03-09-01
SEPRIN : MEORANDUM DE ARGENTINA AL FMI
MemorandUM
de
política económica
I. Antecedentes
1. A pesar del difícil entorno, el Gobierno puso decididamente en práctica las medidas acordadas en el marco del último programa, y las metas cuantitativas para el final de junio se cumplieron, en algunos casos con un amplio margen. Sin embargo, la actitud del mercado financiero con respecto a Argentina se tornó negativa en julio: los spreads de los bonos argentinos alcanzaron niveles sin precedentes, los depósitos bancarios y las reservas internacionales disminuyeron, las tasas de interés subieron abruptamente, y el Gobierno perdió el acceso a los mercados de crédito. Ante este deterioro de la situación, el Gobierno respondió rápidamente adoptando medidas encaminadas a eliminar el déficit fiscal y acelerar la reforma estructural. En este memorando de política económica se describe la evolución reciente y las políticas adoptadas por el Gobierno para fortalecer el programa.
II. Evolución
reciente
2.
En los últimos meses, el Gobierno ha enfrentado una serie de
circunstancias adversas.
·
La actividad económica sigue siendo débil. El PBI real se contrajo un 2,1% (interanual) en el
primer trimestre de 2001, después de disminuir un 0,5% en 2000. Sin embargo,
los indicadores de la actividad económica, como la producción industrial y la
construcción, mejoraron ligeramente en el segundo trimestre. A pesar de que se
crearon 275.000 puestos de trabajo en relación con el año anterior, la tasa de
desempleo aumentó al 16% en mayo, en comparación con el 15% un año antes. Los
precios al consumidor volvieron a caer, y en julio de 2001 se situaban 1,1% por
debajo del nivel del año anterior, mientras que los precios mayoristas cayeron
en un 1,8%.
·
Los indicadores del mercado financiero registraron un
fuerte deterioro en los últimos
meses: los spreads de los bonos
argentinos superaron los 1.700 puntos básicos en julio, aunque posteriormente
se redujeron; las tasas de interés internas subieron, y en ese mismo mes las
agencias internacionales bajaron nuevamente la calificación de la deuda
argentina.
·
A pesar de la debilidad de la economía, las metas
fiscales establecidas en el programa para el mes de junio se cumplieron con
holgados márgenes. Los
ingresos tributarios fueron Arg$ 160 millones más bajos que lo programado, lo
cual también obedeció al deterioro de la situación financiera y a la
persistencia de dificultades en materia de cumplimiento tributario. En
respuesta, el Gobierno recortó nuevamente los gastos, con lo cual las metas
fijadas en el programa para el final de junio con respecto al déficit y el
gasto primario se cumplieron con un margen de Arg$ 130 millones y Arg$ 227
millones, respectivamente. Las provincias también cumplieron con cierto margen
la meta fiscal fijada para junio. En julio, al empeorar la situación
financiera, se aceleró el deterioro de los ingresos tributarios, que cayeron
un 8,7% (interanual), en tanto que el déficit fiscal de ese mes llegó a
alrededor de Arg$ 1.200 millones en base caja.
·
El sistema bancario se vio sometido a presiones. Si bien las líneas de crédito externo y los préstamos
en mora de los bancos se mantuvieron relativamente estables en los últimos
meses, la liquidez se ha visto sometida a presiones derivadas del drenaje que
sufrieron los depósitos del sector privado después de muchos años de
crecimiento sostenido. Estos depósitos se redujeron Arg$ 6.600 millones en el
primer semestre del año, y en julio disminuyeron otros Arg$ 5.400 millones. Los
bancos reaccionaron en parte reduciendo el crédito al sector privado (8% en los
primeros siete meses de 2001) y procurando asistencia del banco central en
materia de liquidez.
·
El superávit comercial externo se ha fortalecido como consecuencia de la marcada caída de las
importaciones y el dinámico comportamiento de las exportaciones. En el primer
semestre de 2001, el superávit comercial alcanzó US$2.000 millones, 130% más
que en el mismo período del año pasado.
