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Las dudas de Duhalde
by El inflador • Tuesday April 09, 2002 at 12:45 AM
Eduardo Duhalde y Carlos Menem se reunieron y llegaron a un
acuerdo. La detención de Domingo Cavallo es parte de ese
entendimiento. La incorporación de hombres vinculados al
menemismo al gobierno también. La diyuntiva de Duhalde.
- “¿Decime Jorge, el Fondo nos va a mandar la plata?” le
preguntó Duhalde a su ministro de Economía, Remes Lenicov,
preocupado por las noticias negativas que llegaban desde los
Estados Unidos.
- “Creo que sí, aunque sólo los 6.000 millones necesarios para
pagarles las cuotas que les adeudamos, y esto siempre y cuando
cumplamos con todo los deberes que nos indicaron” respondió
Lenicov.
- “Te aviso que ya algunos gobernadores me anticiparon que si
echan empleados públicos, les queman la provincia. Además, la
ley de quiebras que estos tipos quieren, me dijeron que hará que
los bancos se queden por dos pesos con las pocas grandes empresas
argentinas. ¿Cuál es el negocio de aceptar estas condiciones
para no recibir nada a cambio?, interrogó, no sin cierto enojo,
Duhalde.
- “Nada no, si no pagamos las cuotas que debemos, olvidate de
los planes sociales del Banco Mundial y el BID, más allá que
significaría romper con el mundo.”, replicó asustado Remes.
- “Sigo sin ver el negocio. Si echo empleados públicos,
perdemos las empresas nacionales, ajusto el gasto, lo único que
veo es un país donde lo nacional quedará en los libros de
historia. Aparte, ¿qué aliado me queda?, los pobres y la clase
media me van a querer matar. Y, encima, me dicen que los Estados
Unidos no me quieren” le contestó fastidiado Duhalde.
- “Es que si cortamos con el mundo vamos a estar peor que Cuba.
Acordate que ya no existe la Unión Soviética. Nos van a aplastar
como a una cucaracha.” le explicó el ministro.
- “¿Pero, qué quiere Estados Unidos?” preguntó el
presidente.
- “Elecciones anticipadas, sólo zafamos de esta presión
aceptando todos los requisitos del Fondo” sentenció Remes.
Si bien Duhalde está pensando en la cubanización de Argentina, aún
sigue dando pelea para permanecer en el mundo capitalista. En este
marco se encuadra el encuentro que mantuvo con Carlos Menem. En la
reunión se acordaron varios puntos:
1. Cambios en el gabinete
Duhalde cedería la jefatura de ministros a un hombre del
menemismo. Dada la negativa del gobernador de la Pampa, Rubén Marín,
el lugar sería ocupado por el diputado Jorge Matzkin.
Miguel Angel Toma desplazaría a Rodolfo Gabrielli en el
Ministerio del Interior. Toma es un conocido operador histórico
del menemismo y amigo de José Luis Manzano.
Tanto Manzano, Toma como Maztkin vienen – con bajo perfil -
cooperando estrechamente con la administración Duhalde.
2. “Seguridad jurídica”
El ex presidente Carlos Menem habría logrado el compromiso de
frenar la venganza de la Corte por las agresiones de Duhalde, a
cambio de que no sea perseguido judicialmente. Se produciría la
renuncia de dos ministros, Julio Nazareno y Guillermo López, que
serían reemplazados por hombres afines al duhaldismo.
Duhalde le explicó a Menem la “operación de distracción”
para calmar la bronca de la clase media enviando a prisión a
determinados personajes. Así se sumó Domingo Cavallo al banquero
Rohm en la lista de presos ilustres, nómina que próximamente
podría verse engrosada con Eduardo Escassany y algún importante
miembro del equipo de Fernando de la Rúa.
En el gobierno también se habría aceptado el pedido del ex
presidente De la Rúa que las causas judiciales no involucren a
sus hijos. El ex mandatario está muy preocupado porque ni Antonio
ni Aito vayan presos. En particular, hay serias sospechas en el
manejo de los fondos de Educar, fundación que dirigió Aito. En
el caso de Antonio, es pública su relación con innumerables
actos del gobierno anterior.
