29-02-01
Subcomité del
Senado estadounidense: ARGENTINA
Texto Editado del Diario Ambito
Financiero ( http://www.ambitoweb.com )
M.A. Bank de las Islas Caimán y el FEDERAL Bank de las Bahamas son dos bancos offshore afiliados a grandes operaciones comerciales en la ARGENTINA. La licencia del FEDERAL Bank fue suspendida el 13 de febrero del 2001 por el gobierno de las Bahamas después de 9 años de operaciones; el M.A. Bank permanece abierto después de casi 10 años de operaciones. Ambos son bancos pantalla: no tienen oficinas físicas para realizar negocios bancarios con sus clientes y sólo existieron a través de sus relaciones con bancos corresponsales. Ninguno de los bancos tenía licencia bancaria en la ARGENTINA a pesar de cultivar una clientela ARGENTINA y realizar actividades bancarias en la ARGENTINA y ninguno pasó un examen de algún ente regulador. Sin embargo ambos bancos offshore fueron capaces de abrir una cuenta en dólares en el Citibank de Nueva York obteniendo sistemas automatizados del Citibank para hacer transferencias en dólares y mover más de 1.000 millones de dólares a través de esas cuentas. De esos, 7,7 millones de dólares era dinero ilegal proveniente del tráfico de drogas en el caso de M.A. Bank y un millón de dólares era dinero de sobornos en el caso del FEDERAL Bank.
Este caso examina la debida diligencia y la falla de monitoreo de su
banco corresponsal en Estados Unidos, el Citibank, que permitió a estos dos
bancos extranjeros de alto riesgo ingresar al sistema bancario de Estados
Unidos. Destaca la falencia del Citibank de darse cuenta que ambos bancos
operaban escencialmente sin licencia en la ARGENTINA, su falencia en darse cuenta de que una
orden de recuperación de 7,7 millones de dólares para el M.A. Bank se refería a
di-nero de procedencia ilegal de un cartel de drogas mexicano, su falencia en
darse cuenta el M.A. Bank sin controles fiscales básicos y lejos de los
parámetros de una práctica bancaria normal, su falla en darse cuenta que el FEDERAL Bank no tenía
un programa antilavado de dinero, y su falencia en proveer respuestas precisas
y completas a las preguntas de los reguladores bancarios acerca de la propiedad
y actividad del FEDERAL
Bank.
La información relativa al M.A. Bank está sostenida en documentos
provistos por el gobierno de los Estados Unidos y el Citibank, documentos de la
Corte, entrevistas con funcionarios gubernamentales y otras personas en la ARGENTINA, México, Estados
Unidos y las Islas Caimán, así como otros materiales. Fuentes claves de
información fueron las entrevistas con funcionarios de la Reserva FEDERAL de Estados
Unidos (marzo y noviembre del 2000), gerentes de relaciones públicas y otros
funcionarios del Citibank (mayo y octubre del 2000), y copias de las
entrevistas de los directivos del M.A. Bank realizadas por agentes del Servicio
de Aduana de EE.UU. en junio de 1999. El Servicio de Aduana de Estados Unidos
realizó una investigación de MAB y M.A. Casa de Cambio como continuación de una
operación antidroga encubierta. La investigación incluye entrevistas, en junio
de 1999, con los directivos de MAB y reguladores en la ARGENTINA. Mucho del entendimiento del Minority
Stafxf de las operaciones del MAB se logró de los registros de esas
entrevistas. La investigación también envió preguntas escritas a los
funcionarios del MAB, pero se negaron a proveer información.
La información relativa al FEDERAL Bank fue obtenida de registros bancarios del Banco
República, Federak Bank y American Exchange Company, provista por el Citibank
bajo orden judicial; entrevistas con funcionarios del Citibank; entrevistas con
dos miembros del Congreso Nacional de la República ARGENTINA, Elisa Carrió y Gustavo Gutiérrez,
una comenzada en 1996, concluída en 1997 y reportada en julio de 1998 y la otra
comenzada en julio de 1998 y fechada en agosto de 1998. El Minority Staff
invitó a los dueños del FEDERAL
Bank, tanto directamente (por carta el 15 de septiembre de 2000 a Jorge
Maschwitz, abogado del banco en Uruguay) y a través de sus agentes (por carta
el 8 de enero de 2001, al agente bancario registrado, Winterbotham Trust
Company, de Nassau, Bahamas) para proveer cualquier información con respecto al
banco y responder las preguntas del Subcomité. No hubo respuesta. El Banco
Central de Bahamas revocó la licencia del FEDERAL Bank el 13 de febrero de 2001.
M.A. Bank es un banco pantalla licenciado en las Islas Caimán sin
ninguna oficina física allí.
M.A. Bank nunca fue examinado por ningún ente regulador de ninguna
jurisdicción. Los propietarios y funcionarios del M.A. Bank (MAB) explotaron
las brechas en la regulación de los bancos offshore para estructurar una
evasión impositiva bancaria. Este estudio de caso muestra cómo la inadecuada
diligencia debida y monitoreo del banco correlativo del M.A. Bank le permitió
al M.A. Bank utilizar su relación con el corresponsal para acceder a la red
financiera de Estados Unidos e involucrarse en transacciones financieras altamente
sospechosas por más de un año y medio después de que bienes de sus cuentas
fueran recuperados por actividades ilegales.
(1) Propietarios y gerencia del M.A. Bank
M.A. Bank es parte de un grupo de entidades financieras, de inverisón y
cambiarias de la ARGENTINA,
conocido colectivamente como Mercado Abierto Group (M.A. Group). El M.A. Group
es propiedad y esta dirigido por tres individuos: Miguel Iribarne, Aldo Luis
Ducler y Héctor Scaserra. Esos individuos también tuvieron cargos como funcionarios
en otras entidades del M.A. Group, incluyendo al M.A. Bank. Los tres son ex
funcionarios gubernamentales. Iribarne trabajó en el Ministerio de Economía
durante 14 años, llegando a ocupar la posición de subsecterario de Economía.
Scassera fue Director del Banco Nacional de Desarrollo, Ministro del Interior y
también trabajó en el Ministerio de Economía. Ducler es ex secretario de
Finanzas.
Según sus declaraciones financieras, MAB fue registrado en las Islas
Caimán el 23 de septiembre de 1991 como Petra Investment Bank, pero un día
después cambió su nombre a M.A. Bank. Se le emitió una licencia bancaria de
Categoría B (una licencia bancaria offshore) el 22 de octubre de 1991. Las
actividades principales del M.A. Bank están listadas como relacionadas con la
comercialización de bonos y acciones y la administración de portafolios de
inversión para sus propias cuentas y las de sus clientes.
En sus declaraciones financieras, M.A. Bank reporta que es propiedad de
Mercado Abierto SA, una de las entidades que forma parte de Mercado Abierto
Group, y Sigma Financial Corporation. Durante las entrevistas con Ducler,
Scassera e Iribarne llevadas a cabo por agentes del Servicio de aduana de
EE.UU. en junio de 1999, una revisión de los artóculos de incorporación de MAB
mostró que 60% de MAB es propiedad de Mercado Abierto SA y el restante 40% es
propiedad de Sigma Financial Corporation, una compañía de las Islas Caimán,
propiedad de Iribarne, Scassera y Ducler. Según la entrevista de Aduana,
Iribarne dijo que esa estructura fue creada con «propósitos impositivos». Las
notas de los agentes de Aduana durante la entrevista establecen:
Miguel Iribarne explicó que las Islas Caimán tiene reglas acerca de la
cantidad de capital que el M.A. Bank debe tener en relación a los depósitos.
Durante años M.A. Bank fue incrementando su cantidad de capital. Eso hace que
los beneficios estén sujetos a impuestos en la ARGENTINA. Por lo tanto, recibieron autorización de
las autoridades de las Islas Caimán para establecer otra institución que posee
40% de M.A. Bank. Esto reduce sus impuestos en la ARGENTINA en 40%. Miguel Iribarne afirmó que Sigma
Financial está sólo en las Caimán, por lo que no tiene que pagar impuestos en
la ARGENTINA.
Actas de una reunión de la Junta de Directores de Sigma incluye a un ex
empleado de Mercado Abierto como el único director de Sigma. Según las
entrevistas del Servicio de Aduana, Iribarne dijo a los agentes: «Hicieron esto
con «propósitos impositivos» para que ninguno de sus nombres apareciera en los
documentos de Sigma Financial».