3.
En los últimos meses se adoptaron una serie de importantes medidas de
política económica:
·
En junio, el
Congreso aprobó la nueva ley de convertibilidad, en virtud de la cual el valor
del peso estará determinado por una canasta integrada en partes iguales por el
euro y el dólar cuando ambas monedas alcancen la paridad. El nuevo
mecanismo conserva todas las características del régimen anterior, pero
permite que el tipo de cambio efectivo nominal sea
más estable.
·
Se estableció un mecanismo de compensación para el
comercio exterior, excluidos los productos energéticos, que tiene por objeto mejorar la competitividad y
racionalizar la política comercial. Este mecanismo, administrado a través del
presupuesto del Gobierno Federal, consiste en un rembolso a los exportadores y
el cobro de derechos a los importadores por el equivalente de la diferencia
entre el tipo de cambio actual y el derivado de la aplicación de una canasta en
la que el euro y el dólar tengan igual ponderación (alrededor del 5% a
mediados de agosto). Este mecanismo también reduce la dispersión de los
aranceles de importación y los reintegros a los exportadores. El arancel máximo
de importación para el comercio con los países que no pertenecen al Mercosur
se redujo 7 puntos porcentuales (al 28%) para que este esquema tributario no
infringiera el arancel máximo
comprometido en el marco de la OMC. Este mecanismo de compensación dejará de
aplicarse cuando el euro alcance la paridad con el dólar de EE.UU., lo cual se
traducirá en aranceles de importación que, en promedio, serán más bajos que
los aplicados antes de establecerse dicho mecanismo.
·
Se emprendieron una serie de planes de competitividad
orientados a mejorar la
rentabilidad de los sectores más afectados por la recesión. Algunos elementos
comunes de todos estos planes son la exención del impuesto a los intereses
pagados y a la ganancia mínima presunta, y la posibilidad de acreditar los
aportes patronales a la seguridad social como pago a cuenta del IVA. La
implementación sectorial de estos planes permite poner en marcha la desregulación
y establecer reducciones tributarias a nivel provincial, a la vez que confiere
una mayor flexibilidad laboral, sin que se otorguen beneficios que vayan más
allá de los que se aplicarán en la estructura tributaria simplificada hacia la
cual se espera que converja el sistema.
·
Con el objeto de fortalecer
las finanzas públicas y promover el consumo privado, en junio se adoptó un
paquete fiscal que incluye las siguientes medidas: i) aumento de la deducción
especial y de la deducción por cargas de familia del impuesto a las ganancias,
y aumento de la asignación por vales de comida no sujeta a impuestos; ii)
unificación de los aportes patronales a la seguridad social en el 16% (los
empleadores que como resultado de esta medida deban efectuar mayores aportes
previsionales podrían compensar ese aumento con los pagos del IVA); iii)
incremento de los impuestos sobre los combustibles diesel, con la posibilidad de
acreditar el nivel original del impuesto a cuenta del pago del IVA, y reducción
del impuesto sobre la nafta (que entrará en vigencia en 2002); iv) planes para
remplazar la base devengado por la base caja para la liquidación cálculo del
IVA; v) reducción del IVA aplicable a los productos agropecuarios (a una tasa
que aún no se ha decidido), y vi) nueva ampliación de las actividades sujetas
al IVA (transportes, televisión por cable, prensa impresa y otras actividades).
·
En junio se completó un canje
de deuda que involucró bonos por un valor nominal de US$29.500 millones;
este canje redujo en alrededor de US$12.000 millones los servicios de la deuda
en 2001–05 mediante el diferimiento de los pagos de principal más allá de
este período, la capitalización de intereses y la utilización de cupones de
interés creciente. El canje de deuda elevó en casi tres años la duración
promedio de los pasivos.
