 |
Podríamos
decir que James Bond debería jubilarse; el siglo XXI llegó
para el espionaje y ya no se necesitan más "misiones
espectaculares" para conseguir algún tipo de información.
Preferible unos jóvenes agentes de entre 15 y 23 años, que
pueden ingresar en cualquier base de datos como si fueran 007.
Así de sencillo como suena. |
 |
Probablemente
haya escuchado hablar de los adolescentes que logran infiltrarse
con su computadora en las bases de datos de la CIA, del FBI, de
Microsoft, de numerosísimas páginas de internet, y hasta le
hayan caído simpáticos. Estos "simpáticos"
lograron, sólo el año pasado, hacer uso en forma
fraudulenta de las tarjetas de crédito de seis millones de
usuarios sólo en los EEUU. Este delito va in crescendo
a pasos agigantados, más la divulgación de información sobre
estos y otros hechos relacionados con el espionaje, nos deja
deseosos de investigarlo más a fondo. Por de pronto, la
intervención a los medios de comunicación es mucho más común
de lo que aparenta y se da a conocer. Remontémonos a los
hechos, y tomemos en cuenta dos diarios de tirada nacional tan
importantes como "Clarín" y "La Nación".
Ambos tienen a disposición buscadores (como índices de
biblioteca) en internet para facilitar el acceso a la información
que han brindado.
En el buscador del primero, teniendo en cuenta los últimos tres
meses, sólo aparecen ocho noticias relacionadas con el
espionaje. Dos son del mismo caso (supuesto ingreso en el
despacho de Aníbal Ibarra), una película, dos cartas de
lectores y algo más. En resumidas cuentas, el diario sólo sacó
cinco noticias relacionadas con el espionaje (cotidiano) en 90 días.
En caso de precisar información sobre los hackers, sólo
encontraremos algo si tipeamos en su buscador "espionaje
industrial", y muy poco de titulares relacionados. En
el caso de "La Nación" su buscador ofrece un panorama
distinto: 450 titulares sobre el tema. Pero a pesar del numeroso
material, ninguna noticia ocupó las primeras planas ni fue
investigada a fondo: los seguimientos no superaron las tres
noticias. El espionaje industrial arrojó 18 titulares sobre el
tema y, no obstante, tomando La Nación para atrás hacia el año
1996 hay sólo dos titulares vinculados al tema, y ambos sobre
la misma noticia.
Siendo que acontecimientos destacables hubo varios, pero la
investigación sistemática no superó los dos o tres días.
Veamos algunos de ellos, y lo que seguramente podría haber
llenado varias páginas si hubieran recibido otro tratamiento:
La intrusión en Microsoft: la megaempresa de Bill Gates
fue "visitada" un lapso no menor de seis semanas por
un hacker, el cual había conseguido los nuevos códigos
secretos de Windows y Office, hecho relativizado por la
firma. Sehún un artículo publicado en Techweb.com, las
intrusiones se habrían extendido no por seis semanas, sino por
seis meses. Lo que agravaría el hecho es que, según un
ciberpirata que se hace llamar Cáncer Omega, la consumación
del mismo no muestra evidencias del trabajo de un profesional,
sino que la causa fue el descuido de un empleado. Hay que tener
en cuenta que se filtró un virus, el QAZ Troyan, que ya no era
considerado peligroso. El mismo fue descubierto hace cinco meses
en China y ya había sido identificado por la empresa Symantec.
Esta "infección" es conocida como "gusano",
que se filtra en el sistema y desde su interior envía contraseñas
que consigue por e-mail (que en el caso habrían sido enviadas a
Rusia).
No obstante la altísima gravedad del hecho, la credibilidad de
la empresa no fue afectada. Es más, el día que se dio a
conocer la noticia sus acciones subieron más del 6% (coincidía
con la divulgación de uno de sus nuevos programas). Sin ir más
lejos, el asunto fue tan poco tenido en cuenta por los
especialistas y la opinión pública que, según la consultora
Hay Group, Microsoft está tercera en la lista de empresas "mas
admiradas del planeta".
La red de espionaje de Echelon: Diseñada durante la
Guerra Fría y conformada por EEUU., Canadá, Nueva Zelanda y
Gran Bretaña, su objetivo era el de espiar a los países del
Pacto de Varsovia para, luego, usarlo en la propia seguridad. Sin
embargo, según denunció el Parlamento Europeo en febrero del año
pasado, se utiliza ahora en pos del espionaje industrial,
empresario, y según otras fuentes, hasta para investigar las
administraciones de otros países. Esta red es capaz de
entrometerse en millones de telecomunicaciones a lo largo de
todo el mundo. Es más, lo hace.
