Publicación Enviada a SEPRIN : transcribimos Literalmente y no abrimos juicio de veracidad o falacia 9-07-01:

              THE NEW SUNDAY HORSE WATCH

    El Alerta Rojo Cavallo –

Investigación: Adrian Salbuchi

No. 1                                                  Buenos Aires, Argentina                   -              Domingo, 8 de julio de 2001

 

C

omo venimos señalando en nuestros recientes informes, nuestro primer ministro de economía  Domingo Cavallo (debe pronunciarse siempre con el más puro acento ríoplatense), se está transformando en un verdadero peligro social.  Hoy es casi nuestra principal hipótesis de conflicto.  Co-autor, junto a Carlos Menem (RE), del actual modelo desconstructivo, desarticulador y disolvente de la Nación Argentina, Cavallo es también el “padre de la Convertibilidad” y sus hijos (de)putativos, son las grandes corporaciones monopólicas privadas que manejan el país y condenan a la Argentina a la paz de los cementerios. 

Hoy el Nuevo Cavallo nos ha sido enviado por David Rockefeller (J P Morgan Chase Manhattan Bank, Exxon-Mobil, Council on Foreign Relations, Trilateral Commission, Americas Society), William Rhodes (CitiCorp, Americas Society, Council on Foreign Relations, Trilateral Commission), George Soros (Soros Fund, Dolphin Fund, Council on Foreign Reklations, Trilateral Commission), David Mulford (Credit Suisse First Boston, Council on Foreign Relations)y Paul Volcker (James Wolfensohn Bank, Federal reserve Bank, Credit Suisse First Boston Bank, amigo de Rubén Beraja) entre otros, para terminar de enterrar a nuestro país.

Ya hemos señalado que Cavallo es el único argentino (bah, lo de “argentino” es un decir: digamos que tiene pasaporte y DNI emitido por la Policía Federal), miembro de la poderosa Trilateral Commission fundada por David Rockefeller.  Ha sido ahijado (y apoyado económicamente) por la Americas Society (cuyo presidente vitalicio es el octogenario  Rockefeller) y hoy es el gerente nombrado por los poderosos para el management de la Argentina S.A.. 

Y como todos los días Cavallo parece darnos alguna nueva sorpresa, hemos creído oportuno iniciar este modesto servicio de alerta para que los argentinos podamos seguirle los pasos a este gigante de la finanzas internacionales y a las fechorías que planifica y ejecuta junto a aquellos apóstoles del Interés Nacional argentino que son Rockefeller, Soros, Volcker, Brady, Kissinger, Mulford y Greenspan entre tantos otros.   Hoy les enviamos esta primera entrega con un menú de bocadillos agridulces:

 

“Caballa a la Italiana”

D

e gira por Europa, el 7 de junio Cavallo se entrevistó con Giovanni Agnelli, (capo de la FIAT de Turín, director de la Trilateral Commission, miembro del Grupo Bilderberg y del World Economic Forum, entre otros). Su entrevista en Turín con Agnelli fue para proponerle que invierta más en su natal Córdoba.  Cavallo destacó ante la prensa “el gesto de Agnelli de venir un día sábado para recibirlo en sus oficinas”, pero el Don Corleone automotriz prefirió abstenerse de apoyarlo hasta tanto se vean resultados más concretos del flamante gerente de la Trilateral en la Argentina. Cavallo aún debe demostrar que hace bien los deberes encomendados por los dueños del mundo.  A pesar de este amargo trago, un finísimo(¡!) Cavallo se mostró entusiasmado con el “almuerzo exquisito” que le brindó Don Giovanni, consistente en “un pescado a la sal impresionante” (Cavallo dixit).  (ver “La Nación” 08-Jul-01)

 

Cavallo & Soros, Inc.

L

a amistad de nuestro primer ministro con George Soros viene de hace varios años y se centra en que ambos militan en la Americas Society de Nuevas York.  Soros le brinda un amplio apoyo a la gestión gerencial de Cavallo.  Recordarán los lectores que en Noviembre de 2000, a las pocas semanas de la traición del ex-vicepresidente Carlos “Chacho” Álvarez,[1] el inefable Cavallo propuso públicamente que debiera haber elecciones para reemplazarlo y dijo “si hubiera elecciones a vicepresidente yo me postularía para el cargo”.  Esas declaraciones tuvieron una amplia resonancia y se hicieron con motivo de la presentación en la Argentina del fondo de inversiones Dolphin Fund que pertenece, precisamente, a George Soros.  Recordemos que este especulador centroeuropeo nacionalizado estadounidense, tiene en su record, entre otras cosas, el haber especulado contra la libra esterlina inglesa en Septiembre de 1996 obligando al gobierno conservador británico a retirarse del Mecanismo Europeo de Monedas, y luego atacó la moneda malaya por lo que el primer ministro de Malasia, Dr. Mohammed Mahathir lo acusó explícitamente de enemigo de su país.  

En Estados Unidos el ex-jefe de la DEA[2], Thomas Constatines y el Gral. Barry Maccaffrey lo denunciaron ante el Congreso de su país por favorecer el narcotráfico.   Las conexiones de Soros con la narcoguerrilla colombiana a la que estaría financiando indirectamente a través de la Human Rights Watch. también están siendo investigadas.