·
Para aliviar las dificultades de liquidez de los
bancos derivadas de la baja de depósitos,
en julio el Banco Central redujo en un punto porcentual (al 21%) los requisitos
de liquidez aplicables a los depósitos a plazo fijo, con lo cual inyectó
alrededor de Arg$ 1.000 millones en el sistema; además, se autorizó a los
bancos a utilizar los cheques en cobro para integrar los requisitos de liquidez,
y se permitió integrar hasta el 70% de los requisitos de liquidez sobre los depósitos
a plazo fijo con saldos en pesos en lugar de dólares de EE.UU.
III. Programa revisado del gobierno para 2001
4.
El marco macroeconómico para 2001
fue revisado teniendo en cuenta la evolución registrada en el primer
semestre del año (recuadro 1). Se proyecta, con criterio prudente, que el
crecimiento del PBI real será negativo para la totalidad del año como
consecuencia de la debilidad del consumo y la inversión. La deflación de los
precios al consumidor continuaría por tercer año consecutivo. El déficit de
la cuenta corriente externa se reducirá sensiblemente, en gran medida debido a
una fuerte mejoría de la balanza comercial. Con la contracción de la actividad
económica, se proyecta que las importaciones (f.o.b.) se reducirán un 7%
(medidas en dólares de EE.UU.), mientras que las exportaciones mantendrían en
términos generales la tasa de crecimiento del 4% registrada en el primer
semestre del año (6% en términos reales, a pesar de los factores negativos que
afectan a las exportaciones de carne, soja y pescado). Nuestro programa sería
consistente con una cierta recuperación de las reservas internacionales del
Banco Central en los últimos meses del año, aunque se proyecta que para
finales del año el nivel de dichas reservas sería alrededor de US$8.500
millones inferior al de fines de 2000.
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|
5.
Se prevé que, como resultado del escenario macroeconómico revisado, el
deterioro de las condiciones de financiamiento, las reducciones tributarias
relacionadas con los planes de competitividad y las demoras en la venta de
frecuencias de telecomunicaciones de tercera generación, los ingresos fiscales
programados se reducirían alrededor de Arg$ 3.200 millones (aproximadamente el
1% del PBI anual) en el segundo semestre de 2001. El déficit fiscal resultante
habría excedido las metas especificadas en la ley de responsabilidad fiscal y
en el programa acordado con el FMI y —en las circunstancias actuales en que se
carece de acceso a los mercados financieros— no habría sido posible
financiarlo.
6.
Frente a esta situación, y con el propósito de dar una solución
definitiva al problema fiscal, el 11 de julio el Gobierno anunció un nuevo
paquete de medidas económicas que procura intensificar
en gran medida el esfuerzo fiscal centrando la atención en eliminar con
rapidez el déficit del Gobierno Federal, mucho antes de lo previsto en el
programa económico respaldado por el FMI. Se envió al Congreso un proyecto de
ley en virtud del cual el Gobierno Federal debería limitar los gastos a los
ingresos disponibles. A fines de julio el Congreso aprobó esta ley
de déficit cero, que establece que el Secretario de Hacienda dispondrá
recortes generales del gasto primario (incluidos los salarios, las jubilaciones
y pensiones y las compras de bienes y servicios) a fin de asegurar el equilibrio
del presupuesto del Gobierno Federal en base caja; inicialmente, el Gobierno
procurará equilibrar el presupuesto correspondiente al período
agosto-diciembre de 2001.
7.
Para dar cumplimiento a lo dispuesto en esta ley, estamos aplicando una
serie de medidas. En lo que respecta a
los ingresos, se elevó al 0,6% la tasa del impuesto a las transacciones
financieras, que puede acreditarse parcialmente a cuenta del pago del IVA y el
impuesto a las ganancias, y se redujeron las exenciones del impuesto. Se
elevaron en 4 puntos porcentuales los aportes previsionales a que están sujetas
las empresas del sector de servicios. El Gobierno también ha postergado la
reducción proyectada del impuesto a las ganancias y el impuesto a los
combustibles, así como el remplazo de la base devengado por la base caja para
el cálculo del IVA.
