mismo tiempo
me confunde, no sé cuándo es juez y cuándo editor. Eso, para mí, es en sí mismo
suficiente motivo para que al juez se lo aparte. Es un hecho grave, que se
muestra en el video con toda nitidez y claridad. Así, yo veo a un presidente de
la Daia, que me representa aunque no quiera y no me guste, avalando semejante
delito en vez de denunciarlo. Veo a Beraja defendiendo a Oyarbide, y me
pregunto hasta dónde llega su compromiso político para tener que defender a
semejante persona.
-¿Cuándo y por qué se produjo el punto de inflexión en su relación
con el presidente de la Daia?
-El
punto de inflexión se dio un día que yo hacía maquetas, animaciones para saber
qué había pasado los tres minutos previos al estallido de la bomba. Cuando
Beraja me llamaba y me preguntaba por qué cuerpo iba, yo decía por el primero,
yo ya había informatizado un montón, pero me obsesionaban los tres primeros
minutos. Si no entendía el primer cuerpo, cómo iba a pasar al segundo. Yo
estudié detalladamente esa situación, y sé que no había espacio físico para la
Trafic. Esto es la base de todo y no es una concepción subjetiva mía. es la
suma de testimonios, de leyes físicas. Yo sugiero también que se tomen abogados
penalistas y así se hace. Un día me llaman a una reunión y me piden que vaya
con mi maqueta. Cuando llego me encuentro con Osvaldo Laborda, que es un
experto en explosivos. Yo desconocía que iba a estar, y él, que venía de afuera
de la institución, me esperaba. Entramos en una discusión, porque yo lo primero
que le dije fue que la posición de los vehículos no era la que se suponía, era
otra. Yo puedo demostrarlo y es de vital importancia. Si se parte de otro
planteo, se llegan a conclusiones equivocadas. Él le quitó importancia al
hecho, aún cuando él mismo lo había enseñado en otra oportunidad. Yo noté una
cosa muy rara: se decía que uno de los amortiguadores, de los elásticos de la
Trafic, era de un modelo y otro era de otro, uno era grande y el otro chico.
López, el perito de la policía, decía que no era largo sino que se había
agrandado por la explosión. Yo veía que la Daia y la Amia estaban comprando la
versión de L usando sus argumentos, le pregunté cuántos hombres hay con esas
habilidades. Me contestó, disgustado: "No más de cien". Busquémoslos,
insistí. Me miraron mal. De ahí en más yo sabía que lo que me quedaba era irme
y necesitaba tiempo para sacar toda la información que pudiera hasta que no
diera más. Le avisé a Beraja - que era el que me había contratado- que me iba a
ir.
-¿Cómo es hoy su relación con la Daia y con la Amia?
-Ellos
van a decir cualquier cosa porque ya lo han hecho, aun conociendo un cierto
pacto que hicimos con Beraja cuando me iba.
Yo
quedé en que me cortaba solo y le di la oportunidad de que si salía bien, él
podía decir que había formado parte de sus pericias, y si no era así, decir que
me había cortado solo, en tanto y en cuanto él no saliera a desmentir cosas que
eran ciertas. Las palabras iban a correr por mi cuenta. El no cumplió.
Enseguida empezó a dar opiniones, a decir que yo no conocía la causa.
-Hablemos de la relación con la Daia y de la manera en que esa
institución está investigando o fiscalizando la tarea del juzgado.
-
Para la Justicia argentina el querellante es una especie de fiscal privado.
Observa, controla, pide medidas. Entonces no se puede tener una relación carnal
con el juez. Es incorrecto avalar abiertamente todo lo que hace el mismo. Caso
contrario, uno también se convierte en responsable de la investigación y la
Daia como querellante no tiene por qué hacerlo. El único a quien corresponde
investigar la masacre es al Estado, a la Justicia. De otra manera, se corre el
riesgo de ser corresponsables del fracaso. Este el problema en el que está
metida la Daia. No se entiende entonces el comportamiento de la Daia, ya que
por otra parte quiere mostrar una actitud cauta.
-¿Cómo es entonces, en lo concreto, la relación entre la Daia y el
juez Galeano y a qué obedece las formas en que se da esa relación?
-Estimo
que la relación Daia-Galeano se ha hecho más íntima de lo que debería ser a
partir, básicamente, de los estrechos lazos que el abogado Dobniewski, abogado
de la Amia, tiene personalmente con el juzgado. Es una relación cercana,
mimetizada , si se quiere, promiscua.
