Octubre 22 de 2003 1200 hs

----------------------------------------

Personas On Line en SEPRIN :  

Envía esta página algún amigo


 


Afirman que el Procurador General renunciaría a su cargo en diciembre por un acuerdo con el Gobierno.

Buenos Aires, oct. 23 (NA) -- El Procurador General de la Nación, Nicolás Becerra, renunciaría a su cargo antes del 10 de diciembre próximo, en una salida que habría sido acordada con el Gobierno, según una versión periodística conocida hoy. La información, consignada por el matutino Infobae, señaló que Becerra se había reunido hace unos días con un alto funcionario del Poder Ejecutivo, y en ese encuentro habrían llegado a un acuerdo en tal sentido.

En ese encuentro, el funcionario le habría transmitido el agrado del Gobierno por los dictámentes de la Procuración en materia de derechos humanos, aunque le indicó que sería "prudente" que ese cargo esté "en manos de un hombre más cercano" al Ejecutivo. Según señaló Infobae, Becerra habría estado de acuerdo con ese pedido, y consideró "pertinente" que su alejamiento se produzca cerca del 10 de diciembre próximo, cuando empiece formalmente el mandato presidencial de cuatro años de Néstor Kirchner. Para su reemplazo, el Gobierno estudia dos nombres, según se señaló: los del camarista federal de La Plata Leopoldo Schiffrin, y del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde.

El cargo de Procurador General de la Nación goza de la misma inamovilidad que la de los ministros de la Corte Suprema de Justicia. El artículo 120 de la Constitución Nacional establece que "el Minsiterio Público es un órgano independiente con autonomía funcional y autarquía financiera, que tiene por función promover la actuación de la Justicia en defensa de la legalidad de los intereses generales de la sociedad, en coordinación con las demás autoridades de la República".

En consecuencia, la única forma de remover a un Procurador General es mediante un juicio político, como está sucediendo con el juez de la Corte Eduardo Moliné O'Connor. De acuerdo con esta versión, la salida consensuada de Becerra le ahorraría al Gobierno iniciar una ofensiva similar, en caso de que hubiera querido impulsar su separación del cargo sin su consentimiento.