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5-08-00
Segun Nuestra informaciones el Comisario Inspector Iglesias es un Hombre muy querido y odiado en su comunidad.
Un llamado anonimo e´n la Comiseria 1ra de La Madrid, advertia de la liberacion de dos delicuentes zonales muy peligrosos, se accedio al pedido, pero los Cchicos aperecieron Muertos
Un empleado de La Estacion de Servicio, ve a Chica haciendole señas, pero no las entendio o comprendio, recien al otro día llamo a la Policía. El Auto era gasolero, con lo cual daria o reforzaria la pista de ser zonal, ademas por el lugar donde los cuerpos fueron encontrados .

* Las esperanzas por hallarlos con vida
se desvanecieron a primera hora de la tarde cuando un trabajador rural encontró
los cuerpos en un monte cerca del paraje San Eloy.
* Las víctimas aparecieron abrazadas y semicubiertas con ramas, tierra y el
tapado de la joven. Ambos tenían manchas de sangre, dijo un vocero policial.
* Anoche trabajaban peritos en Criminalística procedentes de nuestra ciudad y
La Plata para determinar la forma en que los muchachos fueron ultimados.
* El ministro de Seguridad bonaerense, Ramón Oreste Verón, y el
superintendente de la Policía de la Provincia, comisario mayor Eduardo Martínez,
estuvieron en el lugar de los hechos.
CORONEL SUAREZ -- La angustiosa vigilia que durante más de una semana
mantuvieron los familiares y amigos de María Victoria Chiaradía y su novio
Horacio Héctor Iglesia Braun, así como virtualmente toda la población
bahiense, trocó ayer en horror cuando se confirmó el hallazgo de los cadáveres
de ambos jóvenes.
Corrían los primeros minutos de la tarde cuando un trabajador rural de la
estancia Sauce Corto, ubicada a unos dos mil metros de la ruta 76, a 25 kilómetros
de la rotonda de San Eloy y a 133 de Bahía Blanca, se bajó del tractor con el
que araba para caminar hacia un monte cercano donde encontró los restos
mortales.
Inmediatamente el hombre comunicó el hallazgo a la policía de este medio y
desde aquí se alertó a las máximas autoridades de la repartición en la zona,
quienes se hallaban en General La Madrid, acompañando al ministro de Seguridad,
Ramón Oreste Verón, y al superintendente de la fuerza, Eduardo Martínez.
Todos los funcionarios viajaron de inmediato en decenas de móviles policiales y
vehículos no identificables, con los cuales llegaron al campo donde se
encontraron los cadáveres. El paso por el camino rural que permite acceder al
lugar desde la ruta 76 fue cerrado por efectivos de seguridad, impidiendo el
acceso a la prensa.
A excepción de las autoridades judiciales y policiales, únicamente pudieron
acceder bomberos voluntarios de Sierra de la Ventana, Tornquist y Coronel Suárez
y algunos familiares de los jóvenes ultimados.
Anoche, al cierre de esta edición, trascendió que los cuerpos iban a ser
trasladados a la Morgue Judicial de Bahía Blanca, para la realización de las
autopsias. Previamente, una versión conocida aquí mencionaba que ese examen médico
podría realizarse en el hospital suarense.
Un vocero extraoficial que tuvo la posibilidad de ver los cuerpos en el lugar de
los hechos, admitió que presentaban manchas de sangre, pero no había
precisiones sobre la forma en que fueron asesinados.
También se mencionó que los restos se hallaban en estado de descomposición lo
que, a priori, permitiría conjeturar que los asesinatos se habrían cometido el
mismo domingo 27 de agosto, en que María Victoria y Horacio desaparecieron.
Tierra removida
Los cadáveres fueron descubiertos dentro de un monte de pinos, a unos veinte
metros del camino vecinal de tierra. En el lugar había tierra removida, lo que
hizo presuponer que la primera intención de los criminales haya sido la de
realizar una fosa.
Los cuerpos estaban abrazados, semicubiertos con ramas, tierra y el tapado de la
joven. Vestían las mismas ropas con las que habían salido poco después de la
medianoche del sábado 26, con la anunciada intención de concurrir a un cine en
uno de los shoppings de la avenida Sarmiento.
Al caer la tarde llegaron al campo los bomberos voluntarios de Sierra de la
Ventana, quienes habían sido convocados por las autoridades policiales, para
que trasladaran al lugar un equipo electrógeno que permitiera trabajar durante
la noche.