-¿A qué obedece este tipo de relación entre el juez y el abogado?
-Eso
no lo sé bien. Puedo pensar que este abogado es un hombre muy mediático, al que
le gusta aparecer continuamente en la televisión, en todos los medios. Él tiene
ahora una imagen pública gracias al caso Amia y no la quiere perder. Es una
situación de privilegio y subsistencia personal que prioriza por encima de los
muertos. Por una cuestión de ética, no tendría que estar en un caso así después
de haber sido abogado del Bambino Veira y actuar en la causa del padre de
Telleldín, uno de los imputados. Además es una persona que continuamente falta
a la verdad. No tengo el menor miedo en decirlo. Además, no sé porqué miente
tanto. Por ejemplo, hay un testigo, el señor Di Napoli, que fuera secuestrado
por el padre de Telleldín y que avala la teoría de que la explosión se produjo
en el volquete. Y el abogado descalifica la teoría y dice que nada de lo que el
testigo afirma le consta. Sin embargo, él estuvo como defensor en esa causa de
Telleldín padre. Y a Di Napoli, en el juzgado, le devuelven máquinas
agropecuarias, es decir, propias de un productor del campo y sin embargo
también dice que no le consta esa condición de Di Napoli. Dicha causa fue
agregada a la causa de la Amia, es decir, si dice que nada le consta, está
falseando los hechos. No es lo mismo que un abogado de la Daia se equivoque a
que un abogado con toda la responsabilidad que se presume en esa causa no diga
la verdad. Allí ya cambia la mano, debe pensarse en la mala fe, en intereses
oscuros. A todas luces su actitud es mínimamente poco inteligente y creo que va
a terminar mal.
-¿A qué se debería esa actitud del abogado que usted denuncia?
-Es
muy difícil saberlo, pero a partir de que como abogado defendió gente de la
banda de Telleldín padre, a mí se me abre una legítima sospecha sobre su
conducta, aunque no sepa las razones de la misma. Puede pasar que a él lo
tengan agarrado de algún lado.
-¿Entonces lo que usted tiene son sospechas?
-Sí,
muchas sospechas de su comportamiento en general y también pruebas para
demostrar que el abogado Dobniewsky mintió varias veces. Hay un montón de
personajes, entre los que incluyo a Dobniewsky y a Beraja, que no tendrían que
tener las responsabilidades públicas que mantienen en esta causa.
Las otras Investigaciones
-¿Tiene conocimiento de que los servicios de información argentinos
estén haciendo algún tipo de investigación paralela a la del juzgado?
-Lo
único que hacen ellos es investigar a los que intentamos encaminar la verdad de
lo que pasó en la Amia y desviar todo lo positivo que podemos aportar nosotros.
Tengo certezas y pruebas de lo que digo. Han puesto piedras, han revuelto la
causa, obstaculizando el trabajo de los que buscamos la verdad. Soy más investigado
yo que muchos de los que están involucrados directamente en el atentado.
-Y en cuanto al organismo que creó el gobernador Duhalde para
colaborar con el juzgado, ¿cómo evaluaría el desempeño?
-De
entrada, no hay manera de que la policía de la provincia de Buenos Aires pueda
operar en la Capital sin que la fuerza local lo sepa. Entre las policías no se
juega y todo se paga. Segundo, pienso que lo que está detrás del atentado es
una decisión política que no involucra al gobierno de la provincia. Aunque Duhalde
quisiera hacer una investigación en serio sobre el tema no podría. Aquí no se
dan las mismas condiciones que en el caso de Yabrán. No está de más recordar
algo que dijera el ex presidente Alfonsín cuando le requirieron su opinión
desde una revista judía. Él dio a entender que no podría ir más allá de lo que
las propias autoridades de la comunidad judía aceptaban sobre cómo habían
sucedido los hechos y quiénes eran los responsables. Es decir, nadie puede
desdecir la historia oficial de la comunidad.
-¿Por qué?
-No
sé por qué, pero Alfonsín, como en general los políticos argentinos, le tienen
miedo a ponerse públicamente en contra de la comunidad judía y especialmente de
sus autoridades. En mi criterio él estaba diciendo: aquí hay algo que no
cierra.
-¿Sabe si los servicios de información de los Estados Unidos y de
Israel están trabajando en esta causa?