De la Rúa estaría dispuesto, sino se puede evitar, hasta sufrir
él la cárcel con tal de salvar a sus hijos. En principio, en el
gobierno y en el sector del radicalismo afín a Duhalde existiría
acuerdo en cuanto a preservar al ex mandatario de la UCR, pero a
cambio pidieron que se entreguen otras cabezas, como la de Nicolás
Gallo, el ex secretario general de la Presidencia.
3. Pacto de no agresión
Duhalde le habría pedido a Menem que no conspire a través de
“su tropa”, es decir las bases que responden al menemismo.
También que interceda por Argentina ante la dura posición que
mantiene la administración Bush respecto del problema de la deuda
externa.
En este contexto, se explicaría la posible incorporación de
figuras del menemismo en áreas clave como lo son la Jefatura de
Ministros y la cartera de Interior, cuyo cometido fundamental es
la vinculación política con los gobernadores.
No por causalidad se menciona a Jorge Matzkin como posible jefe de
gabinete. El mayor problema de Duhalde, aparte de la relación con
el FMI, es su vínculo con los gobernadores. El jefe de gabinete
tiene a su cargo la relación con el Congreso, que es donde están
los representantes del interior y es en este ámbito donde pueden
llegar a entorpecer o facilitar la gestión del Ejecutivo.
Es conocida la capacidad de Matzkin como operador político en el
Congreso y supo, además, tejer fluidas relaciones con las
provincias cuando se desempeñó como la mano derecha de Carlos
Corach en el Ministerio del Interior.
Para los Estados Unidos, Carlos Menem sigue siendo una garantía
de cumplimiento de los acuerdos, a diferencia de Duhalde que no
goza de la confianza Casa Blanca. Si bien, en Washington
descartaron que Menem pueda acceder nuevamente al poder, dado su
bajo índice de popularidad, el ex presidente no deja de ser un
buen lobbista de los intereses norteamericanos. Si Duhalde está
dispuesto a compartir el gobierno con el ex primer mandatario, es
probable que Estados Unidos flexibilice un poco su dura posición.
En este marco, las exigencias del FMI pueden ser más laxas en lo
que concierne a la administración macro económica y, por
ejemplo, disminuir la presión en el ajuste al interior o dar más
plazo para que se retiren de circulación los bonos provinciales.
Después de todo, es del interés de los propios argentinos ir
hacia una economía más ordenada. En cambio, los EE.UU. de
ninguna manera aceptarían que no se corrija la ley de quiebras.
Gracias a la devaluación, muchas instituciones financieras
norteamericanas están en optima posición para acceder al control
de algunas grandes empresas nacionales. Y, esto sí, está en el
interés concreto de los Estados Unidos.
EL CAMINO A LA HABANA
La necesidad tiene cara de hereje, dice el refrán y sin duda el
acercamiento de Duhalde y Menem responde a conveniencias
circunstanciales, pero se trataría de un acuerdo frágil por la
historia de rivalidad y traición que se achacan mutuamente.
Por si fracasara este intento del gobierno de mantener el poder
hasta el 2003 con un cierto apoyo internacional, Duhalde cuenta
con una segunda variante. En su entorno más íntimo sostienen que
“Negro no se irá sin dar batalla y en esta pelea está
dispuesto hasta a llegar a vivir con lo nuestro, en una suerte de
cubanización de la Argentina, si la intransigencia de los
organismos internacionales nos fuerza a aislarnos”.
Dentro de este esquema, Duhalde se apoyaría en los sectores más
pobres de la sociedad. Al respecto, el presidente no para de
hablar acerca del Plan Social y sus alcances. Cabe señalar que
este plan cuenta con una característica fundamental: los
beneficios son entregados por los municipios – es decir los
operadores políticos -.
Los otros aliados serían las grandes empresas nacionales y el
campo, que es el único capaz de asegurar el ingreso de divisas
que el país necesita para su funcionamiento.