Tomemos en cuenta las palabras de Bob Barr, representante
republicano y ex miembro de la CIA: "Las acusaciones de
que el gobierno intercepta -sin discriminación alguna- millones
de conversaciones cotidianas por internet o por teléfono, son
serias. La primera pregunta es qué es lo que Echelon está
juntando, qué hace con eso". Según una ministra
francesa, toda comunicación de empresas en su país debe
cuidarse en extremo, si no casi seguro será interceptada por
esta red que compilaría información de índole industrial.
Tomando
como fuentes nuevamente a "Clarín" y el sitio de
internet seprin.com, el Parlamento Europeo ya había dilucidado
dos casos en los cuales empresas norteamericanas tomaron ventaja
por sobre las del Viejo Continente. Un abogado inició una
demanda en contra de Gran Bretaña y los EEUU aduciendo que habrían
robado secretos industriales importantísimos. Sin
ir más lejos, el ingeniero argentino Ariel Garbarz aseguró
que esta red podría haber espiado en el Banco de Desarrollo,
llegando incluso a intervenir las líneas telefónicas del
Ministerio de Economía. Su informe fue relativizado por
dicho Ministerio. Aseguró que la técnica utilizada sólo puede
ser provista por la agencia AST, la cual ... provee a Echelon.
En nuestro país, la SIDE es el único ente oficialmente
autorizado a contar con este material pero el organismo descartó
el informe del ingeniero.
Las escuchas de celulares: la posibilidad de llevarlo a
cabo, a pesar de que no fue una noticia, cabe decir que hay
sitios como seprin.com, pablin.com, etc. que hasta ofrecen
recetas sobre cómo escuchar conversaciones de celulares ajenos
de marcas tan importantes como Ericcson y Motorola. No hay por
qué preocuparse, también hay información en el mercado negro:
en éste se consiguen encriptadores (protectores) para evitar el
riesgo. También se habla de artilugios del tamaño de una
moneda que permiten escuchar conversaciones a 30 metros de
tecnología rusa y alemana. Uno de esos sitios hace referencia a
la falta de responsabilidad por el mal uso de esta información,
y advierte que según las leyes argentinas "la señal
está en el aire, y hay un vacío legal sobre el tema".
Si se me permite la pregunta, si esto fuera un delito tipificado
como la lectura de correspondencia privada, ¿no sería apología
del delito?.
El espionaje a Aníbal Ibarra: a fines de noviembre del año
pasado el actual Jefe de Gobierno porteño denunció el hallazgo
de micrófonos ocultos en su despacho. La empresa privada de
seguridad AVE fue la encargada del "barrido" del
lugar, hallando un cableado en varias de las dependencias,
incluyendo la sala donde trabaja Cecilia Felgueras. Hay
varios antecedentes: Ibarra ya había denunciado la posibilidad
de que su celular sea víctima de las escuchas, Machinea
también, e incluso Fernando De la Rúa cuando ocupaba el
mismo despacho. Este lo había barrido en varias oportunidades,
e incluso ordenó instalar una línea más segura por haber sido
víctima en su propia casa. Este despacho no fue barrido por
Enrique Olivera, e Ibarra lo hizo a los tres meses de
ocuparlo.
El Código Penal no tipifica este tipo de investigaciones a
la privacidad, y no es de sorprender que el mismo Aníbal
Ibarra sea el principal impulsor de la reforma del punto en
cuestión de nuestro código. En el website de "Clarín"
se alude a la decisión del Jefe de Gobierno de confiar la
investigación a una empresa privada, en vez de encargárselo a
la SIDE. El mismo organismo que fue acusado por el ex
vicepresidente Carlos Alvarez de divulgar falsa información
sobre su vida privada. No obstante, Aníbal Ibarra se puso en
contacto con el Servicio de Inteligencia y está a la espera de
la respuesta. No hubo ningún indicio sobre posibles
responsables, y el funcionario sólo dijo que "no se le
ocurre quienes, pero pueden haber sido muchos" (¿!).
Pese a la brevedad de lo expuesto y de dejar afuera temas como
lo acontecido entre BMW y Renault, no podemos pensarlos como
hechos aislados y, si se me permite, mi impresión es que no se
les dio la trascendencia que verdaderamente merecieron estos
hechos, que no fueron para nada menores. El espionaje parece no
ocupar un lugar preponderante en la agenda de los medios de hoy.
Basándose en esta última afirmación, se desprenden otras dos:
el espionaje no es tan importante quizás por el enorme caudal
de datos que nos arroja la mundialización, o bien el
espionaje está cumpliendo su objetivo de apartarse del análisis
de la opinión pública, facilitándose a sí mismo su tarea.
A título meramente personal, si yo pude encontrar, en tres
horas de búsqueda, el método para "pinchar"
celulares, ¿qué podría encontrar con un poco más de tiempo?.
|
|