-No
me consta nada y creo que no están haciendo nada, y si fuera distinto, difícil
que yo lo supiera. Uno sabe de los servicios lo que ellos quieren que uno se
entere. Todo lo que surge de los servicios es para generar situaciones y nunca
para aclarar la verdad. De todos modos, no olvidemos que los servicios
responden agobiemos. No dirían nada sin previamente ponerse de acuerdo con el
Gobierno argentino. Creo que sobre este punto no van a ir mas allá dé la
versión oficial de nuestras autoridades. Tanto el Mosad como el FBI saben que
desde la investigación oficial les están mintiendo, pero por razones políticas
lo dejan pasar. Eso se ve claro en el propio informe de¡ FBI, donde el
encargado del mismo textualmente dice que en la Argentina le están dando datos
falsos. En ese informe del FBI, oficialmente, y después de un largo chequeo, no
se desmiente ninguna de las imputaciones que yo hago sobre la conspiración que
hubo en el atentado contra la Amia.
-De sus dichos se infiere una relación suya con organismos de los
Estados Unidos. ¿ Cómo es la misma?
-Mi
relación es a partir de algunos familiares que viven en los Estados Unidos,
especialmente mis hermanos. Ellos me pusieron en contacto con entidades judías
norteamericanas que fueron las que provocaron la audiencia especial sobre el
tema en el Congreso de los Estados Unidos. A su vez, estas instituciones
presentaron al Congreso mi informe, el que luego fue avalado por el mismo
Congreso. Incluso lo publicaron junto a otras informaciones que ellos
obtuvieron de distintas fuentes.
-¿Qué relación sigue manteniendo con el Congreso de los Estados
Unidos?
-Se
mantienen en el mismo nivel. Cuando vinieron los congresistas norteamericanos a
Buenos Aires y hablaron con familiares de las víctimas y con distintas
personalidades e instituciones, también hablaron en privado conmigo.
-¿Qué piensan ellos de su investigación?
-Es
un tema complejo. Me escuchan atentamente, incluso me dan la razón, pero luego
las cosas siguen tal como están. Yo creo que por razones políticas nadie quiere
sacar los pies del plato. No quieren oponerse al juez ni a la Daia. Y eso a
pesar de que es insostenible la teoría de que la explosión se cometió a partir
del autobomba. No se puede negar que la bomba se colocó en el volquete. Hay
elementos de todo tipo, incluso testigos directos, que avalan esta línea de
investigación, y sin embargo en la práctica la han abortado.
-¿Diría que hay una conspiración para que no se descubre la verdad
sobre la tragedia de la Amia?
-Sé
que la palabra "conspiración" despierta rechazo, pero no hay otra
palabra para a lo que está pasando.
-Usted es muy crítico de la investigación del juez Galeano. ¿No
rescata nada de todo lo que se ha hecho?
-Para
mi ni siquiera se investigó. Y lo que se llama "avance", son golpes
propagandísticos que se suceden inmediatamente después de las presiones que
recibe el juzgado, o el Gobierno, especialmente desde el exterior. Si uno toma
las fechas de las medidas de Galeano, comprueba que coinciden con los
aniversarios, con la visita de algún personaje público, con hechos políticos
pertinentes. No olvidemos que hay una presión continua de la comunidad judía
internacional y cada tanto entonces se monta un show para distraer la atención,
para mostrar que se avanza cuando en la práctica es todo lo contrario. Cada vez
estamos más lejos de la verdad. Es imposible entender por qué no se investiga a
un montón de gente que de la simple lectura del expediente surge como altamente
sospechosa. Por qué no se investiga, en especial, todo lo que está ligado a la
colocación del volquete, a los explosivos que sin duda se pusieron allí. Si uno
siguiera por esta línea investigativa descubriría extrañísimos acercamientos con
el poder de personajes que de una u otra forma estarían involucrados. Por
ejemplo, un traficante de armas que vendió pertrechos a Bosnia, y todo lo
ligado a la empresa Santa Rita, propiedad de los dueños de los volquetes;
también se debería investigar lo relacionado a la compra de explosivos.
-¿ Usted involucra al Gobierno?
-Yo
tengo el derecho de sospechar de gente ligada al entorno gubernamental y a los
cuales curiosamente se los deja de lado de la investigación a pesar de que es
evidente que despiertan fuertes sospechas. Tampoco se puede entender como se
abortó la línea investigativa que involucraba al sector del ejército de
"los cara pintadas". Para mí eso está ligado a los acuerdos políticos
que se hicieron con el Modin. Lo más indignante de todo es que una mentira tan
grosera como es esta versión oficial que se monta a partir de la explosión en
la Trafic puede ser aceptada por las autoridades de las instituciones judías.