El agente administrativo de MAB en las Caimán es Coutts and Company;
MAB no tiene presencia física y no hace negocios desde las Islas Caimán. MAB
tiene también un representante en Uruguay, Elenberg-Guttfraind & Associates.
(2) Información Financiera y Actividades Primarias
El objetivo principal establecido de MAB es dar a los clientes de
Mercado Abierto servicios bancarios offshore y de inversión. Como se describió
anteriormente,las actividades principales de MAB es la compra y venta de
títulos y la gestión de carteras de inversión. MAB le ofrece a sus clientes
acceso a mercados internacionales para obtener bonos y otro tipo de inversiones
que no se pueden obtener a través de compañías de inversión reguladas por ARGENTINA,y provee una vía
para depositar fondos fuera de ARGENTINA.
Según los funcionarios de Citibank, por las normas financieras de ARGENTINA, las instituciones
financieras autorizadas de ARGENTINA
cuentan con una cantidad limitada de títulos y bonos para ofrecer a sus
clientes. Así,la mayoría de las intituciones financieras, para ofrecerle a sus
clientes una gran variedad de oportunidades financieras internacionales,
establecen entidades bancarias extranjeras autorizadas en jurisdicciones fuera
de ARGENTINA y por lo
tanto, que pueden ofrecer a sus clientes una mayor variedad de oportunidades de
inversión.El balance de MAB de 1998 mostraba activos por $37 millones y $26
millones en depósitos a fines de 1998. El banco no respondió a un pedido de
información sobre sus actividades principales y su cantidad de clientes y las
cuentas que atendía.
3)Los corresponsales del Banco M.A.
MAB tenía cuentas corresponsales de EEUU con la Swiss Bank Corporation
(ahora la Union Bank of Switzerland) desde enero de 1992 a mayo de 1995, y con
el Citibank desde setiembre de 1994 a marzo de 2000. MAB también tenía cuentas
corresponsales adicionales en Europa y Sudamérica para pagos, transferencias y
liquidaciones que incluían monedas y títulos extranjeros.
4) Las operaciones del Banco M.A. y los controles antilavado
Un funcionario del MAB le dijo a un agente de aduana estadounidense que el MAB no acepta clientes desconocidos. Según el MAB, para abrir una cuenta en esa entidad un individuo tiene que ser recomendado por un cliente ya existente, ya tener una inversión el el mercado abierto o ser conocidos por algún funcionarios del MAB. De acuerdo con uno de los funcionarios del MAB, el banco tiene reglas «para conocer sus clientes» (KYC) que son similares a las que usan en bancos de los Estados Unidos. El Minority Staff obtuvo una copia de un documento del MAB, de 3 hojas, titulado «Políticas y procedimientos para evitar actividades de lavado de dinero». El documento contiene las políticas y los procedimientos para establecer nuevas relaciones y cuentas. Están divididas en cuatro temas: «conozca su cliente», «operaciones prohíbidas», «operaciones que van a ser monitoreadas de cerca y comunicadas a la gerencia» y «factores a tener en cuenta cuando se analizan operaciones sospechosas». Las políticas y los procedimientos incluyen lo siguiente: La identidad verdadera del cliente debe saberse; se deben informar a la gerencia sobre todas las transaciones sospechosas; los depósitos en efectivo y las extracciones están prohíbidas. Sin embargo, por lo que supo a través de la entrevista hecha a los funcionarios del MAB por la aduana estadounidense, los funcionarios más importantes del MAB sabían que estas políticas y procedimientos no se seguían en el MAB.
5) Supervisión
reguladora
El MAB está autorizado en las islas Caimán como un banco (offshore)
clase B. Además de su agente registrado no tiene presencia física en las islas
Caimán y se le está prohíbido hacer negocios con los residentes de las islas.
Los bancos offshore tienen que presentarle a la Autoridad MONETAria de las
Islas Caimán («CIMA») balances auditados anuales. La CIMA es la entidad
gubernamental que regula los bancos en este país, pero los bancos offshore no
tienen que tener sus registros en las Islas Caimán.
En 1991, cuando el Banco M.A. recibió por primera vez su licencia
bancaria offshore, en las Islas Caimán todavía estaba permitido darle la
licencia a un banco que no fuera una sucursal o un subsidiario de otro banco y
que planeara mantener a sus empleados y sus registros fuera de las Islas
Caimán, y que planeara no tener una presencia física en las islas más allá de
su dirección de correo y su agente local registrado. Desde entonces en las
Islas Caimán ya no se ha emitido tales licencias, pero se les ha permitido a
los bancos offshore existentes seguir teniendo sus licencias de las islas. Por
primera vez, en el 2000 las autoridades de las Islas Caimán comenzaron un
proceso de inspección bancaria que requiere que inspectores bancarios, que
actúan de parte del gobierno, lleven a cabo un estudio de los registros
bancarios y las operaciones en los bancos autorizados de las Islas Caimán.
Previo a este programa las autoridades bancarias de las Islas Caimán
supervisaron los bancos de las Islas Caimán, principalmente analizando
información entregada por los bancos auto-rizados o sus auditores. El nuevo
programa de inspección de las Islas Caimán requiere una revisión de registros
independientes y que inspectores de las Islas hagan visitas a los bancos de las
Islas Caimán que mantienen empleados y registros fuera de las islas. Sin
embargo, en el Banco M.A., a pesar de 10 años de estar operando, todavía no se
han llevado a cabo inspecciones bancarias de ningún ente regulador, ya sea de
las Islas Caimán, de la ARGENTINA
o de otro país.
Es preciso que el MAB tenga un agente que lo represente en las Islas
Caimán y que sea el responsable de aceptar las notificaciones del CIMA y dar la
información pedida por las autoridades reguladoras. El representante de MAB es
Coutts and Company. El funcionario del Coutts, encargado de la cuenta del MAB,
le dijo al Minority Staff que la única función de Coutts era hacer de punto de
unión con funcionarios del gobierno. Coutts no tiene ningún registro y no lleva
a cabo ninguna actividad con respecto a las actividades bancarias del MAB.
Aunque el grupo M.A. opera fuera de la ARGENTINA, el MAB no está autorizado para operar en
la ARGENTINA ya que no
está reglamentado por el Banco Central de ARGENTINA. Según las entrevistas de la aduana, uno
de los directores le dijo al agente de la aduana de Estados Unidos que:
...Ellos [MAB] no necesitan una licencia [en la ARGENTINA] porque [MAB] es un banco offshore.
Miguel Iribarne le dijo al [agente de la Aduana] que las oficinas
administrativas del banco M.A. se encuentran en Montevideo, Uruguay... Cuando
[el agente de Aduana] preguntó: ¿por qué hacen esto?, Miguel Iribarne respondió
que el banco M.A. es un banco offshore y que si tuviera oficinas en ARGENTINA, tendría que estar
sujeto a la reglamentación del Banco Central.
El MAB tiene una oficina administrativa en Uruguay en una compañía
auditora y consultora llamada Elenberg-Gutfraind & Associates. Según los
directores de Elenberg-Gutfraind la firma está registrada en el Banco Central
del Uruguay como un representante del MAB. Sin embargo, parece que ningún tipo
de actividad administrativas con servicios bancarios por clientes se llevan a
cabo en estas oficinas. En una carta dirigida al Minority Staff, los directores
de Elenberg-Gutfraind explicaron que su relación con el grupo M.A. (incluso el
MAB daban asesoría asistencia técnica relacionada con las auditorías del banco.
Escencialmente la compañía «recibía y mandaba documentos y correspondencias que
eran necesarias para la realización de la auditoría». Según las informaciones
recibidas parece que las oficinas administrativas del MAB en el Uruguay es un
representante o agente que guarda documentos y registros. Ni los directores del
MAB ni los Elenberg-Gutfraind hicieron alguna sugerencia o dieron alguna información
que MAB tenía una licencia en el Uruguay o estaba regulada por este país.
Un inspector especial del Directorio de Gobernadores de la Reserva FEDERAL de los Estados
Unidos, que estuvo junto a la gente de la Aduana de los Estados Unidos durante
las entrevistas a los dueños del MAB y los funcionarios en junio de 1999, le
dijo al Minority Staff que la investigación mostraba que el MAB no tenía
presencia física en ningún otro país que no fuera ARGENTINA. De acuerdo con el inspector especial: «el
banco M.A. solo tiene una cuenta en el Citibank». El inspector notó que
mediante esta cuenta el MAB puede recibir y hacer giros, depósitos y
extracciones. De acuerdo con el inspector esta cuenta no es diferente a una
caja de ahorro o cuenta corriente, y a través de esta cuenta el MAB puede
procesar operaciones para todos sus clientes.