8.
Como parte del programa, el Gobierno continuará realizando constantes avances
en el campo de la administración tributaria. Se están creando tribunales
tributarios especializados que se ocuparán de los casos de evasión por más de
Arg$ 1 millón y se espera que estos tribunales estén en pleno funcionamiento
para fin de año. Además, la Administración Federal de Ingresos Públicos
(AFIP) ha concluido el plan nacional de auditoría tributaria y está afianzando
la independencia de las unidades de auditoría; ha realizado ya alrededor del
40% de las 100.000 fiscalizaciones previstas en el programa, y las autoridades
confían en que para el momento de la sexta revisión del programa se habrá
efectuado la totalidad de ellas. Se reforzará el cobro de impuestos por
medio de: i) la verificación cruzada de la información obtenida a través del
impuesto a las transacciones financieras con las declaraciones de impuestos
presentadas por los propios contribuyentes, con lo cual se espera mejorar el
cumplimiento tributario; ii) el enjuiciamiento de los bancos que no cooperen con
los esfuerzos de las autoridades tributarias para incautar los fondos
depositados en las cuentas de los contribuyentes que evadan el pago de sus
deudas impositivas; iii) el cobro de las deudas tributarias mediante la ejecución
de los créditos de los contribuyentes en mora frente a terceros, y iv) la
creación de mecanismos de cooperación con los gobiernos provinciales para
facilitar el acceso de funcionarios federales del ámbito tributario a los
registros provinciales de la propiedad mueble e inmueble a fin de obtener el
pago de las deudas pendientes. Se robustecerá la recaudación del IVA mediante
un programa intensivo de auditoría centrado en la verificación de los reclamos
de créditos fiscales excesivos y en inspecciones mediante las que se controlará
el cumplimiento de las obligaciones básicas de contabilización y facturación
del IVA. También se pondrá en marcha un programa especial de auditoría que
abarcará a los 2.500 contribuyentes más grandes del país e incluirá auditorías
generales e inspecciones para comprobar hechos puntuales.
9.
Uno de los factores cruciales para el logro de la meta fiscal será el esfuerzo
en materia de gastos. Teniendo en cuenta las proyecciones con respecto a los
recursos (recuadro 2), el Gobierno recortará aproximadamente Arg$ 2.300
millones del gasto primario el segundo semestre del año. Para lograr esa meta,
está tomando varias medidas: i) un recorte de Arg$ 1.300 millones del gasto
primario, que entró en vigor en julio y que supone reducir en un 13% los
sueldos y las jubilaciones que superen los Arg$ 500 mensuales y recortar un 30%
el gasto en remuneraciones del personal contratado; ii) nuevos ahorros en
materia de seguridad social (gracias a las medidas descritas en el párrafo 20)
por un total de Arg$ 170 millones. En caso de que los ingresos tributarios
durante el resto del año sigan siendo inferiores a los niveles previstos en el
presupuesto 2001, como ocurrió en julio, y, por consiguiente, el Gobierno
Federal no pueda asignar recursos para realizar las transferencias adicionales
requeridas para cumplir con la coparticipación mínima de impuestos establecida
en el Compromiso Federal de diciembre de 2000, trataremos de reequilibrar los términos
convenidos en dicho pacto para generar un ahorro neto de hasta Arg$ 900
millones durante el resto del año 2001.
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10.