No se puede jugar con tanto dolor, con tantas muertes.
-Reiterando algo que ya se ha dicho, usted no duda de que la Amia
explotó por la bomba que se puso en el volquete. ¿Qué más puede decir sobre
este punto?
-Hay
elementos contundentes para acreditar la tesis del volquete, que no se agota en
sí. Creo que la bomba en el volquete sola fue insuficiente para volar la Amia y
que hubo otra bomba colocada en el interior del edificio que estalló por
simpatía a partir de la primera. Y esto es algo fundamental como comienzo de la
búsqueda de la verdad. Primero hay que tener una narración lógica de los
hechos. Cuando uno sabe qué pasó, recién podrá investigar cómo pasó y desde
allí establecer una narración lógica. De lo que se trata aquí, desde el punto
de vista teórico, es de convertirla materialidad del hecho de este crimen, la
responsabilidad. Pero ni siquiera en el juzgado de Galeano tienen en claro la
materialidad. El error es creer que no se puede llegar a los responsables por
otra vía que la de la Trafic, y aún sabiendo que esta vía es falsa insistir en
ella. Sin embargo, a partir de la verdad, que yo pienso que es la vía del
volquete, con más facilidad se podría llegar a los autores responsables, sea
quienes fueren. Incluso, hipotéticamente a los que se sindica partiendo de que
la bomba explotó en la Trafic, es decir al Hezbollah.
-¿Por qué entonces este empecinamiento en seguir por una vía falsa
y desechar la otra, lo que usted considera verdadera, si en definitiva se
llegaría a los mismos responsables?
-A
mí también me preocupa la respuesta. Ya que hay demasiadas muertes detrás, Lo
que yo exijo es que no se mienta y que se investiguen las cosas que se deben
investigar y se dejan de lado. Ya no me importan las razones del
empecinamiento, lo único que importa es que se llegue a la verdad, y esto más
allá de que mi trabajo sea válido o no. Es como pedir una rigurosidad
intelectual, aceptar nuestras equivocaciones. Lo único intolerable en este caso
es empecinarse en la mentira. Quiero ser pragmáti-co, lo que importa es la
eficacia, y a esta altura ya no interesan las motivaciones personales de los
que debieran investigar y no lo hacen.
- Hagamos una síntesis final de su valoración sobre el desarrollo
de la causa, sus mayores críticas Y sus propuestas para encontrar la verdad de
los hechos.
-Mi
investigación no fue encaminada para encontrar a los responsables sino a cómo
se fue llevando la causa desde el juzgado y cómo actúan las fuerzas que
intervienen en la investigación. Las hipótesis esgrimidas han servido para
parcializar las investigaciones periodísticas, y en la mayoría de los casos
también la labor de los abogados que intervienen en la querella. La sistemática
destrucción de pruebas, los desvíos intencionales intentados y conseguidos no
permiten una hipótesis que puede ser sustentada seriamente. Además, la mayoría
de los interrogantes, contradicciones, falsos testimonios, no han sido
investigados por el juez Galeano. Esto no permite responsablemente asegurar
nada. Es por eso que esta investigación no pretende de ningún modo esclarecer
hechos, no es nuestra tarea. Además, a cuatro años de lo ocurrido resultaría
imposible. Aún encontrando a los responsables del atentado no es seguro que el
juzgado decida hacer algo al respecto. Después creo que se han subestimado
absolutamente los motivos por los cuales existen errores y por los cuales la policía
ha hecho más esto y aquello. No se acordonó la zona, por ejemplo; todas cosas
que forman parte del abecé de los bomberos de la Argentina y que se conocen de
aquí hasta la China; que saben hacerlo muy bien. Cuando quieren, no hay tal
error; saben la importancia de los peritajes. Ninguna de las pruebas fue tomada
como corresponde, fueron totalmente realizadas sin los debidos recaudos, sin
embolsarlas, sin numerarlas, sin los testigos. Ellos dicen que no habían
testigos cuando todo el tiempo estaba lleno de gente como lo demuestran las
fotos. Han tirado con la topadora al río la mayoría de las pruebas del caso
Amia. Han tirado arriba de los escombros cualquier cantidad de basura, pedazos
de vehículos para entorpecer y confundir nuevas investigaciones. Han arrojado
cuarenta toneladas de piedras sobre una de las pruebas funda-mentales que son
los pedazos de volquete y del Renault 20. Todos errores que no son tales, que
forman parte de un plan, que llevaron a cabo muy pocas personas y que sabían
claramente qué querían; que se dedicaron a interrogar y a distorsionar esas
declaraciones de manera sistemática. Hubo un hombre, un testigo, que tuvo que
luchar codo a codo cada uno de sus dichos para que se pongan de la manera que
él decía. Él afirmaba que allí no hubo ninguna Traffic. Y gracias a cuatro o
cinco personas así uno puede empezar a sospechar cosas que después se
demostraron que eran ciertas.
