08-03-02

Léase en modo potencial

 

 

 

Decía el empresario Alfredo Yabrán que "el poder es tener impunidad,

 

....por lo menos quería a su familia y fue un hombre de honor, dicen muchos de su enemigos y amigos

 

 

Porque matan ¿Carlitos Menem? .... Talvez se de cuenta

 

SUCIOS:

 El expediente de la DEA sobre Duhalde lo tiene el Juez Baltasar Garzón. Alguien lo vio y nos lo contó....

 

Blancas Relaciones: En pocos días talvez se blanquee el Pacto Nuevo de Menem- Duhalde, por aquellas viejas rencillas blanca nieves...

PIEL DE OVEJA : Revista Cambio (http://www.revistacambio.com/web/interior.php?idp=62&ids=4&ida=2576

Eduardo Duhalde llegó a la Presidencia de la misma forma en que comenzó su carrera política: por un golpe de suerte y más de un negociado político. Esa es su característica más notoria desde que en 1974 se encontró con la intendencia (alcaldía) de la ciudad bonaerense de Lomas de Zamora en sus manos. Su buena estrella es tan notoria como su relación con el mundo de las drogas al que siempre le destinó recursos y planes para combatirla desde la Vicepresidencia, durante la gestión de Carlos Menem, o desde la gobernación de Buenos Aires. Pero eso no le impidió ser, junto al ex presidente y principal enemigo, uno de los políticos señalados por sus presuntos vínculos con el narcotráfico. Algo que en estos días los principales grupos multimedia argentinos se niegan a recordarle a la opinión con el argumento de que no van "a contribuir a la anarquía".

Ex salvavidas de piscina, abogado y notario devenido en líder político gracias a sus buenas relaciones con miembros de la derecha peronista, Duhalde llegó a la intendencia de la ciudad donde nació hace 60 años. Después de destituir al intendente, varios miembros de las 62 organizaciones peronistas (corriente de la derecha peronista que pugnaba por el poder a los balazos) lo fueron a buscar a su casa para que asumiera el cargo.

En 1976 fue depuesto por el golpe militar, pero a diferencia de otros compañeros de causa a él le perdonaron la vida debido a un gran favor que él hizo al Ejército desde la intendencia. Tras recibir el dato de un agente de inteligencia, el intendente le transmitió al más militarista de los dirigentes peronistas de la época, el entonces gobernador Victorio Calabró, que el guevarista Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) se aprestaba a atacar el cuartel militar de Monte Chingolo, en el partido de Lanús. Gracias a ese aviso, la que debió ser una de las operaciones militares de la insurgencia más grande de la época se convirtió en una trampa cazabobos para la organización liderada por Mario Santucho.

En 1983 los vientos democráticos lo devolvieron al cargo en medio de una crisis del Partido Justicialista que lo dejó en los primeros planos. Ya por entonces en la periferia de Lomas solían apodarlo papá porro, pero pocos conocían el origen y el porqué de ese mote. Con los años y las denuncias los vecinos irían atando cabos.

Aportes vía México

Cuando en 1999 intentó coronar su carrera política con la Presidencia debió enfrentar no sólo al candidato de la alianza opositora UCR-Frepaso, Fernando de la Rúa, un abogado conservador afiliado al radicalismo y ex representante legal de OCA (una de las empresas del empresario Alfredo Yabrán), sino también a la rémora de un gobierno viciado por la corrupción y un sinnúmero de sospechas.

click para ampliar imagenPero el principal escollo de Duhalde era el propio Menem, al que acompañó y de quien supo sacar provecho durante la mayor parte de su gestión de 10 años en los que ambos abjuraron del peronismo. Como se tenían fe, puso como compañero de fórmula al ex cantante Ramón Palito Ortega, quien de un sólo golpe consiguió un millón de dólares para los gastos de campaña. ¿Quién los depositaba? "Un grupo de mexicanos con ganas de hacer negocios en Argentina que fueron contactados por mi asesor Aldo Ducler", fue la respuesta de Palito. Esos mexicanos no serían otros que los lugartenientes de Amado Carrillo Fuentes –el Señor de los cielos, capo del cartel de Juárez–, que lograron lavar más de 20 millones de dólares a través de la financiera Mercado Abierto, propiedad de Ducler, ex secretario de Hacienda de la dictadura y administrador de los fondos de la campaña de Palito Ortega.

Cada vez que lo acusaron de tener vínculos con el narcotráfico, Duhalde dijo que se trataba de una campaña de desprestigio.

Así quedó especificado en el informe que la Comisión Antilavado del Congreso estadounidense, presidido por el senador Carl Levin, y en las investigaciones que realizaron en Argentina el ex jefe de la Interpol México, José Miguel Ponce Edmonson. En diálogo con CAMBIO, Ponce recordó: "Esos fondos ingresaron por parte de Palito Ortega, a quien Duhalde, enseguida lo raleó de la campaña. Fui testigo del profundo enojo del ahora presidente quien se vio muy afectado por ese episodio".

Cada vez que lo acusaron de tener vínculos con el narcotráfico, Duhalde dijo que "no sabía nada al respecto" y que se trataba "de una campaña de desprestigio". Fue el argumento que esgrimió cuando las acusaciones contra las mafias enquistadas en la policía bonaerense –a la que calificó como "la mejor del mundo"–, que señalaban a su jefe, el comisario Pedro Klodczyk, como un hombre permisivo en la distribución de drogas cuando estuvo a cargo de la regional de la ciudad de Quilmes. Utilizó la misma defensa en 1992, cuando el juez español Baltasar Garzón tuvo su primera aproximación a Argentina y acusó a la ex cuñada de Menem, Amira Yoma, y al ex secretario de Recursos Hídricos, Mario Caserta (amigo de Duhalde), de integrar una organización de lavado de dinero vinculada al traficante de armas sirio, nacionalizado argentino, Monzer Al Kassar.

Sin aduana

En septiembre del 1989, durante un viaje de Menem a Yugoslavia, Duhalde quedó a cargo de la Presidencia. En esos días estampó la firma, junto al ministro de Economía de la época, Néstor Rapanelli, en el decreto 642 con la designación del sirio Ibrahim Al Ibrahim como asesor especial de la aduana en el aeropuerto de Ezeiza.

Al Ibrahim era ya el ex esposo de Amira Yoma y en español sólo sabía decir "muchas gracias". Durante una entrevista con medios argentinos y españoles, Al Ibrahim –quien vive refugiado en Damasco desde que se convirtió en un prófugo de la justicia argentina y de la española–, aseguró que "Duhalde era uno de los funcionarios de gobierno que más favores me pedía en la aduana".

Eran los días en que la ex primera dama, Zulema Yoma, declaraba a boca de jarro: "Si quieren saber sobre las drogas pregúntenle a Menem y a Duhalde". Y Duhalde le encargaba a su lugarteniente Alberto Bujía retirar maletas o bultos que pasaban sin abrir por los controles de la aduana en el aeropuerto.

Las irregularidades en la aduana fueron denunciadas por el semanario español Cambio 16 y las pruebas contundentes que aportaba el semanario llevaron a que Garzón tomara la causa que involucraba a Al Kassar –quien reside en Marbella–. Con el escándalo en todos los medios, Duhalde se comunicó rápidamente con el juez "para saber cuál era su situación en el expediente", según cuenta el periodista Hernán López Echagüe, en su biografía sobre el actual presidente, titulada El otro. Como consecuencia de su investigación, López Echagüe fue víctima de dos atentados contra su vida que lo obligaron a abandonar el país. Ante la consulta desesperada del Vicepresidente, la respuesta del magistrado español fue corta y tajante: "Duhalde, yo sé qué clase de político es usted..."