De acuerdo con las proyecciones, los recortes del gasto que se están
realizando reducirán el gasto primario a un nivel muy inferior al fijado como
meta en el programa para el resto de 2001, lo que permitirá bajar el tope del
gasto fijado para el final de septiembre y el final de diciembre. La nueva meta
deberá tener carácter indicativo porque en la eventualidad de que el ingreso
tributario supere el nivel programado, la ley de déficit cero obliga al
Gobierno a rever algunos de los
recortes salariales y jubilatorios (a condición de que se mantenga el
equilibrio fiscal). Las medidas de ajuste que se están poniendo en práctica
garantizarán el cumplimiento de la meta fiscal prevista en el programa para el
final de diciembre de 2001 (un déficit máximo de Arg$ 6.500 millones en base
caja). No obstante, en vista de la contracción drástica que está registrando
el ingreso fiscal durante el tercer trimestre, será necesario elevar en Arg$
350 millones el tope del déficit correspondiente al final de septiembre, llevándolo
a Arg$ 6.600 millones.
11.
Los gobiernos provinciales están respaldando el ajuste que ha
emprendido el Gobierno Federal con una serie de medidas destinadas a eliminar el
déficit fiscal de las provincias. Estas
medidas abarcan la eliminación de algunas exenciones de impuestos provinciales,
recortes salariales, incentivos para la jubilación anticipada y reformas
administrativas. Las provincias están realizando reformas sustanciales en el ámbito
político que se traducirán en importantes ahorros de los gastos operativos de
las legislaturas provinciales y los consejos municipales. Al igual que en el
caso del Gobierno Federal, se espera garantizar así el logro de las metas
programadas para el déficit provincial en lo que queda del año. Para hacer
frente al deterioro de las condiciones de financiamiento, los gobiernos
provinciales seguirán adelante con los programas de privatización, que abarcan
las empresas de agua y energía así como las loterías provinciales, y, dentro
de los límites especificados en su propia legislación, utilizarán bonos
provinciales para pagar parte de la masa salarial y de la deuda con proveedores.
El Gobierno Federal brindará asistencia en este campo y permitirá el uso de
esos bonos para el pago de impuestos federales hasta un monto fijo equivalente
al valor mensual de la masa salarial provincial. Dichos pagos, registrados
separadamente para cada provincia, se descontarán
de los ingresos tributarios federales sujetos a coparticipación con cada una de
ellas. En mayo de 2001, el Gobierno dio a conocer
y publicó en Internet el primer informe sobre la ejecución del Pacto Fiscal
Federal, en el que explica las medidas adoptadas por los gobiernos provinciales
para mejorar su legislación e incrementar la transparencia de sus operaciones,
y en el que se describen los avances logrados en la contención del gasto
primario y la reducción del déficit. El segundo informe trimestral se publicó
en agosto de 2001.
12.
Para lograr el equilibrio presupuestario en 2002, será necesario
intensificar sustancialmente el esfuerzo fiscal. De acuerdo con las
proyecciones, el ingreso fiscal del año próximo se mantendrá aproximadamente
al mismo nivel que en 2001 dado que los aumentos derivados de una mayor
actividad económica y una mejor administración tributaria compensarán la pérdida
de los ingresos de carácter extraordinario percibidos este año y el efecto en
todo el año de las medidas de promoción del crecimiento emprendidas en los 10
últimos meses. El gasto primario se reducirá alrededor de Arg$ 6.000 millones
(2% del PBI) en comparación con los resultados proyectados para 2001 gracias a
la aplicación de los instrumentos que prevé la ley de déficit cero y al
mejoramiento de la administración tributaria, la reforma del sector público y
el ahorro en la administración de la seguridad social. Confiamos en que los
recortes del gasto que se están realizando, sumados a los previstos para el año
próximo, lograrán que las finanzas públicas se encaminen por una trayectoria
viable mucho antes de lo contemplado en el programa. El Gobierno espera lograr
el equilibrio fiscal en 2002, excluida la capitalización de los intereses
resultantes del canje de la deuda realizado en 2001.
13.
A pesar de la difícil situación financiera actual, el Gobierno confía
en que logrará una renovación voluntaria de las obligaciones que vencen este año.
