16-08-01
DIPUTADO
VITAR
PROYECTO DE RESOLUCIÓN
La H. Cámara
de Diputados de la Nación
1°)-. Aconsejar al Poder
Ejecutivo Nacional abstenerse de participar en el programa de defensa
antimisiles impulsado por el gobierno de Estados Unidos, cuyo objetivo sería el
de contrarrestar la “amenaza de los llamados Estados paria” .
2°)-.
Rechazar cualquier tipo de proposición que consista en instalar una base misilística
en territorio argentino o la cesión de un simple lugar de entrenamiento para
ese u otro plan similar estratégico para los EE UU, a cambio de ayuda
financiera.
3°)-.
Respetar a ultranza el compromiso de Argentina con una región convertida en
zona de paz y mantener la posición tradicional en cuanto a sostener que nuestro
país no debe involucrarse en ese tipo de aventuras que, de llevarse a cabo, lo
convertirían en un objetivo nuclear, como consecuencia inmediata.
FUNDAMENTOS
Sr. Presidente:
Existen trascendidos periodísticos que señalan la posibilidad de que, aprovechando la crisis argentina, haya un fuerte interés en instalar una base militar extranjera en alguna parte de nuestro territorio nacional.
Aparentemente se trataría de un cambio de favores estratégicos en el que Argentina permitiría que se establezca una base militar norteamericana o una estación de apoyo misilístico a cambio de un desdoblamiento de los costos de la deuda externa.
Con relación a la aparente intención de sumar a Argentina a ese país
en su sistema de defensa misilístico, el periodismo local hace referencia a una
nota del financista David Hale publicada en el Financial Times de Londres el
18/07/01. En esta columna Hale habla de cómo el jefe del Pentágono, Donald,
Rumsfeld, puede salvar a Argentina y sugiere que este país “debería
proponerse como ayuda en la defensa misilística, a cambio de ayuda
financiera”.
Y agrega “El gobierno argentino podría dividir por dos los costos de sus préstamos si pudiera convencer al departamento de Defensa de Estados Unidos para que implante en ese país algún tipo de base militar”. “...Argentina podría solicitar al Pentágono que construya en su territorio una de sus estaciones de vigilancia del hemisferio Sur...”, escribió en esa nota Hale. Asimismo dio varios ejemplos de cómo Washington salva de la crisis a países donde tiene intereses militares estratégicos.
Coincidentemente con estas declaraciones, denuncias recientes que habría formulado el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, darían cuenta de conversaciones bilaterales Washington-Buenos Aires para implementar alguna “idea conjunta” en tal sentido.
La idea de Hale sería
conceder territorio argentino para instalar un base antimisiles norteamericana
insertada en el proyecto de defensa de la Casa Blanca a cambio de ayuda
financiera.
Hale también relató ante un diario brasileño que “estuve hace dos
semanas en el Pentágono y allí me dijeron que precisaban bases en todo el
mundo para el proyecto y la Argentina podría aportar una de las bases” para
el plan conocido como Escudo Antimisiles.
Este plan es rechazado por muchos países ya que rompería el acuerdo ABM
que ha mantenido un estado de paz desde 1972 por un lado, y por otro porque
reanudaría la carrera armamentista. El proyecto, según Donald Rumfeld del Pentágono
pretende contrarrestar la amenaza de los llamados “Estados paria” como Irak,
Irán, Corea del Norte, Libia o Afganistán
y también de dos potencias como Rusia y China.
El programa de defensa antimisiles de EE UU consiste en la creación de un escudo virtual contra posibles ataques de los denominados Estados parias, para detectar, interceptar y destruir misiles enemigos. Satélites y radares de alerta temprana en todo el mundo detectarán un misil enemigo y redes de satélites siguen su trayectoria y efectúan los primeros cálculos del posible blanco.
Radares de alta resolución en tierra siguen la ojiva y discriminan con gran precisión objetos cercanos entre sí. Los radares proveen información en tiempo real al centro del comando de su trayectoria balística. Al recibir la información sobre el misil comunica sus coordenadas a una o más bases interceptoras en tierra. Su misión es interceptar y destruir mediante un misil tierra-aire ojivas de proyectiles enemigos fuera de la atmósfera terrestre.
Brindamos esta breve explicación para que advertir y poder medir la
verdadera magnitud de este proyecto y las consecuencias de llevar adelante en
nuestro país una idea tan disparatada. Un primer informe de Cancillería al
Presidente de la Nación constata una razonable suposición: “Debe
tenerse en cuenta que una base del escudo antimisiles –o un simple lugar de
entrenamiento para ese plan- convertiría a la Argentina, en el acto, en
objetivo nuclear”, señala.
Este informe y la conclusión del financista Hale debe alertar al
gobierno argentino para no dejarse tentar por un “negocio” que a los postres
la va a perjudicar seriamente.
Dice Hale: “...el único hombre capaz de bajar las tasas de interés en
la Argentina, reducir el riesgo de contagio financiero a los mercados emergentes
y salvar la democracia en el Cono Sur de América Latina es Donald Rumsfeld, el
Ministro de Defensa de los Estados Unidos”. Sólo si asignara a la Argentina
un rol en la política de seguridad de los Estados Unidos, los inversores creerían
que el gobierno del Presidente Bush no la dejará caer en la cesasión de
pagos”.
Frase elocuente si las hay, por lo que solicitamos la aprobación del presente proyecto.
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