Diez días antes de que la jueza María Romilda Servini de Cubría iniciara las indagatorias por esa causa, conocida como el narcogate, Alberto Bujía, uno de los hombres de confianza de Duhalde –el emisario ante Al Ibrahim– moría en extrañas circunstancias.

El Negro, como era conocido Bujía, era considerado un peso pesado de Calabró y de la derecha peronista. Desde cuando comenzó a trabajar para Duhalde en 1982, era el enviado que llevaba extraños paquetes a las familias Romero y Saadi, en las provincias de Salta y Catamarca, respectivamente. Roberto Romero y Vicente Leonides Saadi fueron los fundadores de dos dinastías políticas que hicieron historia en sus provincias (actualmente el gobernador de Salta es Roberto Romero, hijo). Bujía solía frecuentar la finca Don Alejo, propiedad de los Romeros en Salta donde en 1984 fue descubierta un pista de aterrizaje a la que llegaban aviones desde Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, que estuvo en la mira de la DEA.

Con Al Ibrahim en la aduana, Bujía no sólo visitaba al extraño asesor con el que se comunicaba por señas, sino que requería los servicios del funcionario en cada uno de sus viajes al extranjero con bultos que en los controles gozaban del mismo estatus que todos los encargos del Vicepresidente. El 16 de marzo de 1992 falleció cuando conducía su motocicleta y un camión lo atropelló de frente, según testigos del hecho. Aún así, su muerte pasó a la historia como un accidente por ebriedad.

Hombre de encuestas

En 1991 Menem le pidió a Duhalde que se presentase a los comicios para gobernador en la provincia de Buenos Aires. "Sólo acepto si cuento con el dinero necesario y la posibilidad de saber cómo estoy ubicado en las encuestas", le dijo en cada una de las negociaciones al entonces presidente. Los sondeos de opinión son su debilidad, al punto de que Duhalde no suele tomar una sola decisión de gobierno sin antes hacerla pasar por el tamiz de sus encuestadores de cabecera, los sociólogos Julio Aurelio y Ricardo Rouvier.

click para ampliar imagenEncuestas no le faltaban, pero sí dinero. Acordó con el ex presidente la creación de un Fondo de reparación histórica para el Conurbano bonaerense de 700 millones de dólares anuales, que manejó a discreción durante ocho años. Sus gastos de representación como gobernador, según lo reconoció en más de una oportunidad, ascendieron a US $720.000 anuales, reconocidos por él mismo, cuando su salario oficial era de US $5.001.

Ni el fondo ni las privatizaciones que llevó a cabo en la provincia lograron evitar que dejara en 1999 el estado más grande del país en virtual bancarrota y al borde de un estallido social que recién se consumaría en diciembre último.

Ni los numerosos casos de corrupción administrativa durante su gestión que duermen en los archivos judiciales, ni los manejos políticos en la investigación por el asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas en 1997, ni la matanza de víctimas y victimarios por parte de la policía bonaerense en el asalto al Banco Nación de Ramallo en 1999 –oscuros episodios plagados de sospechas–, son recordados en estos días por la prensa argentina. Mucho menos sus presuntos vínculos con los narcotraficantes y los aportes del cartel de Juárez a su campaña.

Nada de esto impide, sin embargo, que los jubilados que no logran cobrar sus salarios o que los gestores de esporádicos cacerolazos se lo recuerden con insultos ante las cámaras de los noticieros. Con esos antecedentes, y tal vez porque hasta ahora ha sido un hombre de suerte, es que la oligarquía política se puso en sus manos. Después de todo, la clase dirigente argentina es consecuente: confió en él, uno de sus fieles representantes, para salvarlos del abismo.

 

 

 

Recomendamos leer este libro- allí están parte del Informe de la DEA resumido sobre Duhalde-EL INFORME COMPLETO DE LA DEA SOBRE Duhalde LO TIENE BALTASAR GARZON EL JUEZ ESPAÑOL.... http://www.seprin.com/informes/yabran.htm

 

 EL AMOR EN TIEMPOS DE COLERA

 

“Yabrán va a ventilar el expediente Bujía”, dijo uno de los amigos del empresario postal ante un

funcionario de la jefatura de Gabinete. No quería ir preso y sabía que tenía información de sobra

para presionar al Gobierno. A Emir Yoma le recordó que habían quedado demasiados hilos

sueltos en la investigación del narcogate que involucró a la cuñada presidencial: Amira Yoma.

¿Qué es el expediente Bujía con el que quiso presionar Alfredo Yabrán?. Es una larga historia que

sintetizaremos a continuación.

Tal cual lo descripto en el Capítulo 3º de este libro, el día 11 de marzo de 1991 se hizo público el

primer escalón del célebre “Yomagate”, basado en una denuncia realizada por la revista española

Cambio/16.

En abril de ese mismo año, Ibrahim al Ibrahim (nombrado asesor en la Administración Nacional

de Aduanas sin hablar una palabra de castellano), prestaba declaración ante la Jueza María R.

Servini de Cubría. En una parte de la declaración confesó que: “Cuando fui designado, yo le

agradecí personalmente a Duhalde, y el mismo me solicitó que cuando fueran los señores (Hector)

Lence y (Alberto) Bujía, los atendiera personalmente (...). Varias veces Bujía y Lence me llamaron

desde el hotel Sasso para que recibiera a algunos pasajeros”. A los pocos días, y al ver que su

declaración no había tenido demasiada repercusión, Al Ibrahim, en un oficio que aclaraba tramos

de su declaración anterior, insistió con que “se le reciba declaración a los Sres. Lence y BUJÍA,

ambos secretarios privados del vicepresidente (Duhalde)”. La jueza nunca llegó a tomar

declaración a ninguno de los dos.

Corría el año 1974 y Alberto “El negro” Bujía era secretario privado de Victorio Calabró, un

hombre que había sido tesorero de la Unión Obrera Metalúrgica y logró llegar a ser gobernador

peronista de la provincia de Buenos Aires ese mismo año.

En una época signada por la violencia, es surtida la referencia bibliográfica donde se señala que

Bujía participó en enfrentamientos, aprietes, emboscadas, etc. Hasta que el 24 de marzo de 1976

irrumpió el Gobierno militar y terminó preso bajo los cargos de “asesinato, asaltos varios y

distribución de drogas en el sur del conurbano”. Los militares detuvieron por un par de meses al

Negro, hasta que en julio de 1977 lo liberaron y, ante la negativa de ayuda por parte de Calabró,

Bujía pidió amparo a Duhalde. Ese sería el comienzo de una relación estrecha y duradera.

Se señalaba además, que enrrostrarían a Bujía haber logrado conquistar la confianza de

poderosos clanes peronistas del noroeste del país para quienes habría realizado trabajos que

crecieron en importancia: paso de organizar grupos de choque y pegatinas a intercambiar con las

familias Saadi o Romero misteriosos paquetes. Entre los años 1983 y 1990, se lo solía ver en un

Chevy rojo transportando extrañas encomiendas de las zonas de Yacuiba (Bolivia) o Salvador

Mazza (Salta), ciudades en las que se administra el tráfico de la cocaína boliviana. Se dice que

Bujía afirmaba que esos paquetes eran “cajas de cigarrillos importados y perfumes franceses”

para importantes caciques del peronismo.