6) Lavado de dinero y fraude que involucra al banco M.A.
a) Lavado de dinero de drogas a través del Banco M.A.
En mayo de 1998 el Departamento de Justicia anunció la finalización de
una operación secreta de drogas, de tres años de duración, llamada
«Casablanca». En la operación secreta los agentes de la Aduana de Estados
Unidos se infiltraron en la organización de drogas de Amado Carrillo Fuentes
(el Cartel Juarez) como lavadores de dinero. Como parte de la operación los
agentes lavaban dinero para el Cartel a través de un grupo de bancos mexicanos
y venezolanos. Como producto de la operación orginal, los agentes reunían
efectivo de operaciones del Cartel en la región de Chicago y lavaban el dinero
hacia los bancos extranjeros y casas de dinero a través de cuentas
corresponsales en los bancos que operaban en los Estados Unidos.
En un año (de mayo de 1997 a mayo de 1998) se giraron $ 43 millones a
cuentas específicas identificadas a los agentes encubiertos por los miembros
del Cartel Juarez.
El gobierno de los Estados Unidos ordenó el embargo de fondos relacionados con la droga en esas cuentas en mayo de 1998. Dentro de las cuentas afectadas había dos cuentas de la sucursal de Nueva York del Citibank. Una pertenecía al banco M.A. y la otra a la Casa de Cambio M.A. Según el agente encubierto del gobierno $ 7.7 millones provenientes de la droga habían sido depositados en la cuenta del banco M.A. y $ 3.9 millones habían sido transferidos a la cuenta de Casa de Cambio M.A.
Entre el 12 de
agosto de 1997 y el 7 de enero de 1998, los agentes encubiertos de la Aduana de
Estados Unidos, actuando de acuerdo a instrucciones de los miembros del Cartel
Juarez, transfirieron un total de $ 3.983 millones a la cuenta de la Casa de
Cambio M.A. en el Citibank New York en seis operaciones separadas. Entre el 12
de agosto de 1997 y el 1 de abril de 1998, los mismos agentes encubiertos de la
Aduana de los Estados Unidos transfirieron a la cuenta del banco M.A. en el
Citibank New York un total de $ 7.768 millones en 18 operaciones separadas. En
7 de las 8 transferencias del Citibank a la cuenta de la Casa de Cambio M.A. y
en 9 de las 18 transferencias a la cuenta del banco M.A. en el Citibank, el
giro precisaba que el beneficiario de los fondos era Nicolás Di Tullio. Di
Tullio es un agente inmobiliario en la ARGENTINA y tiene una cuenta en el banco M.A. Su cuenta se abrió
el 10 de julio de 1997, aproximadamente un mes antes que empezara la
transferencia del dinero relacionado con las drogas.
Cuando el gobierno de los Estados Unidos presentó las órdenes de
embargo de las cuentas en cuestión había solo $ 1,569 millones en la cuenta del
MAB y $ 234.000 en la cuenta de la Casa de Cambio M.A. El resto de los
depósitos provenientes de la droga habían sido girados a la ARGENTINA. Después del
embargo de los $ 1,8 millones que restaba en las cuentas, el 18 de mayo de
1998, MAB pretendía el regreso de este dinero basándose en que era un banco
inocente.
La Aduana de los Estados Unidos llevó a cabo una investigación del MAB
y de la Casa de Cambio M.A. que incluía entrevistas, en junio de 1999, con los
directores del MAB y los reguladores de la ARGENTINA. Como resultado de la investigación, el 10
de febrero de 2000 el gobierno de los Estados Unidos hizo una denuncia para
embargar los fondos de las cuentas del MAB y de la Casa de Cambio M.A. alegando
que los funcionarios del banco y de la casa de cambio estaban colaborando con
el lavado de los fondos. La denuncia dice:
... Ducler hizo abrir una o más cuentas en el Banco M.A., la Casa de
Cambio M.A. y/o Mercado Abierto bajo el nombre de Di Tullio. Ducler, Di Tullio
e Iniguez sabían que las cuentas iban a ser usadas para transladar fondos
provenientes de drogas, de los Estados Unidos a la ARGENTINA y que se le pagaría a Di Tullio con
dinero de la(s) cuenta(s) para que se las transfirirera a Iniguez. Se le
informó al gobierno y por lo tanto este estima y presume que la apertura de la(s) cuenta(s) a nombre de Di
Tullio se realizo para ocultar la índole, fuente, y la propiedad de los fondos provenientes de la droga que
se lavaban a través de las cuentas, y que Ducler estaba al tanto de la verdadera índole y la fuente de los fondos: la droga. Al abrir la(s)
cuenta(s), Ducler prescindió de todos llos controles y procedimientos internos
habituales necesarios para abrir cuentas en el Banco M.A. y/o la Casa de Cambio
M.A.
Según lo expuesto
anteriormente en el párrafo 16, se iba a recoger los fondos provenientes de la
droga que pertenecían al Cartel Juarez en Chicago, y después se los iba a girar
a las cuentas del Citibank de la Casa
de Cambio M.A y del Banco M.A, como se explicó anteriormente en el párrafo 17 (a), (b). Luego, Casa de
Cambio M.A. y el banco M.A. le iban a acreditar y pagar los cobros a Di Tullio.
...A pesar de los
nombres sugeridos anteriormente como beneficiarios del dinero tranferido, el
banco M.A. y la Casa de Cambio M.A. le pagaron los fondos transferidos a Nicolás Di Tullio (“Di Tullio”), en moneda
o con un cheque de caja. El gobierno presume que Di Tullio, Ducler, Iniguez y Martinez –Ayon, entre otros,
participaban de una conspiración de lavado, cuyo objetivo era convertir los
fondos provenientes de la droga de los paquetes de Chicago en moneda y cheques
emitidos por el Banco M.A. y la Casa de Cambio M.A.
...Basándose en los
hechos descriptos anteriormente, hay razones para creer que el Banco M.A. y la
Casa de Cambio M.A. usaron, a sabiendas, las cuentas del Citibank mencionadas
en los párrafos 17 (a) y (b) para lavar dinero
y violaron el U.S.C (código de los Estados Unidos)18 §§ 1956 (a) (1),
1956 (b) y 1957. Por lo tanto, hay mas causas para creer que los fondos dentro
de la cuentas mecionadas anteriormente están sujetas a embargo y confiscación
por parte de Estados Unidos de acuerdo con el U.S.C 18 § 981 (a) (1). Además, en la medida en que los fondos específicos
en las cuentas no sean los mismos que los cobros involucrados en las operaciones de lavado, hay motivos para creer
que los fondos reemplazaban propiedad idéntica previamente depositada en las
cuentas ( esta propiedad estaba involucrada en lavado de dinero) y por lo tanto
está sujeta a embargo y confiscación por parte de los Estados Unidos de acuerdo
con el U.S.C 18 § 984.
El 9 de junio de 2000,
el gobierno de los Estados Unidos y los dueños del Grupo M.A. llegaron a un
acuerdo por la enajenación de $18 millones de los fondos confiscados. El gobierno estadounidense retuvo $1.2
millones y los dueños de el grupo M.A. recibieron $600.000. Después del
acuerdo, Aldo Ducler, uno de los dueños del grupo M.A. y el MAB puso un aviso
de una página en un diario argentino “La Nación”. El aviso, que llevaba el título de “ La verdad sobre los hechos”,
describía el acuerdo con los Estados Unidos, como una reivindicación de los
acciones del MAB y sus dueños.
El 26 de diciembre de 2000, el director actuante de
la oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio de Justicia de Estados
Unidos le envió una carta al Dr. Nicasio Dibur del Ministerio de Justicia de ARGENTINA sobre la resolución
de la medida tomada por los Estados Unidos contra el MAB y sus dueños, y que
refutaba la reivindicación de Ducler. En la carta, el director actuante decía:
Se acordó que el fallo
cuyo contenido surge de un acuerdo previo entre las partes no era una admisión
de responsabilidad o error por parte de los solicitantes. Id líneas 3-6. Sin
embargo, el fallo no implicaba que los Estados Unidos habían acordado que los
solicitantes no habían cometido actos ilegales o que los solicitantes no
tuvieran conocimiento de los actos ilegales descriptos en la denuncia.