Por esta razón, Duhalde se resistió al aumento de las
retenciones que propuso Remes Lenicov y, tras una significativa
demora que debilitó aún más al ministro de Economía,
finalmente el presidente le dio el visto bueno a la medida, pero
limitándola a 80 productos.
De esta forma, contra casi 3 mil millones que inicialmente se
pensaban recaudar, ahora el ingreso extra se ha reducido a la
tercera parte. Remes aún mantiene la esperanza de poder destinar
estos recursos adicionales a rentas generales, pero Duhalde ya los
tiene comprometidos para los planes sociales.
Por último, el presidente contaría como aliados en este
escenario a una parte de la dirigencia política tradicional,
fundamentalmente el radicalismo de la provincia de Buenos Aires.
Así, se explican las declaraciones de Raúl Alfonsín reclamando
al FMI que no nos sugieran “estupideces”.
La lógica de este esquema contempla la expropiación de las
empresas de servicios públicos privatizadas, argumentando razones
de fuerza mayor por el peligro del corte de suministro de
servicios básicos.
Un dato que abona esta teoría es la generalizada caída en
default de esta clase de empresas, como fueron los recientes casos
de Telecom y Metrogas.
Analistas del exterior creen que las casas matrices han dejado
caer a las subsidiarias locales por graves razones: no le estarían
viendo perspectivas a largo plazo al mercado local y, por lo
tanto, habrían decidido castigar una sola vez sus balances
internacionales asumiendo la pérdida en Argentina.
El problema que enfrentan las privatizadas no es menor. Gran parte
de los costos están dolarizados (en una proporción que ronda el
70 ) y saben que aunque el gobierno les reconozca la incidencia de
la devaluación, igual no podrían trasladar plenamente los
aumentos a las tarifas, porque no lo soportaría el menguado poder
adquisitivo de los consumidores.
Además, en un contexto de un fuerte rechazo de la gente, según
comentan en algunas empresas es el momento de irse o que nos
echen, tras las buenas ganancias de los últimos años.
Las probabilidades de llevar adelante un gobierno populista y
separado del mundo son prácticamente nulas. No se da a nivel
internacional la bipolaridad que existía en tiempos de la ex URSS
y que permitió la subsistencia de Cuba. Y Estados Unidos está
llevando adelante una agresiva política exterior que no abre ningún
lugar para los términos medios. Además, el avance de la tecnología
hace más difícil el proceso de sustitución local.
Los que apoyan la alternativa de romper con el mundo señalan que
seguramente se produciría la fuga de los capitales de los
sectores más pudientes. El proyecto es convertir al presidente en
una suerte de Perón moderno. La idea es terminar con las políticas
de ajuste y emitir para poner en funcionamiento la economía
alentando políticas de sustitución de importaciones y generando
trabajo nacional, lo que bajaría el nivel de desempleo. “Chiche
bien podría ser la Evita de hoy”, se entusiasman, y agregan que
“de hecho es la que tiene mejor imagen en las encuestas”.
Un analista extranjero comentaba que “se trata de un delirio,
que ni siquiera puede ser explicado por la evidente vocación de
permanecer en el poder que tienen los que acompañan a Duhalde
susurrándole esta idea”.
UN PRESO DIFICIL
Domingo Cavallo fue el primer sorprendido cuando se enteró que
quedaba preso. El ex ministro sabía que su situación ante la
Justicia era complicada, pero no por la causa de las armas (por la
que fue encarcelado), sino por las investigaciones a las que está
sometido por el contrabando de oro y en segundo lugar, por el
megacanje.
De todas formas, cuando Cavallo se reunió con Duhalde, hace un
par de semanas, el presidente le advirtió que se iba a complicar
su situación procesal. Pero, lo tranquilizó señalándole que,
por la información que manejaba, se iba a tratar de una aberración
jurídica que no tendría sustento como para inculparlo
seriamente.
Cavallo siempre adicto a ver oportunidades y no problemas
considera ahora que su estadía en la cárcel tiene al menos un
costado positivo: le permite medir el grado de apoyo con que
cuenta, tanto a nivel internacional como local. Lo cierto es que
la mayoría de los medios extranjeros consideraron que se trató
de un caso de persecución política.