El día 16 de marzo de 1991, el destino quiso que muriera cuando su moto hizo colisión contra una

camioneta, a metros de la intendencia de Lomas de Zamora. Según algunos amigos del negro, éste

estaba desbordado por el alcohol y enfiló en contramano por la citada calle. Según testigos del

hecho, fue la camioneta la que se abalanzó sobre él.

Al día siguiente de tan absurda muerte, el 17 de marzo de 1991, en el marco del Yomagate, se iba

a quebrar uno de los máximos imputados. Mario Caserta prestó declaración ante Servini de

Cubría y, sin saber aún que iba a quedar como único procesado en la causa, manifestó que

Duhalde era un poderoso narcotraficante de la provincia de Buenos Aires. Pocos meses más tarde,

la conductora televisiva, Mirtha Legrand se lo iba a preguntar en persona y con gran naturalidad:

-“Dígame gobernador, usted es narcotraficante?”.

En conclusión, Alberto Bujía era la persona que más información hubiera podido brindar a la

justicia sobre la veracidad de las imputaciones que se vertirían en su contra. Sin embargo, después

de su muerte, ya nunca se van a poder conocer los datos que manejaba. Ya no va a brindar

declaración alguna.

Por otro lado, analizaremos el odio que Yabran profesaba por Duhalde que era público y

manifiesto. Tenía sus motivos.

En su primera etapa, la investigación del asesinato de José Luis Cabezas estuvo exclusivamente a

cargo de la polícia bonaerense quien, bajo el control judicial del Juez Macchi, parecio

rápidamente encontrar a los culpables, enrrostrando tal responsabilidad a la "banda de los

pepitos", unos personajes del submundo marplatense con antecedentes de haber cometido delitos

de escasa entidad, no obstante lo cual se fabricaron en forma grosera pruebas en su contra y de

esa manera fueron convertidos en chivos expiatorios, para "resolver" y poner punto final sobre el

crímen.

Semejante burla, no solo irrito el sentido común de la prensa, sino que multiplicó los esfuerzos de

la sociedad que estaba agotando su paciencia en solicitar que se investigue y detenga a los

verdaderos culpables. Duhalde, acorralado por la gente que peticionaba justicia y el gobierno

nacional que lo hacía único responsable de la falta de resultado en la investigación, no tuvo

alternativa. Ante el desprestigio social que iba en aumento y los embates del menemismo que lo

colocaban como responsable político del crímen, por haber ocurrido en el territorio de la

Provincia de Buenos Aires, se convirtió en el verdadero instructor de hecho de la causa. Adoptó

un papel muy activo en la investigación, ofreció recompensa a quienes aportaran datos directos

sobre el homicidio, presentó en el Senado de la Nación la ley del arrepentido, y sobre todo activó

la hipótesis de la "pista Yabran" que era sistemáticamente resistida por un sector importante del

menemismo y no tenida en cuenta por las autoridades judiciales.

Esto no solo le valió un fuerte enfrentamiento con el gobierno nacional (que insistía con que su

"amigo" era totalmente ajeno al hecho), sino que además generó un nuevo escenario donde las

disputas entre duhaldistas y yabranistas se convirtieron en un duelo cotidiano que solo encontró

su punto de cierre con la “muerte” de Yabrán. Una causa sumamente politizada, una valiente

actitud de la prensa independiente y de la sociedad, y un final inesperado para quien era

considerado una de las personas más poderosas del país.

Alfredo Yabrán sabía que otro de los puntos fuertes para presionar al gobierno estaba relacionado

con las vinculaciones de sectores del menemismo con el narcotráfico, para lo cual hay que

retroceder en el tiempo y ubicarnos en 1988: Año en el que Carlos Menem compitió en las internas

presidenciales contra Antonio Cafiero por la conducción del partido justicialista.

Según voces en estricto “off the record”, los fondos que financiaron la campaña de Carlos Menem

ese año estarían vinculados con el tráfico de droga: cárteles de Colombia, personajes como

Alfredo Stroessner, Muamar Khadafi, Manuel Noriega, Hafez el Assad y Alfredo Yabrán, entre

otros. Según el Narcogate del periodista Román Lejtman, uno de los narcotraficantes implicados,

Ramón Puentes le dijo a su abogado en algún momento: “Que Menem no nos moleste, porque

sino yo denuncio que pusimos dos millones de dólares para la campaña electoral”.

El 10 de abril del ‘88, Antonio Cafiero convocó a los que eran hombres de su confianza en ese

momento: Manuel De La Sota, José Luis Manzano y Carlos Grosso. Una vez reunidos en la

residencia de Cafiero, Manzano ofreció como arma para dirimir la pugna interna del partido, una

carpeta con información sobre la relación de Menem con el narcotráfico y la venta de armas en los

países árabes. Cafiero rechazó la oferta.

En ese mismo año, Jacobo Timerman, conocido periodista de los años ‘60 y ’70, declaró en una

entrevista publicada por la revista Somos que “el narcotráfico va a usar al menemismo para entrar

a la Argentina”. Esas declaraciones le valieron una querella por parte del presidente Menem.

Había varios motivos que le hacían pensar de esa manera. Por un lado, Menem insistía con la idea

de crear un puerto franco en la Isla Martín García. Timerman se preguntaba quien podía utilizar

un lugar así. “...Ese puerto franco era el puente para el lavado, la entrada del dinero que el

narcotráfico recoge en algunos países, especialmente Estados Unidos y su pasaje hacia el Uruguay

donde queda blanco, legalizado”.

“Cuando (a Menem) se le explicó que por el acuerdo con Uruguay que había firmado Perón en su

última presidencia no se podían construir obras en la isla, inmediatamente propuso Puerto

Iguazú. Esa obsesión e insistencia eran desconcertantes”.

Otro de los motivos que llevaban a Timerman a desconfiar del futuro presidente Menem eran sus

relaciones con Siria. Ni bien hubo triunfado contra Cafiero en la interna justicialista, viajó a

Damasco y tuvo una reunión con el presidente Hafez El Assad, quien según Timerman es el “más

grande narcotraficante del mundo”. Agregó el periodista que “No se sabe de que conversaron.

Pero ¿Qué interés puede haber en una entrevista con El Assad, un hombre que sobrevive

solamente a través del narcótico?(...) ¿Porqué Siria empezó a meterse en la Argentina, en el

mundo de la coca, del narcotráfico de América Latina, en este momento de tantos sirios en el

gobierno?”.

En el mismo sentido, Timerman aseguró que la embajada de Estados Unidos le entregó al entónces

presidente Alfonsín en 1989 información sobre altos funcionarios que en Salta, Catamarca y La

Rioja se dedicaban al narcotráfico.

Según el libro “El jefe”, de la periodista Gabriela Cerrutti, en el año 1968, Marta Ocaño, una

mujer sindicada como amante de Carlos Menem, se presentó en la delegación provincial en la

Rioja de la Policía Federal y declaró que “(con Carlos Menem) iban juntos al puerto de Buenos

Aires a recibir drogas”. En la misma línea son muy sugestivas las vínculaciones del presidente con

personas que luego fueron detenidas en el marco del tráfico de drogas. Uno de ellos fue Lata

Liste, a quien Menem designó como comisario de la Expo-Sevilla ’92. Otro personaje fue Emilio

Jaján, quien fue detenido en Orlando (Florida), bajo cargo de lavar dinero proveniente del

narcotráfico. Jaján aseguró a los agentes que lo investigaban que “podía conseguir una audiencia

con el presidente de la Argentina y valijas diplomáticas para transportar sus billetes”.