...El objetivo
principal del jucio de consentimiento era dividir los fondos confiscados sin
dejar la duda de si los solicitantes habían cometido o sabían de los actos
ilegales descriptos en la denuncia. Esto no es inusual.
Esencialmente las
partes “acordaron no llegar a un acuerdo” con respecto a esta pregunta. Dicho
esto, debe aclararse que esta oficina no hubiera aceptado el fallo a menos de
que fuera una base válida para la confiscación de los fondos.
...El fallo se aplicó
sólo al embargo civil. No daba inmunidad a ninguna de las partes (empresarial o
individual) respecto de conducta delictiva potencial. Los Estados Unidos no hizo
declaraciones sobre futuras investigaciones o procesamiento de la conducta
delictiva descripta en la denuncia.
...Sin embargo, el
fallo no es una evidencia de que los Estados Unidos haya exonerado a las
entidades del M.A. o a sus directores, o que el gobierno crea que las
alegaciones o la denuncia no eran ciertos.
(b) Prácticas
bancarias incorrectas e ilegales
En junio de 1999
miembros de la Aduana de los Estados Unidos y de el directorio de gobernadores
de la Reserva FEDERAL
de los Estados Unidos, viajaron a la ARGENTINA y entrevistaron a funcionarios del BCRA, el MAB y
Nicolás Di Tullio. Los funcionarios de MAB le informaron al agente de Aduana
que el MAB le atendía las cuentas a sus clientes y, en particular, que se
encargaba de las transacciones de Di Tullio. Las explicaciones que dieron los
dueños del MAB muestran que las prácticas bancarias eran vulnerables al lavado
y que estan muy lejos de los parámetros
normales de las prácticas bancarias.
Los funcionarios del
grupo M.A. dijeron que el Banco M.A contaba con procedimientos KYC similares a
los de los bancos estadounidenses y que los clientes sólo podían abrir cuentas
en el MAB si habían sido recomendados por clientes ya existentes, si eran
clientes inversores del grupo M.A. o si eran conocidos de los funcionarios del
MAB. No se le pidió a Di Tullio que diera referencias ni se controlo su
solvenciaporque se lo conocía en campo
immobiliario y era conocido de Ducler, Iribarne y Scasserra hacía mucho tiempo.
Según las entrevistas
del agente de la Aduana, los funcionarios del BCRA dijeron que el MAB no está
autorizado para operar como banco en la ARGENTINA.
Dijeron que podía operar como cliente de otro banco (alguien que tiene
una cuenta) pero que no podía hacer negocios bancarios en la ARGENTINA: no puede aceptar
depósitos o hacer extracciones. Sin
embargo, parece que el MAB aceptaba depósitos y realizaba extracciones para los
clientes en Buenos Aires en las oficinas del Grupo M.A.
Durante una visita a
las oficinas de Mercado Abierto, el agente le preguntó a Iribarne, uno de los
dueños de MAB y su presidente, si él
como cliente llevaba fondos a la ventanilla del cajero y la boveda de la Casa
de Cambio M.A. y hacía que el MAB girara el dinero hacia otro lugar. De
acuerdo a la entrevista:
Iribarne dijo que sí.
El banco M.A. guardaba el dinero en la bóveda hasta que se pudiera
transladar al banco, después
transladaban el dinero.
...[el agente de la Aduana] también
preguntó si había recibido dinero de los Estados Unidos como cliente del Banco
M.A.; si alguien de Mercado Abierto recogía el efectivo en un banco de ARGENTINA, lo llevaba a
Mercado Abierto y colocaba el dinero en la bóveda, y si recibía el dinero en
las ventanillas del lugar. Iribarne dijo que sí.
Durante las entrevistas, el inspector
especial del Directorio de Gobernadores de la Reserva FEDERAL le preguntó a los funcionarios
del MAB cómo un cliente recibía el dinero en ARGENTINA si el MAB no tenía una sucursal o una
cuenta en ARGENTINA.
Según la grabación de la entrevista, Iribarne explicó como era el
procedimiento:
1) Por ejemplo, Nicolás Di Tullio coloca
$100.000 en la cuenta del Banco M.A. del Citibank de Nueva York.
2) Si Mercado Abierto tiene el efectivo en
la bóveda en la ARGENTINA,
Di Tullio se dirige a las oficinas de Mercado Abierto y le dan $100.000 en
efectivo por ventanilla. Di Tullio firma el recibo y se retira.
3) Si Mercado Abierto no cuenta con el efectivo en ese momento, se contactan con un banco autorizado en la ARGENTINA que tuviese una sucursal en Estados Unidos (el Bank Boston, para dar un ejemplo). Ellos le dicen al Bank Boston que van a girar $100.000 a la sucursal en Estados Unidos. Bank Boston recibe el giro en EEUU y colocan los fondos en un cuenta temporaria para el M.A. Luego algún agente del M.A. [sic] va al Bank Boston de la ARGENTINA para que el banco se asegure de haber recibido el giro en Estados Unidos. Luego va a entregar los $100.000 en efectivo al agente del M.A. El dinero regresa a Mercado Abierto y es colocado en la caja fuerte hasta que Nicolás Di Tullio vaya a buscarlo.
Un contador del MAB le dijo a un agente de la Aduana que no hay una
cuenta para el MAB en la ARGENTINA,
sino que siempre usan otras instituciones. Cuando el funcionario de la Aduana
le preguntó si llevaban registros de todas las transacciones de $10.000 o
superiores, como lo requiere el BCRA, Iribarne respondió lo siguiente:
Ellos no tienen que reportar ninguna de las transacciones del Banco M.A.
al Banco Central o guardar los registros... porque el dinero no ingresa a la ARGENTINA... si el banco
tiene licencia en la ARGENTINA,
deben informar sobre las operaciones y llevar un registro. Pero no es lo mismo
para un banco offshore como el M.A. Esto es porque las transacciones de dinero
se realizan offshore, utilizando fondos "no declarados". La
declaración es una responsabilidad del Bank Boston, siempre y cuando ellos
transfieran los $100.000 a la ARGENTINA
para cubrir la extracción.
El contador le dijo al funcionario de la Aduana estadounidense que las
operaciones financieras de todas las subsidiarias del Grupo M.A. se realizaban
a través de la tesorería de la casa central. Todas las transacciones de todas
las entidades del Grupo M.A. se realizaban en su mayoría durante el día y una
compañía podía proveer dinero a otra para ayudarla a cumplir con sus
compromisos. Al final del día la tesorería registraba las transacciones en el
libro correspondiente.
El Gobierno de EEUU obtuvo además documentos que evidencian que el Banco
M.A. manejaba operaciones bancarias en la ARGENTINA. De acuerdo a la Comisión Investigadora
Especial del Directorio de Gobernadores de la Reserva FEDERAL, el Gobierno de EEUU recibió
material del MAB que incluía tickets de depósitos y extracciones todos firmados
por Di Tullio. De acuerdo con los investigadores, cuando le preguntaron a las
autoridades del MAB si ellos tenían licencia para operar en la ARGENTINA, les respondieron
que la realización de las transacciones era un servicio que ellos ofrecían a
sus clientes.
Cuentas a nombre de pseudónimos. Muchos de los giros transferidos a la cuenta de Di
Tullio en el MAB fueron enviados al Citibank a la cuenta correspondiente del
MAB. La declaración jurada del funcionario de la Aduana, presentada con el
sustento de la orden de embargo de fondos de la cuenta del Banco M.A. en el
Citibank Nueva York, revelan que muchos de los giros que fueron acreditados a
la cuenta de Di Tullio en el Banco M.A. identifican entidades diferentes al
Banco M.A. como beneficiarios de la transacción, y la entidad habitualmente
identificaba en la columna "en beneficio de" a una persona que no era
Di Tullio. Frecuentemente la única información correcta en la documentación
correspondiente a los giros era el número de la cuenta del Banco M.A. A pesar
de esas inexactitudes, el Citibank no rechazó las transacciones ni devolvió el
dinero a quien hacía el depósito, pero acreditaba los fondos en la cuenta del
Banco M.A. Luego el banco los acreditaba en la cuenta de Di Tullio.