Y
como una totalidad. Aquí hay cantidad de testimonios que nunca se tomaron,
heridos que nunca fueron escuchados. Aquí se inculpó con liviandad a gente.
Jamás el juzgado, se tomó el trabajo de pedir formalmente a Irán colaboración
para esclarecer el atentado. A lo mejor, Irán sabía y quería entregar a los
culpables. Nada se hizo para acreditar que Irán negaba colaboración. Se han
salido a buscar cuatro años después a personas que eran sospechosos desde el
principio, como Wilson Do Santos y otros muchísimos elementos más que reiteran
esta misma y aterradora situación que denunciamos: más que investigar una
conspiración se impidió saber la verdad sobre el caso Amia.
Las pruebas.
la
Trafic o el coche - bomba
?
Las pruebas se enumeran de forma muy confusa.
?
Los números de prueba no corresponden a los números de fotografías.
?
Los números de fotografías, en mucho de los casos, corresponden a una misma
pieza, pero no se encuentran en forma correlativa, lo que lleva a pensar que
existen mayor cantidad de objetos que se dicen haber hallado de los que en
realidad fueron encontrados.
?
Algunos de ellos fueron enviados a Ciadea para su análisis ,y desde Ciadea se
aceptó como fabricados por ellos un número bastante menor que los sugeridos por
los Bomberos.
?
Muchos de los objetos no reconocidos son incluidos en la reconstrucción hecha
en el Departamento de Policía con las piezas agrupadas sobre un esquema gráfico
del tamaño del vehículo.
?
La bomba de nafta, según Ciadea (consta en el expediente), "no fue
montada". Quien firma el informe de Renault confirmó que la bomba en
cuestión jamás fue utilizada para poner en marcha motor alguno, es decir,
"jamás pasó nafta por su interior".
?
Las piezas que no correspondían a un Renault no se llevaron a las dos fábricas
restantes, existentes en el país, para determinar su origen.
?
A pesar de que algunas piezas son de Renault Trafic, los dos paquetes de
elásticos son de un vehículo corto uno y el otro de uno largo. El paquete de
elásticos largo no se puede colocar en el vehículo corto que supuestamente se
utilizó para el atentado.
?
Como este ejemplo hay varios otros casos que no fueron consultados, pero que
igualmente hablan de un vehículo que no pudo jamás funcionar si los materiales
encontrados correspondiesen a un solo rodado.
?
La razón por la que Ciadea no informó es porque sólo se les preguntó si las
partes eran de una Trafic.
(Informe
preliminar Gabriel Levinas)
Claves
?
Nassib Haddad, primo del presidente del Centro Islámico, es propietario de la
empresa Volquetes Santa Rita, que depositó un volquete en la puerta de la Amia
minutos antes de la explosión. Haddad realizaba demoliciones con explosivos
como el que se utilizó en el atentado (amonal). (Fuente Página 12. Verbitsky,
26-04-98)
?
El Renault 20 del electricista Daniel Joffe estaba al lado del volquete en el
momento de la explosión. Dice Levinas: "Es el único de todos los vehículos
que tiene desintegración material por proximidad. No fue peritado y se trató de
destruirlo arrojándole escombros encima".
?
Luego de nueve meses de transcurrido el atentado, el juez Galeano decidió
entregar lo que había quedado del coche.
?
Un desconocido ofreció a Joffe 5.000 dólares por lo que quedaba del coche
(chatarra inservible). Joffe no aceptó y el mismo desconocido ofreció 10.000
dólares. Joffe se negó nuevamente y fue insultado y amenazado. (Levinas)
?
De los 300 heridos del atentado sólo fueron citados a declarar 20, (Gabriel
Levinas)
?
Nicolasa Romero es la única persona que dice haber visto una Trafic en el lugar
del atentado. La hermana que iba con ella dice haber visto sólo un taxi. La
presencia del taxi fue confirmada.
?
