RECOPILACION SOBRE LA RED ECHELON DE ESPIONAJE
Información del Diario Clarín - Recopilacion de Datos :


Lo dijo el espía canadiense Mike Frost. Relató a la CBS el caso de una mujer marcada como posible terrorista por un comentario inocente que hizo sobre su hijo.
Washington. ANSA
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El escándalo de la red espía Echelon, liderada
por la inteligencia de EE.UU., Canadá, Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelanda
para "pinchar" millones de e-mails, llamados telefónicos y faxes en
todo el mundo, sigue dando que hablar. Mike Frost, espía canadiense entrenado
para trabajar con "la gran oreja", asegura que "hay gente
inocente que cae en las grietas de la red", que poco tiene que ver con
"los chicos malos" que la telaraña supersecreta pretende detectar.
En una entrevista televisada que saldrá al aire hoy en el programa de la CBS
"60 Minutos", partes de la cual Clarín ya publicó en su edición
de ayer, Frost se inquieta al indicar: "Lo que me perturba es que no se
puede adosar responsabilidad y no hay garantías para los inocentes que
finalizan en la red".
Frost relata el caso de una mujer cuyo nombre y número de teléfono
terminaron en la base de datos de Echelon como una posible terrorista después
de que mantuvo una conversación con una amiga a la que le contó que su hijo
hizo un papelón durante una obra de teatro en el colegio, usando la expresión
en inglés "he bombed" (puso una bomba).
"La computadora -dice Frost- detectó la conversación. El analista no
estaba muy seguro de qué estaban hablando, entonces, inclinándose por el lado
de la precaución, enlistó a la mujer".
Como adelantó Clarín ayer, Frost aseguró que la ex premier británica
Margaret Tatcher también requirió los servicios de Echelon para espiar a dos
de sus ministros de los cuales desconfiaba.
Margaret Newsham, otra espía que trabajó en el proyecto Echelon, en la base de
recepción de Menwith Hill, Gran Bretaña, le dijo a la CBS que ni siquiera
los políticos norteamericanos están al reparo de la red. Unos 20 años atrás,
Newsham quedó desconcertada al escuchar la voz del senador republicano Strom
Thurmond en sus auriculares. "Hasta donde yo sabía, las voces
interceptadas tenían que ser en ruso, chino, extranjeras", dijo.
El Parlamento Europeo denunció el miércoles que la red se usa para robar
secretos comerciales a las empresas europeas. Ayer, el canciller de Chipre,
Yiannakis Cassulides, aseguró que Gran Bretaña podría estar utilizando las
bases militares que tiene en la isla para espiar a Europa.
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La red de escucha electrónica Echelon, liderada
por EE.UU. y que, según una denuncia europea, sería usada para espionaje
industrial, también habría espiado a organismos oficiales argentinos.
De acuerdo con informes que circularon ayer en Buenos Aires, un blanco habría
sido el Ministerio de Economía.
El ingeniero Ariel Garbarz, consultor especializado en protección de líneas
telefónicas, quien dijo tener contratos con esa cartera y la de Salud, señaló
a Clarín que en enero comprobó que 21 líneas de Economía estaban
intervenidas, vía satélite desde el exterior, con la misma tecnología que
utiliza Echelon y que así lo informó al ministerio.
Altas fuentes de esa cartera, consultadas por Clarín, reconocieron la
existencia de un informe, pero lo relativizaron y negaron la relación
contractual con Garbarz. En la SIDE fueron más terminantes. Las fuentes dijeron
que no tienen ningún conocimiento de las supuestas pincha duras.
El ingeniero aseguró que realizó un chequeo de las líneas del ministro José
Luis Machinea, de sus secretarios y subsecretarios. En ese procedimiento, dijo,
se comprobó que la computadora interceptora es de la firma AST, uno de los dos
proveedores de la ultrasecreta National Security Agency, la agencia
estadounidense que controla el Echelon.
Esa terminal, de la que también obtuvieron el número de serie, trabaja con el
software STG, que permite intervenir comunicaciones telefónicas, e-mail y de
fax, a través de fibra óptica, de cable y de satélite.arbarz aclaró que este
sistema sólo pueden comprarlos agencias de espionaje autorizadas por el
Departamento de Estado norteamericano. En la Argentina, la Secretaría de
Inteligencia del Estado (SIDE) es el único organismo autorizado legalmente a
contar con ese software.
"Todos los datos desde lo tecnológico están indicando que el espionaje
se está haciendo desde el exterior y vía satélite" a través de ese
software, opinó Garbarz.
El STG incluye un dispositivo de seguridad que es actualizado cada 24 horas por
el Departamento de Estado de EE.UU., lo que hace prácticamente imposible que
sea violado. Para mantener activo el programa, es necesario estar conectado con
el Pentágono cada 24 horas.
El ingeniero aseguró que esas conclusiones están en el informe que elevó al
Ministerio y que firmó junto con ingenieros de la Universidad Tecnológica
Nacional, de la UBA, de la propia cartera y refrendado por el escribano adjunto
del Gobierno nacional.
"Machinea está al tanto de la situación", insistió el ingeniero.
agregó que el ministro también tenía las líneas intervenidas en la Fundación
para el Desarrollo, en la que trabajaba Machinea antes de hacerse cargo de
Economía, con tecnología que utiliza el sistema Echelon.