Cuando el funcionario de la Aduana le preguntó a los propietarios del
Banco M.A. cómo sabían ellos que debían acreditar el dinero a la cuenta de Di
Tullio y no a otra persona, Iribarne dijo que Di Tullio les avisaba con
anticipación los montos que iba a enviar. Cuando el agente de la Aduana
insistió en cómo sabía el banco que el dinero debía ser depositado en esa
cuenta en los casos que el nombre del beneficiario no era Di Tullio, Iribarne
aseguró que eran capaces de hacer coincidir el día y la hora de las
transacciones a través de cartas que Di Tullio enviaba al Banco M.A.
notificándolo del ingreso del dinero. El informe del funcionario de Aduana
describe que las cartas de notificación eran enviadas muchos días antes de
realizada la operación en descubierto y no especificaban el día en que la
transacción podía ocurrir. Estas omisiones aumentan las dudas a cerca de cómo
los funcionarios del Banco M.A. sabían que debían acreditar el dinero en la
cuenta de Di Tullio.
Además, los dueños del Banco M.A. indicaron que tales transacciones eran
habituales en la entidad. De acuerdo con la entrevista del funcionario de la
Aduana, los propietarios del banco aseguraron que regularmente recibían
"nombres de fantasía" en los giros y utilizaban los montos y las
fechas para darse cuenta a qué cliente depositarle:
Iribarne continuó explicando que ellos (el Banco M.A.) normalmente
recibían muchos "nombres de fantasía" en los giros que recibían, por
lo que debían usar el monto y la fecha para dar con el cliente apropiado.
Cuando [el funcionario de Aduana] preguntó sobre estos "nombres de
fantasía", Miguel Iribarne dijo que los clientes utilizaban este recurso
porque los fondos no eran "regulares". Iribarne explicó además que
era normal que para los clientes realizar la transferencia al Banco M.A.
dejando en blanco la información con las instrucciones del beneficiario, y el
banco sin embargo le depositaba el dinero al cliente.
De acuerdo a la Comisión Investigadora
Especial del Directorio de Gobernadores de la Reserva FEDERAL, la práctica descripta por los
propietarios del MAB viola las normas de la práctica bancaria. Los
investigadores descubrieron que si el banco recibía una transacción en la que
el nombre de la parte a ser acreditada era diferente a la del titular de la
cuenta, el banco generalmente llamaba al titular para avisarle que se iba a
realizar un depósito de fondos en su cuenta. El banco le preguntaba además al
titular de la cuenta por qué una tercera persona había transferido dinero a su
cuenta.
Servicios para fondos ilegales. En el tema de cómo ellos manejaban la cuenta de Di
Tullio y de otros cuando la transferencia contenía información incorrecta, los
propietarios del banco dijeron que creían que los clientes hacían eso para
evadir impuestos. Según las entrevistas de la Aduana:
[El agente de Aduana] preguntó, qué pasaba si dos clientes declaraban el
mismo monto, o que alguno dijese que el dinero había sido enviado y el Banco M.A.
no hubiese podido encontrar la transferencia entre todas las operaciones
similares. Miguel Iribarne respondió que ellos nunca tuvieron ese problema.
Iribarne acentuó que sus clientes confiaban en el banco, "especialmente
con fondos no declarados". El agente de Aduana peguntó si el propósito de
los fondos era la no declaración de impuestos, y Miguel Iribarne contestó que
sí.
En un punto, Iribarne le mencionó al funcionario de Aduana que él crecía
que todas las cuentas offshore pertenecían a personas que evadían impuestos y
que ese dinero provenía muchas veces de recursos ilegales:
[El funcionario de Aduana] interrogó acerca de los offshore, que serían
fondos irregulares. Miguel Iribarne dijo que él creía que todas las cuentas
offshore pertenecían a personas que evadían impuestos. Agregó que, tal vez, el
dinero provenía a veces de actividades ilegales. El funcionario le preguntó a
Iribarne si a través del Banco A.M. los clientes escondían dinero para evadir
impuestos. Él respondió seguro que la mayoría de los clientes tienen cuentas en
el extranjero [sic] y no tienen que informar los depósitos. Iribarne agregó que
a él no lo importaba que realicen esto ya que eran los clientes los que no
informaba, no él.
Falsificación de registros
de retiro de fondos. Una de las formas que utilizó DiTullio para retirar dinero del banco
M.A. fue en efectivo. Según Iribarne, DiTullio llamaba y avisaba al banco M.A.
que retiraría el dinero, luego se presentaba y firmaba un recibo de retiro de
fondos cuando retiraba el dinero. Los dueños del MAB le daban al agente de
Aduanas copias de los recibos de los retiros que habían sido completados y
firmados por DiTullio. El Minority Staff recibió una copia de uno de los
recibos. Al revisar los recibos de retiro de fondos firmados por DiTullio, el
agente de Aduanas preguntó por qué los recibos eran diferentes a los recibos
del M.A Casa de Cambio, que parecían más oficiales. De acuerdo a las
declaraciones de la Aduana:
Iribarne dijo que los
recibos del banco M.A. son recibos privados. Las transacciones no se reportan
al gobierno por lo que pueden generarlos de cualquier manera. [El agente de
Aduanas] preguntó por qué "Euro-American Finance" estaba impreso en
los recibos (parece un recibo que generó Nicolas DiTullio). Miguel Iribarne dijo
que el formulario estaba en la computadora; Nicolas DiTullio puede pedir que se
escriba lo que él quiera en el recibo y ellos lo harían, no les preocupaba.
También preguntó sobre el Euro-American Finance. Hector Scassera [uno de los
dueños de MAB] dijo que Nicolas DiTullio no quería que las autoridades
impositivas locales tuvieran conocimiento del dinero que provenía de los
Estados Unidos y le cobren impuestos. Euro-American es el nombre de una
compañía que Nicolas DiTullio usaba para evitar a las autoridades impositivas.
De acuerdo al Examinador
Especial del Directorio de Gobernadores de la Reserva FEDERAL, varios aspectos del proceso de
retiro de fondos descriptos por el dueño del MAB no coincidían con las
prácticas bancarias estándares. Según
el examinador, generalmente, el nombre de la institución, la dirección y alguna
otra información sobre el banco serían impresos nuevamente en un formulario de
retiro de fondos. Dicha información no se encontraba en los recibos de retiro
de fondos firmados por DiTullio. El formulario era solamente un papel escrito.
Aparentemente, el MAB no tenía boletas de retiro de fondos. El Minority Staff
supo que el examinador pidió en la ventanilla del banco en las oficinas del
Grupo M.A. una boleta de depósito/retiro y le informaron que no tenían dichas
boletas. El examinador también observó que en el caso de DiTullio, el
formulario estaba escrito en inglés, aunque DuTullio sólo hablaba español.
El Examinador Especial
informó que los formularios fueron firmados por DiTullio como si fuera un
individuo autorizado por la compañía Euro-American Finance para realizar retiro
de fondos. Esto nos hace pensar que es Euro-American Finance la que tiene la
cuenta en el MAB y la entidad que hace el retiro. De todas maneras, el examinador
resaltó y los dueños del MAB reconocieron que los fondos eran retirados por
DiTullio de su propia cuenta. También afirmó que esto no era una práctica
bancaria típica y aclaró que en Estados Unidos las personas no firman recibos
de retiro de fondos en nombre de una organización que no tiene una cuenta en el
banco. El examinador dijo: "simplemente no se hace". Según él,
DiTullio le dijo al agente de Aduanas que había firmado un par de formularios
de retiro de fondos antes de hacerlos.
(7) Cuenta corresponsal en
el Citibank
MAB mantuvo una cuenta en el
Citibank desde septiembre de 1994 hasta marzo de 2000. Durante ese período,
$1.800 millones se movieron a través de su cuenta. Citibank había mantenido
relaciones con el grupo M.A. desde 1989. Con los años, diferentes subsidiarias
del grupo M.A. habían abierto cuentas en el Citibank. Además del MAB, otras
subsidiarias del M.A., incluyendo Mercado Abierto, M.A. Casa de Cambio y M.A.
Valores, tenían cuentas en el Citibank Nueva York. Todas las cuentas del grupo
M.A. y sus subsidiarias fueron cerradas en marzo de 2000. La cuenta del MAB en
el Citibank en Nueva York se limitaba a servicios bancarios electrónicos que no
otorgaban créditos.
La organización del Citibank
con respecto a las cuentas corresponsales en ARGENTINA. Las actividades bancarias relacionadas con las
cuentas corresponsales en el Citibank se llevan a cabo en el Grupo de
Instituciones Financieras. Las cuentas corresponsales en ARGENTINA están ubicadas en
la división que cubre a Europa Central y Oriental, el Medio Oriente, África,
India y América Latina ("CEEMEA") que es responsable de supervisar y
administrar las relaciones bancarias corresponsales, los servios de apoyo en
relación con las operaciones de giros inclusive. Según el titular de marketing
para la unidad Latinoamericana en el Grupo de Instituciones Financieras en
Nueva York, en los años 80 Citibank implementó el sistema Troika para la
administración de cuentas para mejorar así la coordinación y la comunicación.