Según lo anticipado en el Capítulo 5 de este libro, la DEA investigó a Menem por sus vínculos con

el narcotráfico y mantiene guardado el resultado de las investigaciones con gran reserva. El 12 de

mayo de 1991, el periodista Román Lejtman entrevistó para Página/12 a Robert Bonner, titular de

dicho organismo:

 

-“En 1991 se descubrió que la secretaria privada del presidente participaba presuntamente en una

banda de lavadores de dinero (...). Hace 20 días el Gobierno le dio pasaporte y ciudadanía al

traficate Monzer Al Kassar ¿ La DEA está preocupada o no por estas vinculaciones que parece

tener el gobierno argentino?

-La DEA obviamente está preocupada y creo que el gobierno argentino también lo está. Es decir,

existe una gran cantidad de cocaína que se está llevando por vía aérea a la Argentina para su

posterior envío a Europa. Siempre que se tiene narcotráfico, luego se tienen narcodólares que

entran al país para ser lavados, o para ser invertidos de alguna otra forma.

-¿La DEA está investigando al gobierno argentino?

-(Luego de pensar y dudar unos segundos). No, la DEA no está llevando adelante ninguna

investigación en ese sentido”.

Obviamente, las cosas no eran así. Gente de la Embajada de EEUU estaba segura de que no

podían darse tantas casualidades juntas.

No está de más recordar también algunas palabras de Carlos Menem en plena campaña política,

cuando expuso cómo abriría los mercados a los capitales árabes "de cualquier color, de cualquier

procedencia. Argentina será la nueva España".

Para que se entienda el paralelismo trazado por el presidente argentino, hay que aclarar que

España es uno de los países Europeos que más "lava" dinero de la venta ilícita de drogas y armas,

sobre todo procedentes de Siria, cuna de la familia Menem Por último quisiera recordar aquellas

proféticas palabras de Zulema Yoma en el marco del Yomagate: “Si quieren saber de la droga

preguntenle a Menem y a Duhalde”.

 

 

 

 

 

 

 

"El Cártel de Juárez - operaba desde Argentina a través de una institución financiera "Mercado Abierto S.A." próxima al menemismo y en particular a Ortega y de la inmobiliaria Marplatense "Di Tulio", propiedad de los hermanos Domingo y Nicolás Di Tullio".

 

La piedra que motivó todo el escándalo posterior decía que "la persona Danilo Arbilla es el principal contacto en nuestro país. Los Di Tullio le compran su propiedad en Punta del Este en una cifra en el entorno de los "quinientos mil dólares", muy superior a su valor real.

Arbilla presenta a los Di Tullio a su escribano (y escribano de Búsqueda), Javier Mario Morassi. Los Di Tullio, al igual que Ducler de Mercado Abierto, están sometidos a investigación judicial en Argentina y se solicitó la colaboración judicial uruguaya. El tema del lavado por el "Cártel de Juárez" preocupa especialmente a EEUU y México".

El documento aportaba luego datos sobre operaciones inmobiliarias, particularmente realizadas en el departamento de Flores, por sociedades anónimas directamente controladas por los Di Tullio.

Quitando la venda

La primera aseveración del oficio se refiere a la "intervención del Estudio Posadas, Posadas y Vecino y de varios bancos" en el lavado de dinero proveniente del narcotráfico.

En el primer párrafo de la página 36 de su libro, Oppenheimer relata que en 1997 "en un breve viaje de Argentina a Uruguay poco después del fin de año (de 1996), Amado Carrillo Fuentes se enamoró de Punta del Este, el balneario uruguayo donde veranea buena parte de la clase alta argentina y uruguaya. Tras contratar al prestigioso bufete de abogados Posadas, Posadas y Vecino --dirigido entre otros por el ex ministro de Economía y senador uruguayo Ignacio De Posadas-- para representarlos en Uruguay, los narcotraficantes mexicanos adquirieron el chalé "Holiday", en Punta del Este, por 550.000 dólares".

En realidad no es esta la primera vez que se menciona al estudio Posadas. En abril de 1999 ya lo había hecho el jefe regional de la DEA, Abel Reynoso, unos días antes de que lo destituyeran del cargo por presiones del encargado comercial de la Embajada de EEUU en Argentina.

En lo que respecta a los bancos, el libro es en sí una de las denuncias más sólidas que se han presentado públicamente contra la participación del Citibank en todas las maniobras de lavado de dinero proveniente del narcotráfico y coimas desde el Río Bravo hasta Tierra del Fuego, pasando primero por Nueva York. Pero además del Citi, también participó el Federal Bank, el Banco Argentino de Raúl Moneta que controlaba varias empresas financieras ubicadas en la calle Blanes Viale 5910 de Montevideo y en el chalé Sunrise de Punta del Este.

La segunda aseveración del documento policial sostiene que "el Cártel de Juárez operaba a través de la financiera 'Mercado Abierto SA' próxima al menemismo y en particular a Palito Ortega, y de la inmobiliaria marplatense 'Di Tulio', propiedad de los hermanos Domingo y Nicolás Di Tullio".

La participación de los Di Tullio como lavadores de dinero del narcotráfico ha sido ampliamente probada por el fiscal mexicano Juan Miguel Ponce Edmonsson, ahora embajador en Uruguay, y por el juez federal argentino Rodolfo Canicoba del Corral.

Si acaso quedará para la anécdota la presentación voluntaria del veterinario Raúl Marinone ante la jueza Canessa, jurando que "era inocente y sólo compró campos para él". Ponce demostró que el "inocente" veterinario era una pieza clave en la compra de campos cercanos a Mar del Plata y también en el departamento de Flores, con dinero de Carrillo Fuentes.

En cuanto al cantor, senador acusado de coimero y frustrado candidato a la presidencia en la interna menemista, Oppenheimer dedica un extenso capítulo a las relaciones con el lavado de dinero de su asesor económico Aldo Ducler, principal de Mercado Abierto SA, la financiera que también tiene un permiso para operaciones de Bolsa en Uruguay.

Según relata el periodista en la página 74 "el director de la Fundación Duhalde-Presidente, Alberto Fernández, me confirmo que Ducler era un tipo muy cercano a Palito, el número dos de su equipo económico y uno de los recaudadores de la campaña, antes que se uniera con la campaña de Duhalde.

Es probable que Ducler hubiera recaudado fondos para Ortega a través de la Fundación Sudamericana".

Esta organización era presidida por Ducler; su vicepresidente era el ex dirigente "carapintada" Nicanor Villafañe Molina, alguien con algunos negocios en Punta del Este; y estaba integrada, entre otros, por el ex ministro de Defensa argentino Oscar Camilión, procesado la semana pasada por el tráfico de armas hacia Ecuador y Croacia; y Miguel Iribarne, uno de los dueños de Mercado Abierto SA.