Otro testigo es el chofer Villalba, que se hallaba mal estacionado en Pasteur y
Viamonte. Al hallarse en infracción, estaba atento para detectar la presencia
del vehículo del cepo, que es marca Renault Trafic y de color blanco. Villalba
sostiene que nunca vio la Trafic blanca en las inmediaciones. (Informe Levinas)
?
El inspector José Luis González amenazó al barrendero de Manliba Juan Carlos
Alvarez para que atestiguara haber visto una Trafic. Este testigo dejó en el
volquete unos papeles que le dieron en Pasteur 611, se dirigió hacia la vereda
de enfrente a buscar su carro y antes de llegar se produjo la explosión (foja
210 y 210b). En el Hospital de Clínicas volvió a ser presionado por Javier de
Gamas. Álvarez, con 11 hijos, se negó a identificar la Trafic a pesar de las
amenazas. (Informe preliminar Gabriel Levinas)
Labor pericial y obtención de evidencias
?
Los oficiales a cargo del trabajo pericial de los bomberos eran el principal
Helguera, el principal Arbor y el subcomisario López. (Esto consta en las actas
del expediente labor pericial folio 13 y siguientes. Informe preliminar Gabriel
Levinas.)
?
Cuarenta y cinco minutos después de la explosión se inicia un "acta
preliminar", donde se evalúa las posibles causas de la misma. En ellas se
adelanta que "la misma fue provocada por un cochebomba y se orienta la
búsqueda en ese sentido" (a pesar del escaso tiempo transcurrido).
(Levinas, Informe preliminar)
?
Con las primeras piezas secuestradas, recogidas aproximadamente a las 11.45, se
consulta, vía telefónica, "a los proveedores, acerca del origen de los
trozos de cubierta hallados, quienes informan que los mismos pueden proceder de
una Renault Traffic, Ford 100 o Peugeot"
?
Se compara la información obtenida con los restos hallados en el lugar del
atentado y se concluye que el coche -bomba era una Renault Traffic.
? Antes de las 10.50 ya se habría
descartado la posibilidad de que la explosión hubiese sido provocada por un
explosivo (amonal), colocado dentro de un volquete depositado en la puerta de
la Amia.
NOTA
DE SEPRIN :
No
vamos a continuar investigando este tema, y posiblemente sea la ultima nota de
investigación . Hemos llegado a un punto tal , que entendemos , que no es
conveniente, investigar mas y que Dios guíe a la gente, Lo lamentamos por los
inocentes muertos y por los acusados que muchos de ellos en esto, son inocentes. Pero si realmente se descubrieran las
cosas, estamos casi seguros que los
“acusadores y hacedores de la justicia , deberían ir presos ”, es una
opinión... Y esto no se descubrirá pues hay acuerdos de alto nivel , entre
potencias , que involucran a la Argentina, y no esta en nosotros o en la
justicia Argentina obtener la verdad.. esta es la verdad.
Sólo
confíen en la Justicia de DIOS.
REFERENCIAS:
ARTICULO
COMPLETO DEL DIARIO LA NACIÓN:
Observe
que este Diario, no entro “ en EL PACTO DE ENCUBRIMIENTO”
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Un "arrepentido" iraní involucró a
Menem |
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Relaciones: un testigo protegido dijo a
Galeano que las relaciones del ex presidente con Irán posibilitaron los
ataques. |
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El misterioso testigo "C" se sentó frente al juez
federal Juan José Galeano en la embajada argentina en México y le confesó:
"Doctor, ahora que terminó el gobierno de Carlos Menem puedo hablar con
libertad. Por eso, quiero volver a declarar". . Así, este ex funcionario iraní, protegido por la justicia
alemana, comenzó una declaración que duró 36 horas, entre el 22 y el 27 del
mes último, en la que reveló que las fluidas relaciones entre Menem e Irán
permitieron los atentados terroristas contra la embajada de Israel, en 1992,
y contra la mutual judía AMIA, en 1994, dijeron a La Nación fuentes
con acceso al testimonio. . Abul Hasem Mesbashi, quien se había desempeñado como tercer jefe
de los servicios de inteligencia de su país, relató ante Galeano que dos
hombres cercanos a Menem eran los delegados del ex presidente ante el régimen
de Teherán, con llegada directa a la oficina del ayatollah Khomeini. . El testigo "C" no dio los nombres de los dos enlaces
del menemismo ante Irán, pero los describió -uno de ellos, por ejemplo, usa
barba- y mencionó viajes y reuniones que realizaron antes y después de los
atentados terroristas para mantener la armonía entre ambos países. . Esta es la segunda declaración que Galeano toma al testigo
"C". La primera vez lo interrogó en 1998, en Alemania, país que lo
protege porque su testimonio fue decisivo para condenar en ausencia, en abril
de 1997, a las máximas autoridades religiosas de Irán, incluido el ayatollah
Khomeini y el ex presidente iraní Ali Akbar Hashemi Rafsanjani por el
asesinato de cuatro líderes kurdos disidentes del régimen iraní en el
restaurante Mykonos, de Berlín, en septiembre de 1992. . Mesbashi, también conocido como "testigo C", aseguró a