En el marco de ese modelo, la responsabilidad por la apertura de una cuenta en
los Estados Unidos por una institución financiera en un país extranjero era
compartida entre (1) un encargado de cuenta en el país donde está ubicada la
institución cliente, (2) un encargado de cuenta en la oficina de Nueva York y
(3) un encargado de mantenimiento de cuenta en Nueva York.
El líder de la cuenta es el
encargado de cuenta en el país donde se ubica el cliente. Ese encargado es
responsable de la apertura de la cuenta, incluyendo la debida diligencia y la
información KYC (conozca a su cliente) y de mantener contacto con el cliente
para asegurar que la relación sea buena y lanzar al mercado nuevos productos y
servicios. Según el titular de marketing, los funcionarios de Nueva York se
concentraron en el servicio al cliente, la información del producto y la
administración de los movimientos de cuentas. Además, era responsabilidad de la
oficina en Nueva York observar lo relacionado con los descubiertos y créditos
asociados a la cuenta. Supuestamente, debían dar cuenta de esos temas al país
del encargado de la cuenta, que es el que tiene autorización para aprobar giros
y descubiertos. De acuerdo al titular de marketing, no era responsabilidad de la oficina de Nueva York controlar los
balances mensuales o verificar las transacciones.
El control de lavado de
dinero y de actividades sospechosas era responsabilidad de la unidad de
anti-lavado de dinero de Tampa. Al igual que en lo concerniente a los
descubiertos y créditos, cualquier tema relacionado con el lavado de dinero y
las actividades sospechosas se informa al país del encargado de la cuenta, y el
funcionario de la oficina administrativa de las Instituciones Financieras en
Nueva York debería ser notificado sobre el asunto; Los funcionarios del
servicio en Nueva York pueden no
enterase de esos temas. La unidad de anti-lavado de dinero en Tampa tenía
sistemas para identificar a los países e instituciones de alto riesgo, pero no
a clientes específicos. Según el titular de marketing, hasta hace un año
aproximadamente, el Citibank no tenía un sistema para determinar si los
clientes corresponsales debían ser considerados de alto riesgo. Citibank está
desarrollando ahora perfiles de cuentas para identificar clientes de alto
riesgo, quienes serán sometidos a monitoreos y controles más estrictos.
De acuerdo a un investigador
que forma parte de la unidad de anti-lavado de dinero del Citibank en Tampa, la
unidad supervisa transferencias de fondos en dólares americanos que se encuentran
dentro de los parámetros establecidos por el Citibank con respecto a los montos
en dólares, países de alto riesgo e instituciones y países que podrían estar
involucrados en el lavado de dinero. Todos los giros que se encuentran dentro
de esos parámetros son enviados a Tampa para ser supervisados. Entonces se les
asigna una categoría a las transacciones y se las revisa en caso de que haya
comportamientos anómalos. Tampa recibe registros de aproximadamente 400,000
giros por mes que se encuentran dentro de los parámetros generales. Luego son
revisados por dos personas por si se encuentran ciertas características que
indicarían comportamientos anómalos. Si se identifican tales actividades y se
determina que hace falta una investigación más profunda, la unidad creará un
archivo de investigación. Los archivos pueden también ser creados si otras
circunstancias o actividades llevan a la unidad a decidir si llevan a cabo una
supervisión de la cuenta del cliente.
El titular de la unidad para
las Instituciones Financieras en ARGENTINA dijo al Minority Staff que el banco en ARGENTINA se divide en
productos y relaciones. El grupo del gerente de relaciones es responsable de la
coordinación de la venta de productos y tiene la responsabilidad principal del
marketing de productos. Los gerentes de relaciones también se encargan de los
temas de créditos y KYC. Los gerentes informan al titular de la unidad de
Instituciones Financieras. La unidad maneja aproximadamente 70 relaciones con
instituciones financieras con oficinas en ARGENTINA. También cubre las relaciones con otras 30
instituciones situadas en ARGENTINA
con oficinas en países extranjeros. (En esos casos, la oficina del Citibank en
el país donde se encuentra la oficina principal del cliente es responsable de la
relación). El número más grande de relaciones se mantiene con compañías de
seguros y la segunda categoría de relaciones se mantiene con bancos.
Las operaciones diarias de
las cuentas corresponsales de los clientes son manejadas por medio de la
gestión de caja y las unidades del servicio al cliente en ARGENTINA, con la asistencia
del Citibank Nueva York. El marketing y las decisiones sobre la aceptación y
expansión de relaciones son responsabilidad de los gerentes de relaciones
argentinos, con la aprobación del titular de la unidad y el departamento
administrativo.
Según el titular de la
unidad de Instituciones Financieras, el documento principal que refleja la
información de debida diligencia para el cliente es el Estudio de Información
Básica ("BIR"), que contiene información sobre la historia y
naturaleza de la institución, su propietario y su condición financiera. Además,
el legajo del cliente tendrá una lista de ítems o información que deber ser
averiguada. El titular de la unidad de Instituciones Financieras dijo que el
Citibank también tiene en cuenta otros factores de carácter cualitativo que no
aparecen en ninguna lista y no son requisitos excluyentes, como la reputación
de la institución y el requisito de un mínimo de 5 años de experiencia operatoria
en el mercado, balances auditados, ciertas cantidades mínimas de capital y si
la institución le es familiar a algún oficial superior del Citibank.
Los monitoreos en curso
consisten en actualizaciones anuales del BIR y visitas y llamadas al cliente.
De todas maneras, el titular de la unidad de Instituciones Financieras le dijo
al Minority Staff que el Citibank ARGENTINA no hace una revisión mensual de los balances de las
cuentas de los clientes, que lo hacía el Citibank Nueva York. El titular del mercado
en Citibank Nueva York no estuvo de acuerdo con esa observación. Le dijo al
Minority Staff que el Citibank Nueva York solo controlaba los temas
relacionados con los descubiertos y créditos y no supervisaba las cuentas
mensuales. Dijo que la oficina del Citibank en Tampa era responsable de
supervisar el lavado de dinero. El titular de la unidad de Instituciones
Financieras en Citibank ARGENTINA
comentó al Minority Staff que creía que el gerente de relaciones de MAB debe de
haberse encontrado personalmente con miembros del MAB cuatro veces al año y
hablado con ellos por teléfono varias veces. Observó que la atención que se le
proporcionaba a un cliente dependía de la magnitud de la relación. Aclaró que
MAB era un cliente relativamente pequeño porque tenía sólo un producto,
servicios bancarios electrónicos.
La Política del Citibank
sobre las Cuentas Corresponsales "pantalla" y offshore. Cuando se le preguntó al
Citibank, en la investigación del Minority Staff con respecto a las operaciones
corresponsales, si el Citibank "mantendría, como política, una relación
corresponsal con un banco (a) que no tiene una presencia física fija en ninguna
dirección, como en el caso de un banco pantalla", el Citibank respondió:
El GCIB [Global Corporate
and Investment Bank) no mantiene relaciones con bancos clientes que no tienen
una presencia física fija en un lugar específico o con bancos con licencias
para operar exclusivamente fuera de la jurisdicción en donde están autorizados
a ejercer.
Cuando se le preguntó al Citibank
si "mantendría una relación corresponsal con un banco (b) con licencia
para operar fuera de la jurisdicción autorizada" el Citibank respondió:
El GCIB no abre cuentas
bancarias para bancos que no tienen una presencia física fija en un determinado
lugar o con bancos cuyas licencias le permiten operar exclusivamente fuera de
la jurisdicción autorizada. Sin embrago, el GCIB puede abrir una cuenta
bancaria para subsidiarias o filiales off-shore de un banco cliente existente.