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París. The New York Times.
Especial para Clarín.
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El temor de que los Estados Unidos, Gran Bretaña
y otros países de habla inglesa estén usando una enorme red de espionaje, satélites
y computadoras incluidos, para interceptar miles de millones de
comunicaciones telefónicas, e-mails y faxes por hora en Europa, despertó
ayer airadas reacciones a lo largo de todo el Viejo Continente, aun después de
que Wahington y Londres negarán todo el asunto.
Lo cierto es que la red existe. Se llama Echelon. Es una telaraña de estaciones
de vigilancia e interceptación plantada a lo largo del planeta, de la cual
participan EE.UU., Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
Diseñada durante la Guerra Fría por la Agencia de Seguridad Nacional de
EE.UU., la red puede filtrarse en millones de comunicaciones en busca de
palabras como "bomba" o "terrorismo".
Pero eso no es lo que Europa está denunciando sino más bien que la
Comunidad Económica Europea es vigilada por ese mecanismo en un espionaje
industrial que ya habría cobrado réditos.
La acusación la lanzó el Parlamento Europeo, que ayer difundió un revelador
informe periodístico que entre otras cosas denuncia que las comunicaciones
interceptadas por la red Echelon ayudó en dos ocasiones a compañías
estadounidenses a ganar ventaja sobre las europeas.
El informe asegura que Echelon puede "pinchar" fácilmente "miles
de millones de mensajes por hora", incluidas llamadas telefónicas, faxes y
e-mails privados.
A pesar del rechazo de los países involucrados, los parlamentarios europeos
llamaron a tomar acciones drásticas.
"Tenemos todas las razones para estar shoqueados por el hecho de que esta
forma de espionaje, que viene funcionando desde hace años, no ha
impulsado ninguna protesta oficial", se quejó Nicole Fonatine, el actual
presidente del Parlamento Europeo.
Washington y Londres tuvieron que salir ayer a desmentir la idea de que sus países
están usando información secreta para impulsar sus propias economías.
"No es la respuesta más corta", sentenció en Londres, el
mismo primer ministro británico, Tony Blair. "Estas cosas son manejadas
con reglas extremadamente estrictas y esas reglas siempre se van a usar".
En Washington, el vocero del Departamento de Estado, James Rubin, aseguró que
"las agencias de inteligencia estadounidenses no tienen por misión
involucrarse en espionaje industrial o en obtener secretos comerciales para
beneficiar a una o mucha compañías norteamericanas. Si bien no podemos hacer
comentarios sobre el contenido del informe, podemos decir que la NSA no está
autorizada para proveer información de inteligencia a empresas privadas".
Pero las explicaciones hicieron poco y nada para enfriar la furia europea,
especialmente la de Francia, donde la ministra de Justicia, Elisabeth Guigou,
dijo que las compañías francesas tienen que encriptar la información
sensible para evitar la detección del espionaje de EE.UU.
"Tenemos que ser lo más prudentes posible en la transmisión de datos.
Esos datos nunca pueden contener información vital, especialmente cuando
depende de la retrasmisión satelital con conexiones internacionales", dijo
Guigou a la Asamblea Nacional (Parlamento), en París.
Un abogado parisiense ya inició una demanda contra Gran Bretaña y EE.UU.,
denunciando que Echelon robó a las industrias europeas algunos de sus más
valiosos secretos comerciales.
Legisladores de Italia, Alemania y Dinamarca están demandando una investigación
pública sobre la red espía. Y en EE.UU., sectores privados ya lanzaron una
demanda para que se entreguen los documentos oficiales sobre Echelon.
El escándalo estalló con la decisión del Parlamento Europeo de difundir el
informe sobre Echelon que había sido elaborado hace 18 meses por el periodista
Duncan Campbell.
"Acá no estamos hablando de algo trivial... no podemos detenerlos, van
a seguir", aseguró Campbell, quien afirmó que Echelon monitorea e
intercepta comunicaciones comerciales sensibles europeas. "Su nivel de uso
está saliendo de control. La capacidad de filtrarse en sistemas es
enorme", advirtió el periodista, para agregar que la mayoría de las
comunicaciones de Internet pasa a través de los Estados Unidos y por al menos
nueve puntos de intercepción de la NSA.
"Echelon es una caja negra, y realmente no sabemos qué hay adentro. No
sabemos a quién apunta, por qué y para qué, ni qué sé está haciendo con
esa información", dijo Barry Steinhardt, de la American Civil Liberties
Union.
El velo de misterio en torno Echelon desvela a los mismos parlamentarios de
Estados Unidos como Bob Barr, representante republicano y ex miembro de la CIA:
"Las acusaciones de que el gobierno intercepta sin discriminación alguna
millones de conversaciones cotidianas por Internet o por teléfóno son serias.
La primera pregunta es qué es lo que Echelon está juntando, qué hace con
eso", dijo Barr.
Viernes
25 de febrero de 2000
Una "gran oreja"
El sistema Echelon, o la "Gran
Oreja", fue desarrollado en la década de 1970 y es operado
a escala mundial por los Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá,
Australia y Nueva Zelanda. Es un sofisticado y potente programa que permite
interceptar en todo el planeta comunicaciones transmitidas vía satélite. |