En tanto en Estados Unidos se maneja la información que la
detención de Cavallo debe encuadrase en el acuerdo Menem Duhalde,
como una forma de distraer de la causa armas a los verdaderos
responsables, es decir el propio ex presidente y su entorno más
íntimo.
En cambio, consideran que el ex ministro si está seriamente
involucrado en la causa por el contrabando del oro. La detención
de Cavallo no sólo es funcional al objetivo de distraer la atención
pública.
Siempre de acuerdo con la información que circula en Washington,
también los jueces argentinos sacarían partido. En esta política
de mandar a la cárcel a famosos se beneficiarían tanto aquellos
magistrados que desean “lavar su imagen”, como aquellos que
buscan su provecho personal con estas detenciones. De donde no
debería sorprender que en las próximas semanas se produzcan
nuevas y espectaculares acciones desde Justicia.
DATOS POLITICOS
· En el entorno presidencial comentan que le quedan pocos días
de vida a la gestión de Ignacio De Mendiguren. Los sectores políticos
del gobierno, con los que nunca se llevó bien el ministro de la
Producción, lo acusan de inoperancia y habrían logrado que
Eduardo Duhalde le baje el pulgar.
· Una encuesta realizada por Zuleta & Asociados – que el
aparato oficial de difusión se preocupó de ocultar – arroja
que el 90 de los entrevistados considera que Eduardo Duhalde
gobierna mal. En la Casa Rosada acusan de tendenciosas a estas
mediciones y recuerdan que fue el mismo estudio el que realizó
una encuesta en la que la mayoría de los argentinos aceptaría la
intervención extranjera en el gobierno.
· El anuncio del Banco Central en cuanto a que los bancos podrán
– a voluntad – devolver los depósitos desde el año próximo
dejó mal parado al ministro de Economía. Jorge Remes Lenicov no
estaba al tanto de esta circular y desde el Palacio de Hacienda se
ocuparon de decir que la iniciativa no se llevaría a la práctica.
El levantamiento del corralito es uno de los pedidos del FMI y
perjudicaría fundamentalmente a la banca oficial, que es la que
está en peores condiciones para atender el eventual retiro de depósitos.
Al respecto, tómese en cuenta que, bien calculada, la cartera de
préstamos con problemas de los bancos estatales puede llegar a
representar el 50 de los créditos. La imposibilidad de recuperar
buena parte de estos préstamos inhibe la posibilidad de devolver
los plazos fijos.
· Otra muestra de la debilidad de Remes Lenicov es la dificultad
que tiene para encontrar un nuevo secretario de Hacienda. Oscar
Lamberto quiere volver al Senado y difícilmente se lo pueda
convencer de permanecer en el equipo económico. Y menos aún
después de las diferencias que lo separan de otros funcionarios,
como el viceministro, Jorge Todesca, al que critica por su
verborragia.
DATOS ECONÓMICOS
· El retiro de Lamberto coincide con la llegada al país de Anoop
Singh, el jefe de la misión del FMI que, precisamente, está
seriamente preocupado por la situación fiscal. El propio Todesca
acaba de reconocer que la inflación del año superaría el 40 ,
echando por tierra las previsiones presupuestarias que
contemplaban un aumento de sólo 14 para el ejercicio. Dada la
ausencia de planes de reforma profunda del gasto público, existe
una alta probabilidad de que el informe que eleve la misión del
Fondo sea negativo.
· El 11,2 que subieron los precios mayoristas durante marzo
preanuncia una aceleración de la inflación minorista para abril,
respecto del 4 que subió este índice el mes pasado. De acuerdo
con estimaciones privadas, el costo de vida tendría un piso de 5
.
· El FMI viene insistiendo con la necesidad de un fuerte recorte
en las cuentas del Estado que incluya despidos, pero no tienen
mayores esperanzas. Al respecto, los técnicos del organismo
recuerdan que, de los más de 220 mil empleos públicos que se
crearon entre 1995 y 2001, casi 170 mil – es decir tres cuartas
partes del incremento – corresponden a la gestión de Eduardo
Duhalde al frente de la provincia de Buenos Aires.
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