Cuando se le preguntó cómo
el Citibank ARGENTINA
pudo haber aceptado la cuenta corresponsal de MAB (que no es una filial o
subsidiaria de un banco sino de una firma de títulos) en vista de las políticas
del Citibank como expresó en su informe preparado por su vicepresidente y director
administrativo del Global Corporate and Investment Bank, el titular de la
unidad de Instituciones Financieras respondió que no sabía si lo que el
vicepresidente informó como política del Citibank era correcto. Aclaró que la
apertura de la cuenta del MAB fue aprobada por el departamento de
administración del Citibank. En la reunión, los representantes del Citibank
también observaron que como subsidiaria de M.A, las actividades del MAB estaban
incluidas en el informe del grupo M.A. para los reguladores argentinos. Sin
embargo, el Minority Staff remarcó que el organismo con potestad normativa de
una firma de títulos es diferente al de un banco, y ese informe no puede
garantizar una investigación de las áreas críticas y potencialmente vulnerables
de las operaciones de un banco.
Cuatro meses después de que
este tema fue debatido y que el Minority Staff haya pedido la clarificación de
la política, el asesor legal del Citibank le escribió al Minority Staff el 29
de septiembre de 2000 para replantear
la política del Citibank. El asesor le informó al Minority Staff que la
política presentada en el informe del Citibank estaba "incompleta y había
ocasionado un malentendido sobre las circunstancias en que el Citibank tiene
relaciones de cuenta con bancos off-shore". El asesor del Citibank
describió una política modificada con respecto a los bancos off-shore que no
tienen presencia física en la jurisdicción off-shore.
Por supuesto que estos
vehículos deben distinguirse de los bancos con licencias off-shore que no están
afiliados a alguna institución financiera off-shore. Para esos bancos, la
presencia física puede ser un indicador de una operación legítima (y la
ausencia de una presencia física sugiere que debería hacerse una investigación
sobre la legitimidad de las operaciones de ese banco.)
Para el Citibank, la clave
para asegurar la viabilidad y reputación de un banco off-shore, que sea una
filial de una institución financiera, es un conocimiento apropiado del cliente
respecto al grupo de la institución financiera. La supervisión reguladora de
las jurisdicciones off-shore es irregular y no es completamente confiable.
Además, aunque las instituciones financieras generalmente informan sobre las
actividades de sus subsidiarias, subsidiarias off-shore inclusive, en estados
financieros consolidados que usualmente se presentan a los reguladores, en los
casos en que la institución financiera matriz no es un banco, la supervisión
por parte del regulador bancario en la jurisdicción off-shore puede no llevarse
a cabo en estas circunstancias aunque los reguladores no bancarios puedan
realizar una supervisión limitada.
Las entidades off-shore que
reservan entidades que requieren operaciones físicas o de personal mínimas
frecuentemente son administradas desde un lugar más cerca de la jurisdicción de
la institución matriz que de la jurisdicción off-shore. Su personal ha indicado
cierto escepticismo sobre la
legitimidad de esas "oficinas de apoyo" y pidió información sobre la
clase de actividades que se espera que ellos llevan a cabo. De hecho, parece
ser que un test de legitimidad dependería del hecho de que si una oficina de
apoyo tiene la capacidad de imprimir y enviar balances. La necesidad de
imprimir y enviar balances dependerá de la base del cliente y la naturaleza del
negocio, y puede frustrar los propósitos de las bancas off-shore: planes de
confidencialidad e impuestos. El envío de balances por las actividades en la
cuenta del banco privado de un cliente, por ejemplo, pone en peligro la
confidencialidad como también provocar un hecho imponible. Los clientes de un
banco privado a menudo no reciben los balances sino que confían en la relación
personal que mantienen con el banquero privado.
En resumen, los bancos locales
y las instituciones financieras establecen subsidiarias off-shore por varias
razones legítimas. Cuando la filial es una vía de reserva, las transacciones
pueden ser administradas desde una jurisdicción off-shore y no es necesario una
presencia física en la jurisdicción off-shore. De esta manera, de acuerdo al
Citibank, en vez de observar la existencia o no-existencia de una presencia
física para determinar la legitimidad de una entidad off-shore, es más útil
mirar el comportamiento e índole de la institución mayor a la cual está
afiliada.
Apertura de cuenta del Banco
M.A.
Cuando se
abrió la cuenta del MAB en 1994, el Citibank
ya tenía relación con la
compañía controlante de MAB, el grupo M.A, desde 1989. El titular de la unidad
de las Instituciones Finacieras le
explicó al Minnority Staff que justamente por esa relación con el grupo M.A.,
Citibank había confiado en que la diligencia debida y el conocimiento existente
sobre la compañía controlante sustituiría a la diligencia debida habitual en una cuenta nueva. Por ejemplo,
si el Citibank no le pidió al MAB referencias de banco corresponsal previo. No
hizo cumplir el requisito de 5 años
porque, como dijo el titular de la unidad de las Instituciones Financieras, el
objetivo del requisito era asegurar que
el cliente potencial tenía experiencia en el mercado, y, como la controlante de
MAB operaba desde 1983 ya estaba cumplido. El titular de la unidad de
Instituciones Fiancieras no estaba seguro de si el Citibank había recibido una copia de la licencia del
MAB. Explicó que el Citibank había recibido un balance auditado con una nota
que establecía que el MAB estaba incorporado a las Islas Caimán y que tenía una
licencia de este país.
No está claro si el
Ciutibank entendía totalmente la magnitud de las operaciones del MAB. El Informe de información Básica
correspondiente a julio de 1994, que el
MAB había completado, decía: “ La entidad figura en el balance de Mercado
Abierto como una subsidiaria , entonces está controlada por el Banco Central argentino”.
Sin embargo, un funcionario del Banco Central argentino (BCRA) le informó a los
agentes dela Aduana de los Estados Unidos que el MAB no tenía licencia en ARGENTINA, que no estaba
sujeto a control del Banco Central y que no estaba autorizado a operar en la ARGENTINA. El presidente del
MAB, Iribarne, le dio la misma
explicación a los agentes. Además, como el titular de la unidad le había
comentado Minority Staff, el MAB fue creado específicamente como una entidad no
controlada por las autoridades ARGENTINAs para poder vender títulos y bonos
internacionales que hubiera descartado de estar sujeto a normas ARGENTINAs.
En vista de las
declaraciones de Iribarne a los agentes de la Aduana, que MAB operaba a través
de la sede del MAB en Buenos Aires, el Minority Staff le preguntó al titular
del al unidad de la Instituciones Financieras si el Citibank creía que el MAB
tenía autorización para operar en ARGENTINA. El titular de la unidad le contestó que no estaba
seguro, que era un tema legal. Sin embargo, explicó que pensaba que nadie en
el Citibank creía que el MAB operaba
como banco en la ARGENTINA.
Cuando se le preguntó si
sabía o creía que el MAB operaba como banco en otro lugar, el titular de la
unidad declaró que el MAB operaba con clientes argentinos, pero no en ARGENTINA. Explicó que como
él no se encargaba de los detalles de las cuentas , realmente no sabía, pero
que creía que el MAB tenía una oficina de apoyo en Uruguay. Observó que la
mayoría de las instituciones financieras ARGENTINAs contaban con oficinas de
apoyo en Uruguay para las facilities de las Islas Caimán. Dijo que la razón por
la cual se elegía a Uruguay era que obtener una licencia en ARGENTINA era muy caro si la
institución financiera no tenía objetivos netamente bancarios, y que operar en
las Islas Caimán era muy lejos para los clientes. Era una cuestión de costo y
proximidad lo que hacía que los bancos eligieran Uruguay.
El titular de la unidad dijo
que no estaba seguro de que alguien del Citibank hubiera confirmado que el MAB
tuviera una base de operaciones real en Uruguay. Cuando se le preguntó, el
titular respondió que nadie concurría a la oficina del MAB en Uruguay como
parte de la diligencia debida inicial
del banco. Informó que los que tomaban decisiones respecto del MAB se
encontraban en Buenos Aires, entonces no tenía sentido prestarle atención a una
oficina de apoyo en ese país. En cambio, Citibank tenía contacto con aquellos
que tomaban decisiones en la compañía controlante.
Cuando se le preguntó si
alguien del Citibank había viajado a Uruguay para confirmar que el MAB tenía
una oficina de apoyo en ese país, el
titular de unidad contestó que no. El
Minority Staff le pidió al Citibank que confirmara la existencia de esa oficina
, pero el Citibank no lo hizo.
Como se mencionó
anteriormente, en mayo de 1998, la
Aduana de los Estados Unidos presentó ,en el Citibank de Nueva York, órdenes de
embargo de las cuentas del MAB y la Casa de Cambio del M.A. El 18 de mayo de
1998 se confiscaron $1,8 millones. La
orden estipulaba el embargo de los fondos de las cuentas existentes en ese
momento. No se solicitó al Citibank que congelara o cerrara las cuentas.