Ortega, por supuesto, negó todo y "juró por Dios" que Ducler no tenía nada que ver con su campaña. Pero en página 75, Oppenheimer revela un diálogo que mantuvo con el fiscal Ponce. "En la cadena de contactos mexicanos alguien había pasado un millón de dólares para la campaña de Ortega y el pago para el "Duhaldemóvil" en la contabilidad interna del Cártel de Juárez. Ahí están los papeles", le dijo el fiscal y jefe de Interpol de México al periodista argentino.

La tercera aseveración tiene que ver con el papel que jugó el Servicio de Aduanas de los EEUU (Custom Service) el que, según el oficio, entregó documentación a la Policía uruguaya.

En la página 67, Oppenheimer se refiere al informe del oficial Perino, "un agente especial que estaba rastreando el flujo del dinero del Cártel de Juárez hacia Argentina y quien escribió un detallado informe de 40 páginas después de una visita de una semana a Buenos Aires en junio de 1999. Durante esa visita estuvo acompañado por Debra Bonasconi, agente especial de la Reserva Federal de los EEUU".

Perino se entrevistó con Di Tullio y el informe que elaboró detalla con precisión hasta los cambios en la respiración del agente inmobiliario cuando se le preguntaba sobre su relación con Ducler y los enviados del Cártel. Después de leer su informe, los jefes de Perino llegaron a la conclusión que "Di Tullio estaba muy lejos de ser una víctima inocente de una operación de lavado de dinero".

 

RODRÍGUEZ SAA

Según informes de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA), que reveló hace tres años Abel Reynoso, delegado de esa oficina en Argentina, las provincias de San Luis y Catamarca eran las de mayor concentración de pistas clandestinas para avionetas en el país. En el caso Rodríguez Saá aún hoy se mezclan las versiones de deudas impagas del Adolfo con narcotraficantes que vía Chile ingresaban drogas y dinero sucio al país.

En realidad la historia de los hermanos Rodríguez Saá tiene puntos de contacto con la de los hermanos Carlos y Eduardo Menem, de La Rioja. Por eso en la interna peronista se demuestran silenciosamente odio. Se trata de un ejemplo más de la saga de caudillos cuasi feudales que impera en el noroeste argentino y mantiene con mano de hierro el dominio de los estados provinciales.

Como Menem, Adolfo Rodríguez Saá es un místico del poder, y como el expresidente delega en su hermano, Alberto Rodríguez Saá, los trabajos sucios del poder que él administra sin discreción. Adolfo y Alberto son descendientes del brigadier general Juan Saá, que a mediados del siglo xix combatió a Juan Manuel de Rosas desde San Luis. Juan Saá fue apodado por los indios, allá por 1860, Lanza Seca; flaco y escuálido, con su tropa diezmada, había sobrevivido al rigor del desierto y el salitre puntano hasta reorganizar su tropa. Adolfo se siente orgulloso de sus antepasados, y también entre sus íntimos suele compararse y llamarse a sí mismo Lanza Seca, como el brigadier.

14:00 Marzo 2002 -  La Fuerza Aérea desmintió un aterrizaje clandestino de un avión Leart Jet proveniente de EEUU, pero dice que medios de detección son pocos -Y también desmintieron el "informe secreto"- mas información notas de ayer

 

Patricio Maguirre. ( ex agente de la SIDE alias)

EL - LOLE

Banco de Santa Fe

El 30 de junio de 1998 el Banco General de Negocios se hizo cargo del Nuevo Banco de Santa Fe. Quedaban atrás 125 años de historia del viejo Banco Provincial. Comenzaba el largo proceso de constitución del llamado Programa de Propiedad Participada por el cual 535 bancarios de Rosario, 62 de Venado Tuerto, 5 de Buenos Aires, 3 de Córdoba, 59 de Santa Fe, 53 de Reconquista, 34 de Rafaela y 27 de El Trébol, debían ser dueños del 10 por ciento del capital y de las ganancias del Nuevo Banco de Santa Fe. Se otorgaron 6 millones de acciones clase B al personal transferido del Banco de Santa Fe al Nuevo Banco, al mismo tiempo que los gremios bancarios de la provincia iniciaron evaluaciones "de las distintas posibilidades y se comenzó con el trabajo de conseguir las adhesiones al PPP a través de la comunicación individual y personalizada con cada uno de los 764 empleados transferidos". El 23 de mayo de este año, sin embargo, Mercier, como hiciera en los tiempos de la dictadura, desconoce el derecho de los representantes de los trabajadores bancarios para acceder a los cargos directivos del banco. "Uno de los puntos a tratar es la designación de los directores y síndicos. Allí, de acuerdo al pliego licitatorio, Mercier debe designar como directores y síndicos a las personas que le proponga La Bancaria. Avasallando nuestros derechos, designa a dos personas de su confianza, basándose en un erróneo dictamen de su asesoría letrada, argumentando que nuestra presentación fue extemporánea, con la clara intención de quedarse con los 6 millones de pesos", sostiene un informe de La Bancaria. Las maniobras de Mercier se inscriben en la misma lógica de las decisiones políticas que en su momento tomaron Obeid y Garnero y que hoy los puede llevar a ser imputados de malversación de fondos públicos, abuso de autoridad e incumplimiento de deberes de funcionarios públicos. Una lógica que termina favoreciendo a los dueños del Nuevo Banco de Santa Fe y perjudicando a todos los santafesinos.
Mercier detrás de los pasos de Garnero
La actual administración Reutemann - Mercier continúan en la lógica de generar deudas en torno a la privatización del ex Banco Provincial. Todavía no concretaron el Programa de Propiedad Participada para tansferirles a los 778 trabajadores el diez por ciento de las acciones y del capital del Nuevo Banco de Santa Fe. Una deuda que supera los 6 millones de pesos y que, en caso de seguirse demorando, podrá multiplicarse a costa de los bolsillos de todos los santafesinos. "Al asumir el nuevo gobierno provincial nos encontramos con que el ministro Juan Carlos Mercier pretendía desconocer el derecho de los trabajadores a ser accionistas" y "argumentó que nuestro derecho había caducado por las demoras en implementar el trámite", sostuvo La Bancaria de Rosario y Santa Fe. Un nuevo dictamen de la fiscal de estado dio por tierra la pretendida gambeta de Mercier. "El dictamen 853/00 revierte lo actuado por el ministro de hacienda y no sólo reconoce que los trabajadores presentaron las "oportunas adhesiones" descartando toda duda sobre el "extraviado" o "no presentado expediente", sino que, además, le reprocha al ministerio de hacienda su falta de diligencia en cumplir con la obligación de transmitir las acciones y destaca que "es la administración la que tiene aún pendientes concretas acciones indispensables para proseguir y alcanzar los fines del programa". De allí que los gremios bancarios de la provincia exigen en forma "inmediata el traspaso de las acciones a sus legítimos dueños y la constitución del Programa de Propiedad Participada, haciendo responsable al gobierno de la provincia por los daños y perjuicios que cause la demora en la ejecución de lo dispuesto en el pliego, o cualquier maniobra de la administración que intente" desconocer los derechos de los trabajadores.
¿Qué hay detrás del Nuevo Banco de Santa Fe?
El Banco Provincial de Santa Fe, con 125 años de historia, fue privatizado por muy poco dinero y sus compradores fueron los socios de los ex ministros de Economías de las dictaduras: José Alfredo Martínez de Hoz y Adalberto Krieger Vasena. Los hermanos Carlos y José Rohm, juntamente a los ex ministros de los golpes de 1966 y 1976, son directores del Banco General de Negocios, una institución financiera del Uruguay. El 31 de julio de 1999, la revista "Noticias" publicó una nota de investigación en la que sostenía que "el agente especial Abel Reynoso investigaba una red que lavó 1.300 millones de dólares en coimas por privatizaciones, venta ilegal de armas y narcotráfico. En su agenda figuran tres bancos, 14 sociedades fantasmas y los nombres de importantes políticos de la Argentina, Uruguay y Brasil. Días antes de ser desplazado, Reynoso -el ex jefe de la DEA en la Argentina- le confesó" a la revista: "Estoy esperando un balazo". Los periodistas Roberto Caballero, Carlos Lauría desde Nueva York y Adrián Murano, desde Montevideo, sostuvieron que además de Raúl Moneta, "otros banqueros argentinos constituyen piezas claves en la investigación capitaneada por Reynoso en ambas orillas del Plata". Los nombres "conocidos se suceden en un tejido de intereses y relaciones misteriosas", expresaban los cronistas. "Carlos y José Rohm: dueños del Banco General de Negocios (Argentina) y la Compañía General de Negocios (Uruguay), protagonizaron la escandalosa compra del Banco Comercial de Montevideo. Su nombre aparece asociado al poder y a los estrados judiciales: Carlos es amigo de Luis Lacalle. José estuvo procesado en la causa IBM - Banco Nación", agregaba la nota. Cuando este cronista le preguntó al encargado de prensa del denominado Nuevo Banco de Santa Fe qué tipo de respuesta iban a dar los hermanos Rohm, se comprometió a gestionar una entrevista que jamás se concretó. A pesar de haberse difundido la noticia en la provincia, nadie tomó el caso y no existió una sola pregunta pública de ningún político, fiscal o dirigente sindical. Desde la ya mencionada oficina de prensa del ex banco provincial se dijo que se iniciarían acciones judiciales contra la revista "Noticias", hecho que, por ahora, en caso de haber sucedido también se mantiene en secreto. Reutemann y Mercier, mientras tanto, siguen buscando recortar el presupuesto provincial para el año 2001, al mismo tiempo que dejan engrosar la deuda con los trabajadores del ex Banco Provincial, no dicen nada sobre el costo verdadero para las arcas santafesinas que tuvo y tiene esta privatización ni tampoco opinan en relación a los capitales extraños que llegan a la provincia. Una actitud que, en el futuro, quizás los haga parecer a sus predecesores, Obeid y Garnero que, dentro de poco, tendrán que declarar ante la justicia provincial.