Las necesidades brutas de financiamiento del sector público no financiero
durante el período comprendido entre agosto y diciembre de 2001 se estiman en
Arg$ 9.200 millones, de los cuales Arg$ 4.300 millones reflejan la renovación
de letras de Tesorería de corto plazo. El programa financiero queda cubierto
con los desembolsos programados de fuentes oficiales, los acuerdos concertados
con bancos locales y administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones para
refinanciar letras de Tesorería de próximo vencimiento, y algunas colocaciones
a corto plazo con inversores institucionales locales. Esperamos que la firme
ejecución de las medidas fiscales y la perspectiva de una pronta eliminación
del déficit fiscal aumenten sensiblemente la confianza del mercado y nos
permitan recuperar el acceso a los mercados internacionales de bonos en 2002.
14.
Se espera que la participación del sector privado en el financiamiento del
programa fiscal llegue a aproximadamente US$15.000 millones en 2001. Esta
participación estará articulada alrededor de las colocaciones de bonos en los
mercados internacionales y nacionales mencionadas arriba y el ahorro de US$3.700
millones en amortizaciones como resultado del canje de la deuda de junio. Además,
tenemos previsto utilizar aproximadamente US$1.200 millones de la línea de crédito
contingente mediante operaciones de pase concertada con bancos internacionales.
Estamos, también, estudiando la posibilidad de lanzar otra operación de canje
de la deuda en los meses venideros. Es posible que, para facilitarla,
solicitemos que se adelante el desembolso de un máximo de US$3.000 millones que
forman parte de la ampliación de los recursos del programa.
15.
El gobierno ha establecido un mecanismo que permitirá la colateralización
de los cupones de intereses de las deudas instrumentadas en bonos. Mediante este
mecanismo se recibirán bonos soberanos de los actuales titulares y se emitirá:
i) una serie de certificados de pago anticipado de impuestos a cambio de los
cupones de intereses, y ii) un crédito por el principal. Los tenedores de
dichos certificados podrán utilizarlos para pagar los impuestos cuando venzan
los cupones. Como los precios de los bonos se encuentran actualmente deprimidos,
mediante este mecanismo los contribuyentes podrán reducir sus deudas
tributarias futuras, fortaleciendo al mismo tiempo las garantías de la deuda pública,
sin que el equilibrio presupuestario se vea afectado.
16.
Las fuertes defensas prudenciales
en términos de liquidez
y capitalización del sistema bancario establecidas desde
hace varios años han resultado vitales para hacer frente a la reciente
turbulencia financiera. A fin de garantizar la integridad de estas defensas
mientras los depósitos se recuperan durante lo que resta de 2001, el Gobierno
tiene previsto volver a establecer una tasa del 22% para los requisitos de
liquidez. En consonancia con esta medida, se ha modificado el tope establecido
en el programa para los activos internos netos. Los desembolsos del FMI
programados para el resto de 2001 (teniendo en cuenta el aumento de los recursos
propuesto) ascienden a US$7.400 millones aproximadamente y contribuirán a
fortalecer las reservas internaciones en US$4.000 millones como mínimo. En el
futuro, el Banco Central proveerá la liquidez
mediante operaciones selectivas de redescuento y operaciones de pase a tasas de
interés que no generen oportunidades de arbitraje. Los bancos con problemas de
liquidez persistentes recibirán ayuda a condición de que acuerden con el Banco
Central medidas para reforzar su balance. Además, durante el resto de 2001 el
Banco Central no autorizará a los bancos a aumentar el volumen de bonos que
actualmente forman parte de sus reservas de liquidez.
17.