Galeano en esa primera declaración que el atentado contra la AMIA se planeó
durante una reunión realizada en agosto de 1993, en Teherán. . Según Mesbashi, Alí Fallahian, ex ministro de Información
(inteligencia) iraní, encomendó al ex agregado cultural de la embajada de
Irán en Buenos Aires, Mohsen Rabbani, la organización del atentado. . Se encargó de realizar la inteligencia sobre posibles objetivos
israelíes en la Argentina, de chequear sus niveles de seguridad y de explorar
el terreno para concretar el ataque que estuvo a cargo de un grupo de
libaneses de la Jihad. . Actualmente, el paradero de Rabbani, con pedido de captura de
Galeano por el atentado, es un misterio, al igual que el de Alí Fallahian,
aunque fuentes de la inteligencia persa señalaron, en febrero, que viajó de
incógnito a los Estados Unidos a comprar sistemas de espionaje. . Otros informes, originados en París, que datan del 25 de abril
último, señalan que Fallahian, con pedido de captura del gobierno alemán
desde 1996 por el caso Mykonos, fue puesto bajo arresto domiciliario en Irán,
luego de regresar de su peregrinación anual a la Meca, donde las autoridades
sauditas no lo detuvieron. . Una relación fluida . Si en la primera declaración "C" dijo quiénes
cometieron el atentado, en esta segunda el testigo fue más allá y relató a
Galeano; a los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, y a la abogada de la
DAIA Marta Nercellas que, durante el gobierno de Menem y aun en la campaña
electoral, existió un diálogo fluido con Irán que facilitó el terreno en el
ámbito político, cultural y económico para afianzar las relaciones entre los
dos países, señalaron las fuentes. . "En ese contexto se vio facilitada la realización de
operaciones terroristas de Irán en la Argentina, que no habrían podido
hacerse de otra manera", relató el testigo, según las fuentes. . -¿El ex presidente Menem sabía que se iban a realizar los
atentados? -le preguntó uno de los funcionarios judiciales. . -No, no lo sabía, pero debió suponerlo -contestó el testigo. . Explicó que a los iraníes no les importó perjudicar las
relaciones con la Argentina, pero que, merced a los lazos que tendió Menem,
luego del primer atentado terrorista contra la embajada de Israel en Buenos
Aires Irán aumentó las compras de granos argentinos en compensación por los
problemas que le causó. . Durante la primera parte de la declaración, Mesbashi dijo a los
funcionarios judiciales argentinos que estas gestiones fueron realizadas por
los misteriosos mensajeros de Menem ante el ayatollah, que ahora están siendo
investigados. . "Los datos que aportó el testigo "C" están siendo
verificados, las reuniones y los viajes de los que habló", dijo a La
Nación una fuente judicial. . La pista siria . Cuando el domingo último hizo su sorpresiva aparición en la
cadena televisiva norteamericana CBS el supuesto ex funcionario iraní Ahmad
Behbahani y declaró que el atentado contra la AMIA fue planeado por Irán y
ejecutado por agentes sirios que vivían en la Argentina, algunos
investigadores argentinos recordaron estas últimas declaraciones del testigo
"C", en el Distrito Federal mexicano. Y las relacionaron con un
informe del FBI, incorporado a la causa, que señala que agentes sirios de
alto rango estaban en el entorno inmediato del ex presidente Menem. . Incluso, una fuente judicial deslizó el nombre de Ibrahim al Ibrahim, un ex coronel sirio, ex esposo de la ex cuñada presidencial Amira Yoma. Aún existe una orden de captura internacional contra Al Ibrahim, refugiado en las afueras de Damasco, por la causa en que se investiga desde hace diez años un caso de supuesto lavado de dinero. . A pesar de que coinciden en que Irán fue el que financió y
planificó el atentado contra la AMIA, la declaración del testigo
"C" y la de Ahmad Behbahani difieren en un punto: mientras este
dudoso arrepentido iraní habla de que los ejecutores del ataque son sirios
que vivían en Buenos Aires y que fue coordinado por Ahmad Jibril, secretario
general del Frente Popular Sirio Iraní para la Liberación de Palestina, el ex
funcionario de Irán protegido por Alemania señala a agentes libaneses de la
Jihad islámica. . Por ahora, todo un misterio. . Hernán Cappiello . Exposición . A casi seis años del atentado contra la sede de la AMIA, los
familiares y amigos de las víctimas realizarán la muestra itinerante
"Nunca más el horror", entre el martes y el domingo próximos, en la
Legislatura porteña. . La exposición se inaugurará el 13, a las 18, e incluirá
fotografías, videos, pergaminos y graffiti relacionados con el ataque. |
Nota
Original Publicada por el Diario Acción :
http://es.geocities.com/amia203/levinas.htm
INFORME
DE CBS:
http://www.cbsnews.com/stories/2000/06/03/world/main202341.shtml
(*)
José Petrosino, investigador de AMIA
La
mejor forma de esconder un elefante es con otros elefantes...