 

 

 

Por eso el Departamento de Estado (la Cancillería norteamericana) afirma que si bien no hay pruebas respecto del número de vuelos de aviones a baja altura que son utilizados para traer drogas, está preocupado por la existencia de "miles de campos de aviación no controlados" en el norte argentino

 

 

 

Puentes, Amira Yoma y el Cártel de Cali

 

Entre 1982 y 1986 introdujo unos 10.000 kilos de cocaína a los EE.UU.. La droga provenía de bases ubicadas en Panamá e ingresaba vía Miami. Pero el origen de la misma era Colombia. El principal proveedor de Puentes era Jairo Durán, lugarteniente del jefe del Cártel, Jorge Ochoa. Cuando en el año 1988 se descubrió un cargamento de 530 kilos de cocaína en Barcelona, España, Puentes decidió que Centroamérica había dejado de ser un lugar seguro para trabajar y trasladó sus operaciones al Sur; más concretamente a un paraíso fiscal que comenzaba a ponerse de moda.

Ese lugar era nada menos que Uruguay.

Una agenda - en realidad un cuaderno gordo de tapas duras - encontrada al narcotraficante puso en evidencia algunas informaciones que hicieron temblar al gobierno de Carlos Menem. Su cuñada y Secretaria de Audiencias, Amira Yoma estaba mencionada como trasladando un "cargamento" de dinero desde Nueva York en las legendarias valijas Samsonite color azul. La agenda dice exactamente: "Amira 720 (- 50)".

Como para que no quedaran dudas de que era la misma Amira, también aparece el nombre de su marido, Ibrahim Al Ibrahim responsable de la Aduana de Ezeiza gracias a un decreto firmado por el entonces Vicepresidente y ex gobernador de Buenos Aires, Eduardo Duhalde. El marido de la cuñada presidencial era mucho más efectivo, ya que según consigna esa agenda trasladó 7.559.000 dólares. La "sociedad" tenía varias cuentas en el Banco de Santander en las que había depositado decenas de millones de dólares.

El expediente abierto en el juzgado de 4º turno consigna que "en varios viajes sucesivos Amira Yoma trasladó hacia Uruguay una cantidad de dinero imposible de cuantificar, escondido en puertas y carrocería de una camioneta Peugeot 505 break color gris". Ese dinero fue depositado en dos Bancos ubicados en la avenida Gorlero. La historia y sus consecuencias son por demás conocidas. Pero muchos de los hombres que la protagonizaron también fueron o son habituales vecinos de Punta del Este.

Puentes, que vivió aquí durante más de un año junto a su socio boliviano Emilio Selich Schop, compró todo lo que pudo; aunque de operaciones inmobiliarias nada se sabe merced al secreto que otorgan las sociedades anónimas. Las inversiones conocidas fueron realizadas en pinturas y otras obras de arte, particularmente valiosas.

En su caso trabajaron cuatro jueces: Baltazar Garzón en España; María Servini de Cubría y Amelia Berraz de Vidal en Argentina y Gabriel Adriasola en Uruguay. Finalmente éste último decretó su extradición hacia los EE.UU.. Un Gran Jurado de Miami lo condenó el 20 de mayo de 1992 a diez años de prisión. Una condena tan benigna para un sujeto que introdujo diez toneladas de cocaína a ese país sólo tiene una explicación: Ramón Puentes aceptó colaborar con la DEA.

El domingo 26 de octubre de 1996 el matutino El País tituló: "DEA advierte: Uruguay en peligro por droga" y publica una extensa entrevista a Gregory Philips - agente especial de la agencia en Buenos Aires - en la que expresa preocupación, también, por el tránsito de drogas a través de nuestro territorio.

 

Empresario Foddai: "La mafia puntaesteña es peor que la siciliana".

A principios de 1998 la revista Tres publicó declaraciones del empresario italiano Gianni Foddai. "Todo se hace robando, puedo admirarlo o no, pero siempre respetarlo", dijo el más próspero empresario de la noche puntaesteña. Y agregó para abundar en ejemplos:"¿Cómo hizo su fortuna Giovanni Agnelli? (ex presidente honorario de Fiat), ¿cómo se puede en 40 años llegar a ser un dios como él?, con él comen el 50 por ciento de los italianos. ¿Cómo no puede merecer respeto Silvio Berlusconi, que 20 años atrás era un juglar en el Club Mediterrané? Robando, o no, hizo un imperio. Trabajan 4.000 personas con él". Para que no quedaran dudas sobre su pensamiento reiteró: "la plata siempre se hace robando". Foddai aseguró que "los inversores extranjeros llegan a Uruguay porque aquí se paga la mitad del salario europeo. Se explota a la gente y eso también es corrupción, pero nadie dice nada, la aceptan". Días después, en un encuentro concertado con éste cronista y otro colega, el empresario italiano que durante los dos años anteriores lideró la gastronomía y la noche puntaesteña con varios emprendimientos aseguró que "la mafia de Punta del Este era peor que la siciliana, por lo menos esta respeta ciertos códigos".