Los documentos del Citibank
mustran que en el momento del embargo, el Citibank de Nueva York le informó al
Citibank de ARGENTINA
sobre el mismo, y el Citibank de ARGENTINA le preguntó al MAB sobre el tema. Según el titular de la
unidad de las Instituciones Financieras, el Citibank no estableció una conexión
entre la orden de embargo y la actividad ilegal. Cuando los miembros del Citibank ARGENTINA hablaron con los funcionarios del MAB, los
representantes del MAB dijeron que la medida los había tomado por sorpresa y
que no sabían el porqué del embargo.
Según el gerente de
marketing de Nueva York y el titular de la unidad de Instituciones Financieras
de ARGENTINA, ni el
Citibank de Nueva York ni el de ARGENTINA sabían que los
fondos ilegales eran la razón del embargo hasta Noviembre 1999, un año y medio
después de que se llevara a cabo.
En agosto de 1999, la
Subcomisión pidió los registros y los
balances que el Citibank tenía del MAB y la Casa de Cambio M.A. Como
consecuencia, el titular de mercado de Nueva York llamó al titular de la unidad
de las Instituciones Financieras de ARGENTINA y le informó que los abogados del Citibank en Nueva York
pregunataban sobre la posibilidad de cerrar las cuenta del MAB por el embargo
de 1998. El titular del mercado en
Nueva York llamó a ARGENTINA
averiguar sobre la cuenta y por qué la Subcomisión pediría los registros. El titular de la unidad de las Instituciones
Financieras en ARGENTINA le informó al Minority Staff que por un
llamado de Nueva York, le ordenó al
gerente de relaciones que de la cuenta
del MAB que averiguara más sobre la
medida de embargo. En ese momento, el titular de mercado de Nueva York y el de
Buenos Aires todavía no sabían si el
embargo tenía que ver con operaciones de drogas encubiertas.
A fines de octubre, el MAB le entregó al Citibank de ARGENTINA una carta de dos
páginas sobre las actividades relacionadas con el embargo. In esta, el MAB
decía: “ La Aduana está investigando operaciones financieras dentro de los
Estados Unidos presuntamente relacionadas con actividades ilegales”. El MAB señaló a Di Tullio como el cliente
responsable de los giros confiscados, pero no mencionó que la actividad tuviera
que ver con el tráfico de drogas. El MAB se dio cuenta de que se había reunido y que estaba
colaborando con la Aduana de los Estados Unidos.
Luego de recibir el informe
del MAB, el Citibank de ARGENTINA
le envió un e-mail al titular de mercado en Nueva York. El mail incluía los
detalles del embargo y daba información aparentemente otorgada por el MAB, que
había cooperado con la Aduana; el problema era que, en ese momento, se esperaba
un pronto procedimiento administrativo y una resolución. En el final de memo,
se ofrecía cerrar la cuenta:
A pesar de esto
y sabiendo que los accionistas son muy conocidos en el mercado y que la compañía
cuenta con controles anti-lavado estrictos, estaríamos dispuestos a cerrar nuestras cuentas de
depósitos de derechos si ustedes lo consideran necesario.
Se tomó la decisión de no
cerrar las cuentas. Según las el titular de la unidad de Instituciones
Financieras en ARGENTINA,
hacía tiempo que el Citibank tenía una relación con el grupo M.A. y nunca había
habido problemas con las cuentas de las entidades participantes; el grupo M.A.
tenía buena reputación en ARGENTINA
y el Citibank no creía que la organización o sus funcionarios estuvieran
involucrados en actividades ilegales.
El titular de la
Instituciones Financieras en ARGENTINA
le explicó a los miembros de la Subcomisión que había discutido el tema con dos
de los superiores en ARGENTINA
y estos le habían ordenado investigar el tema y averiguar de qué actividad ilegal se trataba y qué
bancos estaban involucrados. En noviembre 1999, 18 meses después de que la
orden de embargo fuera presentada en el Citibank, Citibank ARGENTINA le pidió al MAB una
copia de los giros que estaban siendo investigados y que le prepara una copia
de todos los documentos relacionados con le tema. El titular de la unidad de
las Instituciones Financieras en ARGENTINA le informó a Minority Staff que cuando el Citibank de ARGENTINA recibió las copias
de las transacciones, las revisó y los nombres de las partes relacionadas con
las transacciones le parecieron extraños para ser de inversores de ARGENTINA. Le dijo al
Minority Staff que como además
tenía información de que había habido
actividades ilegales, le informó al cliente que el Citibank iba a cerrar las
cuentas del M.A. a mediados de noviembre. En ese momento, él todavía no sabía
que los giros tenían que ver con el narcotráfico.
Al enterarse de las
noticias, MAB y sus abogados pidieron una reunión con los funcionarios del
Citibank. El día de la junta, el
Citibank ARGENTINA
finalmente recibió la información sobre el caso MAB, que decía que las
operaciones en cuestión tenían que ver con el narcotráfico. En la reunión, el
MAB le pidió al Citibank que no le cerrara la cuenta y que mantuviera la
información en secreto, porque si cerraba la cuenta o revelaba la información
arruinaría la reputación y los negocios del banco. Los funcionarios del MAB también explicaron que se estaba
negociando la venta del MAB a un banco europeo y que cualquier noticia sobre el
cierre de la cuenta o la investigación de la Aduana podría perjudicar este
procedimiento. El titular de la unidad de las Instituciones Financieras pidió
el nombre del banco europea , pero los representantes del MAB no quisieron
darlo. El MAB solicitó una reunión con
el Citibank Nueva York. El Citibank postergó el cierre de la cuenta. El
titular respondió que el tema era una
cuestión administrativa del banco y que él no podía tomar una decisión. Aunque
se trató de acordar una reunión con el Citibank Nueva York, esta nunca tuvo
lugar.
El 2 de diciembre de 1999,
unos días después de que el Citibank recibiera el material del MAB y se hubiera
reunido con los directivos, algunos
artículos de diarios decían que las cuentas del MAB habían sido congeladas por
narcotráfico. Según el titular de la
unidad de las Instituciones Financieras, en ese momento, Citibank ARGENTINA envió el material a
Nueva York y dejó el tema en manos de
del departamento administrativo Nueva York.
El titular le informó al Miniority Staff que aunque él previamente había
tomado la decisión de cerrar la cuenta, la medida no se tomó.
El 2 de Diciembre de
1999, el titular de la unidad de las
Instituciones Financieras le envió un
memorándum a gerente administrativo de ARGENTINA. El memorándum contaba la historia del caso MAB y los
pasos que el Citibank ARGENTINA
había seguido; sugería que el cierre de la cuenta se había demorado para que la
atención pública se dispersara. El memorándum decía lo siguiente:
Desde el comienzo del
procedimiento, el Citibank Buenos Aires no podía controlar las cuentas del City
de Nueva York. AML (anti- lavado de
dinero) está a cargo del seguimiento de esta cuestión y nunca nos comunicó nada
en relación a este tema. Las cifras involucradas no son muy importantes porque
son transferencias individuales de US 500.000, insignificantes en los
movimientos del cliente.
Ya se decidió cerrar la
cuenta, pero situación nos obliga a esperar unos días hasta que el tema deje de
ser público. El tema se está ventilando públicamente porque las autoridades
mejicanas enviaron cartas rogatorias buscando recuperar las propiedades compradas con estos
fondos, ya que aparentemente provenían
de bancos mejicanos.
Este caso puede utilizarse
políticamente para presionar al Congreso para que apure la sanción de leyes
sobre lavado de dinero.
Todavía creemos que el M.A.
actuó de buena fe, pero el estado público que tomó el caso puede ocasionarle problemas a la entidad,
incluso el cierre de sus operaciones.
El 3 de diciembre, el Citibank formalmente bloqueó las cuentas
del M.A. y su equipo legal investigó todas las cuentas del M.A. También, el 3
de diciembre de 1999, el gerente de relaciones
del MAB en ARGENTINA le
envió un e-mail al encargado de marketing de Nueva York, que se encargaba de la
cuenta del MAB. El mensaje incluía lo
siguiente:
Como te dije ayer, este tema
tomó estado público. Estamos en medio de una ARR que nos preguntara sobre los
siguientes puntos:
1) ¿Con qué controles anti-lavado cuenta el Citibank de Nueva York? ¿Sabemos de alguna unidad anti-lavado que controle las transacciones, ent