ALGUNOS
DATOS NO TENIDOS EN CUENTA:
El periodista Román Letjman ha hecho llegar al TOF3, luego
de ser conminado por éste a hacerlo, los "manuscritos" que
Telleldin habría dictado en la cárcel en 1995 donde "explicaría" lo
que ocurrió el domingo 10 de julio de 1994 cuando
"vendió" la "Trafic de la AMIA" que había mellizado y
puesto a la venta en un clasificado de Clarín del día anterior.
Estos manuscritos son una prueba más (y contundente) de que
los policías procesados no pueden tener nada que ver con la Trafic de
marras.
La prueba de esto aparece claramente
señalada. Telleldin dice ahí que vendió la Trafic y "cobró
u$s 11.500 por la venta", lo cual descarta absolutamente
cualquier tipo de maniobra extorsiva, con relación a "ese" vehículo
en particular, por parte de los policías procesados.
El cobro de los u$s 11.500 había sido sostenido por
Telleldin y su concubina (esta declaró que ella misma los contó) durante los
2 primeros años (hasta que le pagaron los u$s 475.000 para que la
modificara). Incluso indicaron que los habían depositado en una inmobiliaria,
lo cual obviamente no fue investigado.
La "historieta" que en 2 autos estaban en la calle
"supervisando la compra", respectivamente, los subcomisarios Leal
de la Brigada Vicente López e Ibarra de
la de Lanús, además de inverosímil en si mismo, ya se probó falsa en
las audiencias orales con el testimonio de los vecinos de Telleldin
(todos ellos testigos confiables) que negaron terminantemente que eso
hubiera ocurrido.
Esto fue confirmado también por la declaración de
un espía de hace unos días, donde éste
aclaró que ellos ya habían determinado la falacia de los dichos de
Telleldin en ese aspecto, en 1996, y habían interrogado a los vecinos
que así lo corroboraban, lo cual no fue tenido en cuenta por
Galeano que siguió adelante con la acusación a pesar y contra todo.
Esta es la razón, y no ninguna otra, para que hayan
permanecido en las sombras durante tanto tiempo, y de que seguramente hubieran
seguido ahí de no mediar la solicitud imperativa del Tribunal Oral: ESTOS
"MANUSCRITOS" DESINCRIMINAN A LOS POLICÍAS.
De otra manera hubieran "aparecido" antes, ¿o es
que se puede siquiera imaginar que el periodista Letjman pudiera abrigar alguna
intención de favorecer a estos?.
Ahora bien, este nuevo demoledor
"golpe" a la "historia oficial", ha sido "dado
vuelta" por la DAIA, que en el extremo del
cararotismo lo pretende presentar como lo opuesto. Porque demostraría,
según ellos, que "Telleldín habría acusado a los policías mucho antes de
cobrar". ¿Para qué le pagaron (le pagamos) entonces?.
Pero no toda "la culpa la tiene el chancho",
porque esta "peculiar" manera de analizar los hechos ha tenido amplia
receptividad en la prensa que ha recogido la especie presentándola en sintonía
con la aviesa óptica de la DAIA.
Una vez más, surge la pregunta del
millón: ¿porqué la DAIA está tan decididamente empeñada en acusar falsamente a
quienes no pueden tener nada que ver con el atentado?. JP.
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AMIA
Y LAS MENTIRAS DE LOS MEDIOS |
No hay peor cosa en
periodismo que la falta de independencia.