 

 

Por Carlos Peláez, Miembro API, desde Uruguay

 

Agregó que su debacle económica se debió a "un complot organizado en su contra por importantes empresas y organizaciones, personajes y empresarios de Uruguay y Argentina, funcionarios de gobierno e instituciones financieras", aunque se negó a revelar los nombres. El empresario denunció haber recibido varias amenazas de muerte, "incluso amenazaron a mi esposa que ahora está en Italia y no quiere saber nada de volver a Sudamérica".

 

 

Aseguró, además, poseer pruebas de "las amenazas realizadas en su contra por el empresario argentino Armando Gostanián", personaje muy cercano al ex presidente Menem y principal de varios locales gastronómicos más otra decena de propiedades en el Este. En medio de una crisis financiera, según él "provocada artificialmente por su ex socio Tonino Sorgi actual concesionario de la Dirección Nacional de Casinos", Foddai debió abandonar Uruguay en febrero del 98.

A la luz de las declaraciones de éste empresario debe prestarse atención a lo expresado por Stanley Morris, director de la Red contra los delitos financieros (Fincen) organismo del Departamento de Hacienda de los EE.UU.:"El dinero sucio aleja al dinero limpio, y si esto sucede, el poder económico pasará a manos del crimen organizado. El poder económico, por supuesto, se puede transformar en poder político en las democracias frágiles que de repente se encuentran controladas por organizaciones delictivas".

Estas palabras cobran particular significación ya que pertenecen al funcionario estadounidense encargado directamente de descubrir a los jefes del narcotráfico y otros delincuentes, como funcionarios corruptos, extorsionadores y contrabandistas de armas - entre otros - para evitar que se hagan pasar a sí mismos y a sus empresas como negocios legítimos.

 

Seguramente por eso han permitido que los fotógrafos ingresaran a sus residencias y fiestas, para que luego el mundo sepan como viven. Curiosamente ninguno explica de qué vive. Los periodistas argentinos han publicado hasta el hartazgo todo tipo de denuncias contra ex funcionarios menemistas que se enriquecieron a costas de la función pública. Muchos de esos funcionarios fueron procesados y desprocesados por jueces que también veranean en Punta del Este. "Yo no me siento colega de esos jueces" - sentenció a mitad del 97 el ahora jubilado magistrado uruguayo Daniel Pereyra Maneli, ex integrante del Tribunal de Apelaciones y uno de los más destacados miembros de nuestro Poder Judicial. Y se comprende, porque resulta difícil sentir como pares a los procesados Carlos Branca y Francisco Trovato presos por corruptos o al ex-juez Alberto Piotti notoriamente vinculado a las actividades más deleznables de la "bonaerense", como se ha dado en llamar a la policía de la principal provincia argentina.

 

Gostanián: el "gordo bolú" de Menem

"¿Usted se cree que soy boludo?", preguntó el empresario y ex titular de la Casa de la Moneda argentina Armando Gostanián a un periodista de la revista Ventidos que investigaba sus cuentas en Suiza y una posible defraudación contra el organismo que presidió. En realidad el apelativo de "gordo bolú" se lo aplicó su amigo Charly. Sin embargo todo indica que, precisamente, de eso no tiene nada.

El imperio inmobiliario y comercial levantado por Gostanián en Punta del Este, es obsceno hasta para quién está acostumbrado. Según consignó la publicación dirigida por Jorge Lanata "todo lo que posee aquí fue adquirido durante los diez años menemistas. Antes tenía una pequeña casita en Pinares que no valía más de 40.000 dólares y vendió para apoyar la primera campaña de su amigo después presidente.
Sus inversiones en el Este suman millones de dólares. Visiblemente es propietario de: restaurant Martín Fierro, en la Rambla portuaria; restaurant Yabrud,
                                                                                                                                         

a media cuadra del anterior; confitería El Mejillón, en la rambla frente a la Isla Gorriti; confitería Charly, en Gorlero y la 29; Camisería Rigar's, calle 24 y 29. Vive en un enorme y lujoso apartamento ubicado en el edificio Espigón Pueyrredón, en la rambla portuaria frente al muelle de Mailhos. Pero, además, él fue constructor y es propietario de todo el edificio, por lo menos hasta que se termine de vender; también lo fue de otro edificio vecino. Durante años estuvo asociado al empresario de la construcción Carlos Sineiro, que también fue diputado por el Partido Nacional. La empresa de Sineiro construyó varias estaciones de servicio de YPF en el interior argentino. Juntos armaron el complejo gastronómico El Mejillón para lo que lograron modificaciones a la Ordenanza de Construcciones. En la propia Junta Departamental se sostuvo que Gostanián pretende quedarse con el puerto de Punta del Este, ahora que el Ministerio de Transporte y Obras Públicas quiere privatizarlo. Sería algo así como la frutillita del postre ya que actualmente es propietario de la mayoría de los padrones ubicados frente a la rambla portuaria.

Autoridades y operadores locales consideran que "precisamente por el tráfico de drogas y el lavado de dinero sería extremadamente peligroso crear aquí una especie de puerto libre".

Los Gotelli, una familia de alcurnia.

Teniendo como fondo inigualable el manto verde del Club de Golf de Cantegril Country Club, se han construido decenas de residencias. Se trata de uno de los lugares más caros y exclusivos de éste balneario. Vivir en el barrio El Golf no es para cualquiera, sobre todo porque allí hay alcurnia y pocos nuevos ricos recién llegados.

Entre tantos vecinos notorios se destaca una familia que tiene escasa presencia social: los Gotelli. Parte de su historia fue publicada en el libro "Blanca y Radiante, mafias poder y narcotráfico en la Argentina", escrito por los periodistas Gabriel Pasquini y Eduardo de Miguel. Los Gotelli eran propietarios del Banco Italia.

Sus vinculaciones con el magnate libanés Gaith Pharaon, dueño de la cadena hotelera Hyatt, que acaba de instalarse en Carmelo, y del BCCI institución bancaria acusada por EE.UU. de lavar dinero del narcotráfico en todo el mundo, fueron ampliamente demostradas. Al respecto Pasquini y De Miguel dicen en la página 273: "Carballo - asesor de Macri - fue el segundo en la gestión de Erman González en Economía, entre marzo de 1990 y el 29 de enero de 1991. Fue designado pese a que había sufrido prisión preventiva en 1989, acusado de defraudación reiterada en 84 oportunidades contra el Banco Central argentino, mientras estaba al frente del Banco Italia.

La Justicia le impuso un embargo preventivo por 30 millones de dólares. Es justo señalar que no era el único: la misma suerte corrieron Luis María Gotelli padre e hijo, Ricardo Pablo Gotelli y otros. El Banco Italia incurría, aparentemente, en algunas operaciones similares a las del BCCI: concedía préstamos a sus accionistas - un grupo de amigables italianos - o a sociedades vinculadas, que luego no eran devueltos". La casa de los Gotelli en el barrio El Golf, está valuada en algo más de un millón de dólares.

 

Mario Naldi, el jefe rico de "la bonaerense".

El crimen del periodista José Luis Cabezas puso en evidencia qué clase de policía tenían los habitantes de la Provincia de Buenos Aires. Uno de los oficiales más destacados de esa fuerza policial era el Comisario Mario Naldi, alias "el gordo". En "La bonaerense", libro de Carlos Dutil y Ricardo Ragendorfer, se relata como ese oficial - apoyado por Pedro Klodczyck, Jefe de lo que Eduardo Duhalde había calificado como "la mejor policía del mundo" - llegó a ser un hombre rico.