El sector donde estaban los cadáveres fue vallado en un amplio radio para
evitar el acceso de toda persona ajena a los equipos de Criminalística, con el
objeto de preservar posibles huellas.
Algunos vecinos de esa zona dijeron a "La Nueva Provincia"
que a pocos metros del sitio del macabro hallazgo se encuentra la casa donde
vive el puestero de la estancia y que el casco del campo, que pertenece a una
familia de apellido Baglioni, está ubicado a no menos de tres mil metros de allí.
El establecimiento rural, que tendría más de 3.000 hectáreas, según
versiones no confirmadas oficialmente, está dedicado a la agricultura y ganadería.
Llegada de familiares y el fiscal
Desde el mismo momento en que las autoridades policiales tomaron conocimiento
del hallazgo, el acceso al camino vecinal se convirtió en un virtual desfile de
altos jefes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, algunos de ellos ex
compañeros del padre del chico muerto, el comisario inspector Héctor Horacio
Iglesia, quien se desempeña actualmente como subjefe de la Departamental
Trenque Lauquen.
Mientras tanto, el titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 2 de Bahía
Blanca, el doctor Eduardo D'Empaire, junto con la fiscal adjunta Claudia Lorenzo
y personal judicial, llegaron al lugar alrededor de las 20, cuando ya en el
campo se hallaban el ministro de Seguridad y sus acompañantes, entre ellos el
jefe de la Departamental Sur, comisario inspector Gustavo Aníbal Moral, y el
titular de la DDI bahiense, comisario inspector Héctor Rodolfo Díaz.
Si bien voceros policiales señalaron a los medios de Bahía Blanca y de toda la
región que alguna autoridad iba a acercarse a dialogar con los periodistas, esa
circunstancia no se concretó.
Recién cerca de las 21, el comisario José Luis Vázquez, jefe de la seccional
Primera de Tres Arroyos, cuando se retiraba por el camino vecinal, confirmó que
los cuerpos correspondían a la pareja desaparecida en Bahía Blanca.
El policía se excusó de formular otras precisiones y viajó de regreso al
asiento de sus funciones.
Presas de la lógica congoja, familiares y amigos de María Victoria Chiaradía
también llegaron a la zona pasadas las 20, sin hablar con los medios de prensa.
Aproximadamente a las 20.30, llegó al campo un vehículo del cuerpo de bomberos
de Coronel Suárez en el cual, se estimaba, serían trasladados los cadáveres.
Rastrillajes infructuosos
En las horas previas al descubrimiento de los cadáveres, personal de la DDI
bahiense había realizado distintos procedimientos en la región, tendientes a
obtener algún indicio sobre el paradero de los jóvenes desaparecidos.
Según se supo, se desarrollaron intensos rastrillajes en las zonas de Micaela
Cascallares y del río Quequén Salado.
También se requisó una vivienda ubicada en la calle Sisco al 4000, de
Ingeniero White, a partir de uno de los tantos llamados telefónicos que se
recibieron en los últimos días sobre posibles lugares donde pudieran hallarse
los jóvenes.
Coincidentemente, la confirmación de los asesinatos llegó a la seccional de
General La Madrid en el mismo momento en que el ministro de Seguridad y la cúpula
policial se reunían con los jefes de las reparticiones bahienses y de toda la
región, para analizar la marcha de las investigaciones.
Augusto Meyer/Enviado Especial
diario el Día de la Plata

BAHIA BLANCA.- Los cadáveres del hijo de un comisario y su novia fueron
encontrados ayer por la policía bonaerense en cercanías del arroyo Sauce
Grande, a unos 20 kilómetros del partido de Coronel Suárez tras permanecer
desaparecidos durante ocho días.
El hallazgo de los cuerpos se concretó ayer a las 17,30, en un descampado de la
localidad bonaerense de San Eloy, en el partido de Coronel Suárez.
Hacia ese lugar se dirigió personal de la comisaría de Coronel Suárez, como
así también de la ciudad de Bahía Blanca, que desde hace ocho días estaba
buscando a la pareja, el hijo de un comisario inspector de Trenque Lauquen,
Horacio Héctor Iglesias y su novia, María Chiaradía, ambos de 19 años.
La confirmación de la identidad de los cuerpos se logró cuando el padre del
joven ultimado y Segundo jefe de la Departamental de Trenque Lauquen, el
comisario inspector Héctor Iglesias llegó al lugar del hallazgo y observó los
cuerpos.
Desde la tarde, el ministro de Seguridad bonaerense, Comisario general Ramón
Verón, llegó al lugar del macabro hallazgo junto con peritos policiales que
delimitaron la zona para preservar las pruebas y no borrar las huellas de sus
asesinos.