Se han adoptado medidas para apuntalar
a los bancos oficiales. Como parte del plan de recapitalización, en julio
el Banco Provincia (BPBA) canjeó sus préstamos en mora por un bono de la
provincia de Buenos Aires (PBA). El banco también comenzó a constituir
previsiones por sus créditos a la PBA y reformó su carta orgánica a fin de
limitar el volumen de crédito que puede conceder a cada cliente y permitir el
enjuiciamiento de los administradores negligentes. Se acordaron medidas
adicionales para robustecer la banca
pública: i) acortar a un máximo de dos años
el plazo para dar pleno cumplimiento a las normas prudenciales por parte del
BPBA; ii) velar por el cumplimiento puntual de las obligaciones de declaración
de datos impuestas por el Banco Central, y iii) solicitar la organización de
una auditoría externa independiente antes de fin de año del BPBA que determine
el estado económico y financiero de la entidad, iv) con relación al Banco de
la Nación Argentina y otras entidades públicas, el Banco Central, en cada caso
y en función de las situaciones particulares de cada entidad, adoptará las
medidas tendientes a conseguir los mismos objetivos de transparencia y
eficiencia.
18.
A fin de establecer una base más sólida y sostenible para las finanzas
del sector público global a mediano plazo, el Gobierno Federal procurará reformar
el sistema de coparticipación de ingresos con las provincias a fin de: i)
simplificarlo, entre otras formas reduciendo la afectación de ingresos a fines
específicos; ii) hacerlo más transparente; iii) lograr que las transferencias
sean menos cíclicas y más coherentes con las limitaciones macroeconómicas, y
iv) establecer una mayor correspondencia entre los ingresos coparticipados que
reciba cada provincia y los esfuerzos de recaudación que realice cada una de
ellas. La Constitución exige el acuerdo unánime de todas las provincias sobre
el proyecto de ley. Es intención del Gobierno alcanzar ese acuerdo alrededor
del 30 de noviembre de 2001 y elevar el proyecto al Congreso en
Diciembre.
19.
La rigurosa limitación presupuestaria que significa la ley de déficit
cero es un poderoso aliciente para acelerar la reforma en el ámbito de la
administración pública. Desde que se aprobó dicha ley, la reforma de
la administración pública ha avanzado considerablemente en varios campos:
el directorio de numerosas entidades descentralizadas se ha reducido a tres
miembros solamente, y se han eliminado o fusionado siete organismos estatales
para evitar el derroche de recursos y la duplicación de tareas; se ha reforzado
el régimen de compras del Estado mediante un sistema electrónico de adquisición
de bienes y contratación de servicios, con el que se prevé ahorrar de un 10% a
un 15% del total de compras (Arg$ 200–300 millones por año); también se les
está exigiendo una rendición de cuentas más
estricta a los administradores al establecer un vínculo directo entre el
financiamiento de los programas y los resultados obtenidos. Se ha recortado un
30% el total de remuneraciones del personal contratado. Asimismo, se ha aprobado
una nueva ley que refuerza las operaciones de los entes reguladores, se ha
procedido a racionalizar varios ministerios, y se han instituido por vía
reglamentaria condiciones más estrictas para el empleo en el sector público.
20.
Se ha fortalecido la Administración
Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) a fin de reducir el abuso de las
asignaciones familiares y otros programas: se suprimió el mecanismo de
compensación de las asignaciones (que permitía a la pequeña empresa hacer
aportes directos preestablecidos a la ANSeS); se consolidaron las asignaciones
pagadas a los cónyuges para evitar la duplicación de asignaciones por
familiares a cargo, y se fijó un mínimo salarial de $100 por mes para el
aporte. Las dos primeras medidas están permitiendo ahorrar unos $6,5 millones
por mes; asimismo, los empleados públicos ya no pueden cobrar una jubilación
mientras siguen al servicio del Gobierno Federal. Además, los nuevos directivos
están tomando medidas para: i) limitar los gastos operativos de la ANSeS a no más
de Arg$ 150 millones por año (ya se han racionalizado puestos directivos y
profesionales, y se ha reducido drásticamente el personal contratado); ii)
eliminar abusos en las antiguas cajas de jubilación provinciales que se
transfirieron al Gobierno Federal, mediante auditorías a quienes perciben
beneficios jubilatorios de más de Arg$ 500 por mes, y iii) reforzar los
controles para reducir la evasión de aportes y contribuciones de seguridad
social.
