02-10-01
INFORMES JAGUAR 027
El muro no ha terminado de caer (027) El Avance hacia el Este Hay académicos dedicados a formular la teoría del movimiento hacia el este del núcleo predominante del poder mundial, comenzando desde la China imperial. Luego de milenios de historia de la humanidad, el ciclo se cierra nuevamente en las costas occidentales del Pacífico, habiendo pasado por Persia, Europa y América. Para otros, el centro neurálgico del planeta siempre es uno mismo. Desde que la primera geopolítica ubicaba el hinterland en los alrededores del Mar Negro, luego se fueron desarrollando otros puntos similares a nivel continental siendo el caso africano, con sus ejes británico y francés un ejemplo clarificador. Sin embargo, siguiendo la ruta de Alejandro Magno, Roma, las Cruzadas, Napoleón y Hitler, observamos cómo los grandes conquistadores europeos siempre buscaron extender su dominio sobre Asia. Los territorios de Africa y América, en ese sentido, pueden ser anexos al plan maestro, ya que poner un pie en esos continentes, de la manera en que se conciba, es comparativamente menos arduo, pero menos redituable y de utilidad marginal. Igualmente, remontándonos de Gengis Khan hasta los sultanes turcos, la puja hacia el este se daba cada vez que la balanza del poder se inclinaba hacia el otro lado. La penosa historia del continente africano, salvo contadas excepciones, sólo puede caratularlo como una tierra de devastación y rapiña, ya que no cabe ser generoso y decir que fue y aún es meramente saqueado. En la actualidad, Africa es un continente muerto, dejado a la buena de Dios. Un panorama amplio, tanto espacial como temporal, nos da la perspectiva del peso específico relativo de las regiones que componen nuestro mundo. De más está revisar el antecedente inmediato de la Guerra Fría, que no se peleaba en Cuba, ni Angola, Vietnam o Afganistán. El dedo del botón nuclear que mantenía en vilo la humanidad estaba a cada lado de la cortina de hierro que dividía Europa. El mundo sigue en órbita porque esa cortina de hierro no se movió un palmo. Europa, desde que los años se cuentan hacia delante, es el ombligo del mundo y quien desee hacer que el mundo gire a su ritmo deberá extender su influencia sobre ella. Así que, siguiendo el razonamiento por sobre etapas intermedias, creo que vale la pena resaltar algunas conclusiones, que sirven a perfilar las observaciones de los aportes previos. 1) El enfrentamiento por los tigres de la malasia, ingrediente fundamental para la conformación del eje trans-asiático, sin desmedro de su importancia, no deja de ser un conflicto periférico. 2) Este enfrentamiento vincula estratégicamente los intereses del horizonte islámico con los de China. Sin este engranaje, el cálculo estratégico de un enfrentamiento global no se justifica, pues uno no se vuelve estúpido por ser fanático o comunista. 3) Al mundo islámico le falta un cimiento en Europa para negociar de igual a igual, y ese cimiento en última instancia busca afianzarse en los Balcanes. Toda estrategia de expansión, diversión o contención tiene su objetivo último en esa región, lo que la convirtió en la más inestable de los últimos dos siglos. 4) Existe un orden secuencial de grado en el logro de los objetivos de ambas partes del eje, ya que hay sudeste asiático con Balcanes, pero no Balcanes con sudeste asiático. 5) China no dispone de tanto tiempo. Eventualmente, tendremos la oportunidad de profundizar en estos aspectos. O no. jaguar
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recuperaremos el poder que nos fue arrebatado