Cerca de las 19 llegó el padre de la víctima, el comisario Iglesias junto con
otros jefes policiales quien tuvo la terrible misión de reconocer en los cadáveres,
a su propio hijo y su novia.
Diario Hoy de la Plata
Hallaron
muertos a los dos jóvenes
Diario la nación
El caso de los jóvenes bahienses: habían desaparecido hacía ocho díasLos cuerpos de María Victoria Chiaradía y Horacio Iglesia fueron encontrados ayer en una estancia cercana a San Eloy.
Los cuerpos estaban en una zona de monte, semienterrados y cubiertos por arbustos del lugar, y fueron hallados por un peón del campo que realizaba un recorrido por la zona. Los investigadores sospechan que el crimen ocurrió hace varios días, ya que los cadáveres presentaban signos de descomposición. Hasta anoche la policía no había precisado las circunstancias del crimen.
El desenlace, inesperado, fue el epílogo de una jornada en la que el jefe de seguridad de la policía provincial, comisario Ramón Verón, viajó hasta General Lamadrid, a unos 100 kilómetros de donde estaban los cuerpos. En esa localidad, a unos 160 kilómetros de esta ciudad, dos días después de su desaparición, fue hallado el automóvil Chevrolet Corsa gris en el que viajaba la pareja y que pertenecía al padre del joven.
Las hipótesis que se manejaron fueron varias: todas las que se fueron aportando a la causa, ya que no se descartó ninguna, tal como habían señalado los investigadores.
De todos modos, anoche cobraba mayor cuerpo la versión de que se trataría de una obra realizada por profesionales o personas con un amplio conocimiento de los movimientos del personal policial o de seguridad.
Los novios habían desaparecido en la madrugada del domingo 27 de agosto, cuando salieron del cine. A las 5.20, María Victoria se comunicó con su madre, Mirta, para decirle que estaban demorados: "Tuvimos un problema mecánico. No te preocupes, mamá, dentro de una hora y media vamos a estar allá".
Como no llegaban, a las 8 los familiares hicieron la denuncia. Se inició un operativo que movilizó a todas las fuerzas policiales y civiles para dar con su paradero.
Horacio Iglesia Braun era hijo del comisario Horacio Iglesia, destacado en la comisaría de Trenque Lauquen, pero con anterior actuación como segundo jefe en la Brigada de Investigaciones y en la comisaría 1a. de Bahía Blanca.
Conocía a María Victoria desde muy chicos, por haber sido compañeros en la escuela primaria y de estudios secundarios en el Colegio Claret, de esta ciudad. Así comenzaron la relación como novios.
El
hallazgo Entre los primeros en llegar se encontraba el comisario Horacio Iglesia,
acompañando al comisario Gustavo Moral, jefe de la Departamental Bahía
Blanca, y al comisario Héctor Díaz, de la Dirección de Investigaciones y
a cargo de la pesquisa.
La madre de María Victoria llegó a las 20.25. Un fuerte cordón
policial se dispuso en unos cinco kilómetros a la redonda, para evitar el
acceso de la prensa y de los curiosos que se acercaron al lugar.
El fiscal de esta ciudad, Eduardo D'Ampaire, y la fiscal Claudia Lorenzo
llegaron al lugar para constatar el hallazgo y determinar la identidad de
los cadáveres, hecho que no se hizo oficial hasta las 21.05, en la voz de
un comisario de apellido Vázquez.
Alrededor de
las 16.30 de ayer, cuando se anunció el hallazgo de los cadáveres, todos
los efectivos policiales destacados en la región viajaron al lugar donde
estaban los cuerpos.
Las pistas El empleado dijo que en el Corsa viajaban cinco personas. Dos hombres
adelante y dos atrás. En el medio del asiento trasero iba una mujer. Recordó
que la mujer le hizo señas, pero no se dio cuenta en ese momento de que se
trataba de un intento por llamar su atención.
Esta versión había sido desestimada en principio por el comisario
Gustavo Moral: "Hay muchas hipótesis y versiones. No descartamos
ninguna, pero no tenemos datos firmes".
Una comisión policial concurrió al lugar a recoger muestras de gasoil
para compararlo con el combustible hallado en el tanque del vehículo. En el
interior había tres cuartas partes de la capacidad. Cuando Iglesia salió a
buscar a su novia tenía menos de la mitad del tanque.