21.
En el campo de la reforma laboral,
el Ministerio de Trabajo ha iniciado la renegociación de los convenios
colectivos de trabajo vencidos, con lo que se espera lograr más flexibilidad en
las condiciones de empleo. Además, se están preparando planes para mejorar la
capacitación laboral de las personas que se incorporen al mercado de trabajo y
de los desempleados, permitiendo a los empleadores ofrecer contratos de empleo
temporales con un nivel más bajo de sueldo y prestaciones.
22.
Se ha reafirmado el papel del Mercosur
como mecanismo de integración comercial. En la reunión cumbre celebrada
recientemente en Asunción, los presidentes de los países miembros convinieron
en agilizar las negociaciones comerciales (como las del ALCA) con otros socios
interesados. El acuerdo contempla la creación dentro del Mercosur de una unidad
negociadora que acelere la integración con los principales socios comerciales y
la creación de una comisión de alto nivel encargada de analizar el arancel
externo común. También se convino en acelerar la resolución de varias
controversias, en particular las relativas al sector automotor. Las autoridades
argentinas tienen la intención de fortalecer el Mercosur y promover nuevas
iniciativas dirigidas a una mayor coordinación macroeconómica en la región.
Pautas estructurales
Administración tributaria
·
Poner en práctica planes de
simplificación de los mecanismos de facilidades para el pago de impuestos
(quinta revisión)
·
Poner en práctica el plan
para fortalecer la recaudación de impuestos que se describe en el párrafo 8
del Memorando de Política Económica (quinta revisión)
·
Concluir 80.000 y 100.000
auditorías (quinta y sexta revisión,
respectivamente)
·
Poner en pleno funcionamiento
el tribunal fiscal penal (sexta revisión)
·
Aplicar el plan de
reestructuración de las asignaciones familiares (quinta revisión)
·
Presentar al Congreso un
proyecto de ley acordado con las provincias para reformar el mecanismo de
coparticipación de ingresos (quinta revisión)
·
Continuar la publicación por
el Ministerio de Economía de informes públicos trimestrales sobre la aplicación
por el Gobierno Federal y cada una de las provincias de los compromisos asumidos
en virtud del Compromiso Federal (quinta revisión)
·
Fortalecer el cumplimiento de
las normas prudenciales y de declaración de datos de la banca pública y
solicitar la organización de una auditoría externa para el BPBA como se
describe en el párrafo 17 del Memorando de Política Económica (quinta revisión)
Argentina: Criterios de
performance cuantitativos para 2001-02 (1)(2)
(Millones de pesos argentinos
o dólares de EE.UU.)
ENE-SEP
2001 ENE-DIC 2001
ENE-DIC 2002
|
1-Resultado acumulado
(6.601)
(6.500)
(2.290) |
|
del gobierno federal |
|
|
|
2-Gasto primario acumulado
39.194
50.684
... |
|
del gobierno federal |
|
|
|
3-Resultado consolidado
acumulado
(2.080)
(2.760)
(2.000) |
|
de los gobiernos provinciales (3) |
|
|
|
4-Variación acumulada de la
deuda
6.751
6.700
2.290 |
|
del gobierno federal |
|
|
|
5-Variación acumulada de la
deuda
3.500
3.500
... |
|
a corto plazo del gobierno
federal |
|
|
|
6-Variación acumulada de la
deuda del
8.876
9.460
4.290 |
|
sector público consolidado |
|
|
|
7-Total de activos internos
netos del
10.635
9.675
... |
|
Banco Central |
(1)
Según se definen en el memorando técnico de
entendimiento.
(2)
Las metas para 2002 tienen carácter indicativo
actualmente y se reemplazarán por criterios de ejecución al efectuarse la
quinta revisión del programa.
(3)
Meta indicativa.
|