Con varios causa penales encima por sus vinculaciones al narcotráfico y a extorsiones de todo tipo, en 1991 Naldi conducía un vehículo de 1980. Pero en 1994 fue obligado a presentar una declaración jurada de bienes, consignando que poseía "un auto Suzuki SE cero kilómetro, un VW Senda comprado en cuotas, 30.000 dólares en efectivo y 700 acciones de la empresa Tradenal S.A. con sede en la calle José Cubas".

En 1996 Naldi gastó 60.000 dólares para festejar su cumpleaños en el Hotel Alvear Palace - "regalo de mis amigos Mario Falak y Sutton Dabah", según dijo. Pero además tenía: una mansión en la calle Gabriela Mistral 4562, Buenos Aires; un departamento de 150.000 dólares en el edificio Parquemar Roosevelt, de Punta del Este; una casa en Fort Lauderdale y otra en Orlando, Florida, EE.UU.; una lancha, un jet sky y un yate de 600.000 dólares en el puerto de Punta del Este".

Los certificados de Traslaciones de Dominio indicaban que Naldi no tenía un sólo bien a su nombre, ni siquiera los que reconoció como suyos en la declaración jurada. Tampoco figuraba otra de sus propiedades que los colegas del diario Correo de Punta del Este ubicaron en el edificio Golden Gate de parada 8 de Playa Mansa. Su valor de mercado es de unos 500.000 dólares y figura a nombre de una sociedad anónima; pero Naldi y su familia vivían allí en verano y sus vecinos lo consideraban "el dueño".

Desde Brasil con amor (y sobornos).

La presencia de notorios empresarios "paulistas" comenzó a incrementarse hace pocos años. Practicamente están concentrados en el más lujoso - y caro - barrio puntaesteño: Beverly Hill. Se trata de un fraccionamiento realizado a mediados de los años 80, a partir de la venta de la estancia "Urca", ubicado a un lado del aeropuerto El Jagüel. Allí ninguna residencia vale menos de un millón de dólares; pero las hay hasta de cinco millones y más. A pocas cuadras se encuentra el barrio Córdoba. Ocupando casi media manzana, hay una residencia que en 1992 fue identificada como propiedad de Jorge Lasalvia. Sin embargo existen testimonios inmobiliarios y elementos probatorios, que permiten determinar que en realidad el propietario era PC Farías, el "cajero" del ex-presidente Fernando Collor de Mello. Cuando estalló el escándalo que terminó con la destitución de Collor, Farías estaba en Punta del Este. Un día partió raudo desde el pequeño aeropuerto vecino en un moderno Lear Jet piloteado por Jorge Omar Lasalvia.

En su edición del 27 de octubre de 1996, el desaparecido matutino regional Estediario publicaba una información reveladora sobre ese piloto. El fiscal antimafia italiano Sandro Ausiello estaba en Uruguay investigando como se giraron a un grupo mafioso en Italia 12 millones de dólares, provenientes de la venta de 11 toneladas de cocaína en Argentina. Los que giraron el dinero desde Uruguay - eran los ciudadanos argentinos - Jorge Omar Lasalvia y Juan Felipe Ricca. La vinculación de PC Farias con la empresa constructora brasileña Norberto De Odebrecht fue divulgada en su momento por la revista Veja. Esa empresa y la argentina Benito Roggio, constituyeron el Consorcio constructor del Hotel Conrad de Punta del Este y construyen en éste momento el nuevo sistema de agua potable del departamento mediante un contrato de 50 millones de dólares firmado con Ose. La posibilidad de que Farías estuviera interesado en invertir en el Conrad también fue informada públicamente. Casualmente cuando cayeron Collor y PC, se cerraron todos los créditos del Banco do Brasil. Casualmente también, la construcción del hotel estuvo detenida casi un año y medio "mientras se gestionaban nuevos créditos".

 

Un self made-man: fabricante y lavador.

El 29 de noviembre de 1997 un ciudadano norteamericano, su esposa y el propietario de la residencia que habitaban en Porto Alegre - ciudad del estado brasileño Río Grande del Sur - sufrieron gravísimas quemaduras al explotar el laboratorio clandestino en el que fabricaban "crack"; cuarenta días después escaparon del CTI donde estaban internados. John Michael White (46) estadounidense y su esposa Sonia Helena Soares Mello White (44) brasileña eran los fabricantes de la droga.

En Punta del Este el matrimonio tiene propiedades cuyo valor supera los dos millones de dólares y planeaban realizar "inversiones" por otros ocho millones. En el "laboratorio" ubicado en el barrio Cristo Rei, de la ciudad de Porto Alegre, la policía incautó 6.800 piedras de crack. La historia fue publicada en la edición del domingo 4 de diciembre por el matutino riograndense Zero Hora. Mello White usaba otra identidad; en su poder se encontraron documentos a nombre de Sérgio Rochedo Lopes.

El responsable del departamento 1 de la "Delegacía de Policía" Clovis Fernando Loureiro confirmó que en el local afectado "se encontraron mapas de Corumbá, Foz IguaÇu, Uruguaiana y Porto Alegre". Pero además habían 10 mapas aéreos, agendas y documentos escritos en español - "posiblemente codificados" - que comprobarían la existencia de un red de narcotraficantes instalada en el medio de Rio Grande del Sur, de la que White aparecía como cabeza visible.

En Brasil se sospechó que podrían haberse dirigido hacia Uruguay, más concretamente a Punta del Este, pero la policía local no logró ubicarlos. Los periodistas Clarissa Eidelwein e Itamar Pelizzaro sostienen en su crónica que "la policía ya sabe que White tenía un terreno de un millón de dólares en Punta del Este, Uruguay, donde planeaba construir un apart-hotel".

La página 217 de la guía de Maldonado reveló entonces que Sonia Mello White figuraba como titular de un teléfono que se ubica en una residencia del barrio del Golf cuyo nombre es Sahara y fue construida por la empresa Musante Construcciones, propiedad de Carlos Sineiro, y cuyo valor inmobiliario se sitúa en el orden de los 800.000 dólares. También tenían otra propiedad a nombre de una familiar directa en un edificio de la parada 6 de avenida Roosevelt. Las fuentes inmobiliarias consultadas indicaron que "allí poseen por lo menos otro apartamento". En dinero constante y sonante, aproximadamente otros 300.000 dólares.

En tanto y según la crónica de Zero Hora, White es propietario de un terreno cercano al hotel Conrad de Parada 3, cuyo valor se estima en un millón de dólares. La policía brasileña encontró un proyecto realizado por arquitectos de Uruguayana, para construir en ese lote un apart-hotel de unos 8.000 metros cuadrados. A precio de mercado: otros ocho millones de dólares de inversión. Siempre según el periódico, la pareja posee además inmuebles de subido valor en San Pablo y Río de Janeiro. La policía sospecha que tienen tierras en la Sierra Gaúcha. Finalmente la crónica aseguró que "el lavado de dinero en emprendimientos inmobiliarios es común".

Los millones que llegaron de Niza.

El 17 de noviembre de 1998, víctima de un infarto cardíaco, falleció en Punta del Este Jacques Medecin, ex alcalde de Niza. Había llegado en setiembre de