Una sola
pista había quedado medianamente firme en la mesa de trabajo de los
investigadores y surgió después de que el empleado de una estación de
servicio, situada en el camino Parque Sesquicentenario de esta ciudad,
recordó que el automóvil Chevrolet Corsa gris de la pareja había cargado
gasoil a las 4 de la madrugada del último domingo.
Por
Oscar Rubén Baltián
Corresponsal en Bahía Blanca
Copyright © 2000 La Nación | Todos los derechos reservados
Diario Clarin:
Martes 5 de setiembre de 2000|
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GABRIEL BERMUDEZ. Coronel Suárez.
Enviado especial.
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Ayer por la tarde, en un camino rural ubicado a 70 kilómetros
de Coronel Suárez, al sur de la provincia de Buenos Aires, fueron encontrados
los cuerpos de los jóvenes desaparecidos hace nueve días en Bahía Blanca.
Con el descubrimiento de los cuerpos de Horacio Iglesia y María Victoria
Chiaradía, ambos de 19 años, se afirmaba anoche la hipótesis de que podrían
haber sido asesinados por una venganza dirigida contra el padre del
joven, el comisario inspector Héctor Iglesia, segundo jefe de la Departamental
Trenque Lauquen.
Precisamente el comisario inspector Iglesia estuvo entre los altos oficiales que
ayer por la tarde llegaron al lugar.
Pese al hermetismo policial que siguió al hallazgo de los cadáveres, fue el
comisario José Luis Vázquez quien le confirmó a Clarín que los
cuerpos eran los de Horacio Iglesia y María Victoria Chiaradía.
Los cadáveres fueron hallados en un monte, dentro de la estancia Sauce Corto, a
unos tres kilómetros de la ruta 76 —casi en la mitad de camino entre Coronel
Suárez y Sierra de la Ventana— por un peón rural. Fue el dueño de la
estancia quien dio la información a la Policía.
Las primeras informaciones hablaban de "certeza" respecto de las
identidades, pero nadie se atrevía a confirmarlo. La "certeza" se
apoyaba en dos datos: se trataba de cadáveres de personas jóvenes y las ropas
eran similares a la que llevaba la pareja la última vez que fue vista.
Los primeros informes forenses fueron concluyentes: el asesinato se había
producido "hace varios días, a juzgar por el estado de descomposición
de los cadáveres".
Entre quienes llegaron al lugar estuvo el ministro de Seguridad bonaerense, Ramón
Verón, y el superintendente de Seguridad, Eduardo Martínez. También se
dirigieron hasta allí, en helicóptero, peritos de la Policía Científica de
La Plata.
Los jóvenes desaparecieron en la ma drugada del domingo 27 de agosto. El sábado
a la noche habían ido al cine. Lo último que se supo de ellos fue una llamada
telefónica que María Victoria le hizo a su madre para avisarle que llegarían
más tarde. El motivo fue que habían tenido un problema con el auto.
El vehículo —un Chevrolet Corsa— fue encontrado dos días después
en un camino vecinal de General Lamadrid, a 250 kilómetros de Bahía Blanca. El
coche no tenía las patentes ni la rueda de auxilio. Tampoco estaban las llaves
ni el criquet.
Una semana después de la desaparición, la Policía de Bahía Blanca recibió
motos tipo todo terreno para realizar un rastrillaje en General Lamadrid.
La ausencia de pistas sobre los chicos desaparecidos le inyectó aún más drama
tismo al caso. Los círculos Policial y de Oficiales Retirados ofrecieron diez
mil pesos "a quien revele datos fehacientes sobre el paradero de los jóvenes".
El comisario Gustavo Moral, jefe Departamental local, debió reconocer la falta
de pistas. Un helicóptero de la Armada, una avioneta civil y una aeronave del
Gobierno provincial se sumaron a la búsqueda. Buzos tácticos de la Bonaerense
se sumergieron en el dique Paso de las Piedras.
Los familiares de la pareja, en un gesto desesperado, empezaron días atrás una
pegatina de afiches con fotos de los chicos.
Mirta Chiaradía, la madre de la chica, en todo momento repitió que la pareja
tenía "una excelente relación" con las dos familias. La mujer intentó
despejar dudas acerca de una fuga de los jóvenes.
La otra hipótesis, la de un secuestro extorsivo, día a día fue perdiendo
fuerzas. "Si los hubiesen raptado, sus captores ya se hubiesen comunicado
con las familias", argumentaron los investigadores. Anoche, finalmente, el
hallazgo de los cadáveres reforzó la hipótesis de la venganza.