 

Cavallo, “¿se da?”

R

esulta entonces interesante leer una carta pública fechada 01-Jun-1998 enviada por el Lindesmith Center de Londres al Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan y firmada por, entre otros George Soros (financista del Lindesmith Center).  Entre su centenar de firmantes aparecen Graciela Fernandez Meijide (siempre preocupada por la evolución de las bolsas), Adolfo Pérez Esquivel, Carlos Juan Moneta y – primerito en la lista de firmantes - Domingo Felipe Cavallo.  Esa carta refleja una gran preocupación por el flagelo de las drogas.  Dicen entre otras cosas sus firmantes: “creemos que la guerra global contra las drogas hoy causa más daño que las drogas en sí”.  Seguidamente, se queja la carta de que “cada año los gobiernos aprueban medidas más punitivas y costosas para controlar las drogas.  Cada día los políticos apoyan nuevas estrategias contra la droga”... “En muchas partes del mundo, las políticas contra la droga impiden esfuerzos de salud pública....se violan los derechos humanos....y se inunda a las cárceles con cientos de miles de personas que violan las leyes contra las drogas”.    Creen sus firmantes que “si se persiste en las actuales políticas, ello solo resultará en más abuso de drogas y más fuerza para los mercados y criminales de la droga”.  

Terminan apelando al Secretario General para que “inicie una dialogo verdaderamente abierto y honesto respecto del futuro de las políticas de control de las drogas, en el que el miedo, los prejuicios y las prohibiciones punitivas cedan al sentido común, la ciencia, la salud  publica y los derechos humanos.”   Pedir que “cesen las prohibiciones punitivas” contra el narcotráfico significa, palabra más palabra menos, que Cavallo se adscribe al movimiento avalado por su amigo Soros, por el semanario londinense “The Economist”[3], por la ONG Human Rights Watch y por muchos otros de legalizar las drogas “suaves” con la excusa de poder así mejor controlarlas. 

Seguramente, luego propondrán legalizar la cocaina y la heroína.  Entonces Cavallo seguramente querrá convencernos que así por lo menos la venta de drogas pagará IVA, Ingresos Brutos y Ganancias, lo que brindará a nuestro primer ministro una nueva fuente de ingresos para reunir los dineros que necesita para pagar los intereses usurarios de la Deuda Externa que él mismo ayudó a generar y cuyo pago al exterior hoy ha venido a gerenciar.  Esta carta fue publicada en el matutino The New York Times (otro medio manejado por directivos y formadores de opinión salidos de la Trilateral Commission y el Council on Foreign Relations). 

 

 

E

n las semanas por venir, seguiremos brindándoles más información sobre las andanzas internacionales de nuestro primer ministro de economía.  Salvo que a raíz de la lucha sorda y oscura interna que hoy tiene lugar entre los sectores poderosos que impulsan y dirigen el actual proceso globalizador, llegara a decidirse que Cavallo no les sirve más y que lo terminen echando de su puesto.....

Recomendamos a los lectores interiorizarse sobre las denuncias realizadas por los Dres. Juan Gabriel Labaké (PJ) y Juan Carlos Iglesias (UCR) contra Cavallo y Daniel Marx (hoy viceministro de economía y socio del ex–secretario del tesoro estadounidense Nicholas Brady – el del famoso Plan Brady y sus bonos de deuda), por fraude a raíz de las enormes comisiones y gastos pagados a siete bancos multinacionales con motivo del reciente Megacanje de Deuda. También recomendamos los excelente informes del Executive Intelligence Review. 

Por último, ponemos a disposición nuestros artículos sobre Cavallo, la deuda externa y el cerebro del mundo que hoy maneja las riendas del poder en la Argentina.  Pueden pedirlos a vuelta de E-mail o consultando el sitio en la Web de La Editorial Virtual,  http://ar.geocities.com/ediciones2001

Hasta la próxima!

 



[1] Decimos traición, por cuanto un funcionario elegido por el pueblo no tiene derecho a renunciar a su mandato, salvo que sea por razones estrictamente de orden personal.  Un ministro, un secretario de estado, tiene derecho a renunciar, por cuanto su nombramiento fue realizado por el presidente o algún ministro y cualquier desacuerdo queda entre ellos. 

Pero si un señor como el Chacho Álvarez se pasa meses convenciendo al Pueblo que lo vote, que confíe en él, que “no lo va a defraudar”, y ese pueblo luego el día de las elecciones deposita su voto confiando en él, entonces el así ungido no tiene ningún derecho moral y ético a borrarse.  Si Chacho descubrió que no le gustaba el gobierno de Fernando de la Rúa, Santibañez, Freddy Storani, Machinea y Rodriguez Giavarini, lo único que le quedaba era bancárselo y pelear para cambiar las cosas desde el puesto de vicepresidente para el que se lo votó.  Irse porque no se está de acuerdo es cobardía como persona, traición al pueblo y falta total de los atributos masculinos indispensables para ser conductor en tiempos de crisis.  En fín, lo único positivo de ese episodio es que por lo menos un hombrecillo flojo se queda hoy en su casita.

[2] Drug Enforcement Agency – la agencia estadounidense de lucha contra el narcotráfico

[3] Vocero informal del Royal Institute of International Affairs de Londres, organización gemeral del neoyorquino Council on Foreign Relations.